Pilar Pérez: “La librería infantil era como el punto de encuentro de mi formación y mis anhelos personales”
Érase una vez un dragón , al que un mago perverso le dio la orden de custodiar a un anciano preso en una cueva de una isla muy lejana… Con este cuento comenzó Pilar Pérez comenzó hace casi cinco años su andadura en El Dragón Lector, una librería que es mucho más que eso, es un lugar en el que los niños descubren la magia de los cuentos y pueden vivir sus aventuras.
Pilar, ¿qué es El Dragón Lector?
El Dragón Lector nace como un proyecto de librería especializada en literatura infantil. En ese proyecto ya estaba latente la labor paralela que queríamos desarrollar de animación a la lectura, aunque es verdad que con el paso del tiempo esa labor ha cogido cada vez más fuerza y actualmente tendríamos que definir El Dragón Lector como un proyecto de animación a la lectura apoyado en nuestras librerías infantiles.
¿Cuándo y cómo decidiste poner en marcha este proyecto
Hace prácticamente cinco años, decidí dar un giro a mi actividad profesional y comenzar a desarrollar el proyecto que llevaba dentro, casi más como un sueño que como un proyecto empresarial. Sí que es verdad que mi formación en la empresa me ayudó a dar forma al “sueño” y así es como pude ir ordenando y creando las ideas que iban saliendo de manera espontánea y natural.
¿Por qué una librería infantil y no de otro tipo?
Trabajaba en una editorial especializada en literatura infantil, quizás eso fue lo que me hizo pensar en esa especialización de entrada, aunque no te niego que tuvo una importancia decisiva mi amor por los niños. La librería infantil era como el punto de encuentro de mi formación y mis anhelos personales.
¿De dónde viene el nombre de la librería?
Como muchas veces pasa viene de la improvisación, de la provisionalidad. Siempre tuve clara la mascota del dragón y como no encontrábamos el nombre de pila para el dragón comencé a usar “El Dragón Lector” hasta que llegara el nombre definitivo. Cuando tuvimos otras alternativas, ya ninguna mejoraba “El Dragón Lector” y ahí se quedó. Ahora no me imagino otro nombre.
¿Siempre has estado vinculada al mundo del libro?
No siempre. Como te decía, antes tuve una amplia experiencia, quince años, en un grupo editorial especializado en libros para niños. El resto de años -¡un montón!- mi actividad siempre se desarrolló en el sector financiero. Valoro mucho mi experiencia, lejos de arrepentirme de alguna de las etapas, aunque ya ves lo diferentes que han sido. En cualquier trabajo siempre aprendemos, siempre vamos guardando un equipaje que hay veces, como es mi caso, que te conviene abrir y revisar cuando emprendes tú sola una aventura empresarial.
Pilar este año ha sido muy especial, un nuevo
Dragón Lector y la publicación de un libro homónimo ¿Cómo has vivido estos momentos? ¿Qué han significado para ti?
El segundo “Dragón” fue algo también muy rápido. A la vuelta del verano pasado vimos el local, nos llamó, (yo creo mucho en la intuición) y nos lanzamos. Mi marido que hasta ese momento solo era parte de su actividad la de la librería, dejó todo para dedicarse por entero ya a ello.
Y, como dices, por otro lado a primeros de año dos editoriales: Páginas de Espuma –especializada en cuentos para adultos- y Fórcola –de nueva creación- decidieron comenzar su andadura en cuentos para niños con Leo, el Dragón lector. Esto nos impacto y solo tenemos palabras de agradecimiento para los editores que confiaron en el cuento.
Las dos cosas, cada una por sus motivos, han sido muy importantes para nosotros. Por un lado, la seguridad que te da tener dos puntos de venta y entrar en una nueva especialización hace más sólido, mas completo el proyecto.
Por otro, el cuento además ha supuesto un esfuerzo familiar, ya que autor e ilustrador son mi marido y mi hijo. La recompensa personal que tiene ver publicado el libro en este caso me provoca también, lógicamente, una gran alegría y orgullo por su buen trabajo realizado .
Saber que la historia de Leo, la historia que venimos contando desde nuestra apertura, llega a las casas de los niños, tengo que reconocer que nos emociona. La venta de un ejemplar de él, es mucho más que una pura venta para nosotros, es saber que un niño o niña van a disfrutar con una historia que, sin duda, les va a acercar a la lectura.
¿Hay alguna diferencia entre El Dragón Lector ubicado en la calle Españoleto y el que está en Fernández de la Hoz? ¿Qué podemos encontrar en cada una?
Sí que hay alguna diferencia. El primer Dragón Lector es como la “fuente”. Tiene un fondo que intentamos que esté lo más completo posible y permanentemente actualizado.
Lo que se decide allí también va al segundo Dragón, pero sólo lo que para nosotros por uno u otro motivo -siempre pensando en los lectores, en los clientes- merece llegar al nuevo Dragón.
Y en este segundo también hay otra novedad de planteamiento: hemos entrado como decía antes en una nueva especialización, la literatura infantil en italiano. La cercanía con familias italianas o que educan a sus hijos en ese idioma nos hizo dar este paso. La situación de esta segunda librería, muy cerca de la Scuola Italiana también fue decisiva. Por lo demás, el proyecto en su fondo es el mismo. Animación a la lectura a través del conocimiento y asesoramiento y también, cómo no, con actividades que acercan a los pequeños. En esta caso alternamos los dos idiomas, el español y el italiano.
¿En qué radica el éxito de El Dragón Lector?
La verdad es que desde hace tiempo la palabra éxito me produce algo de rechazo. No sé, vivimos una sociedad enfocada al éxito y parece que para conseguirlo vale todo.
Déjame decir que la buena acogida del proyecto yo creo que se debe a nuestra coherencia. Cuando mencionaba nuestra labor de animación, de asesoramiento, de diversión para los pequeños, todo esto configura una personalidad, un estilo, en el que estamos todos los que participamos en él totalmente involucrados. Pero involucrados de verdad, creemos en lo que hacemos y nos ilusiona. Insisto, de verdad, con una convicción tan fuerte que nos hace avanzar y seguir haciendo frente al día a día y actualizando un proyecto cada vez con más proyección.
Yo creo que cuando las convicciones son tan fuertes y tan sinceras, se leen desde fuera en nuestras acciones y eso es, yo creo, lo que valoran actualmente familias, profesionales e instituciones y por ello recibimos su respuesta y su fidelidad.
Pero no me quiero olvidar algo que desde el principio ha sucedido en el Dragón: el apoyo incondicional de familia, amigos,… Cada uno con su aportación han conseguido difundir nuestro proyecto. Estoy convencida de que sin ese apoyo de personas con nombres y apellidos el Dragón no estaría donde está. Y aprovecho para dar las gracias de todo corazón a muchos de los que estáis leyendo ahora estas líneas.
Háblanos de vuestras actividades ¿Cómo es un día en El Dragón Lector?
Pues depende mucho de la época. Una persona muy cercana nos decía que lo que más le asombraba es que era una librería cambiante. Tan pronto el espacio se dedica por las tardes a recibir niños y niñas que miran y leen con deslumbramiento los libros que les proponemos. Como, de pronto, todo se hace diáfano y se prepara para recibir decenas de niños y niños que llegan con la ilusión de oír cuentos.
Detrás, por supuesto, mucho trabajo. Trabajo del que no se ve, trabajo imprescindible, pero que lo abordamos sabiendo que es el medio para mantener esa otra vida que une libros y niños.
Parece que la literatura infantil y juvenil está viviendo un momento álgido ¿a qué crees que se debe? ¿Se ha dado algún cambio en la sociedad que hay influido en esto?
Nuestra historia no es tan larga, no llega a cinco años, pero es verdad que en esos años hemos visto la evolución de la literatura infantil en la sociedad.
¿Por qué? Pues porque yo creo que la labor de muchos agentes involucrados en ello, instituciones, educadores, medios, ha ido llevando a concienciar en general a la sociedad sobre la necesidad de la lectura como medio imprescindible en la evolución humana, en su formación como personas que comunican, que conviven, que entienden, que comparten.
¿Qué recomendaría a un padre que quiere iniciar a su hijo en la lectura?
Que ese pequeño viva la lectura desde sus primeros sus días como un hábito natural y divertido. Crear desde el principio un hueco para la lectura en el día, por pequeño que sea, hará que poco a poco ese pequeño se relacione con los libros, como lo hace con la comida, con los juegos, … No es muy difícil, pero ahí si que vamos a necesitar algo de coherencia en las familias y que ellas mismas transmitan también esa cercanía y ese amor por los libros.
Y en ese sentido, siempre nos gusta abrir una reflexión: vivir la lectura con los niños es crear un vínculo familiar muy fuerte, un punto de encuentro, por ello siempre recomendamos que no se abandone ese momento aunque los pequeños ya lean, ya que entonces, además de romper ese vínculo, podríamos provocar un retroceso en los pequeños que han vivido ese momento con el amor que han sentido de sus familias que iba mucho más allá de las mismas historias que escuchaban.
¿Algún consejo para las personas que están pensando en montar su propia librería?
Organizativos, muchos. Me pongo desde aquí a la disposición de todo el que lo necesite.
Motivacional, solo una reflexión profunda: ser librero es mucho más que vender libros, como siempre digo yo es vender lectura. Y eso va más lejos.
Conocer los libros, es decir leer, leer mucho. Conocer a las personas, escucharlas, interesarse por sus gustos, por sus situaciones. Eso es lo que diferenciará a la persona como librero.
Pero sin duda, lo que sí me apetece es decir: ¡adelante! Vas a emprender un camino difícil, duro, pero apasionante.


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