author photo

Araceli Ocaña vive en Móstoles desde que nació, en 1984, y aclara que nadie allí conoce las famosas empanadillas. Licenciada en Periodismo y casi en Economía por la Universidad Carlos III, ha trabajado como becaria en Grupo Zeta, Cadena SER y 20minutos.es. Blogs: Personal | Spoilertown

Consulta todas las entradas de Araceli Ocaña

Los más guapos del barrio

feature photo

Mientras gran parte de la población vive asediada por la crisis o los exámenes, hay una pequeña parte que prefiere pasarse a un lado divertido y soñador de la vida y convierte el ritual de vestirse cada día en una aventura.

Algunos porque es su estilo y les gusta, otros porque les gusta llamar la atención, otros porque viven de ello… Quién sabe, hay tantos motivos que no merece la pena detenerse en ello. De este tipo de gente, original en sí misma y que llama la atención vive un tipo de periodismo de moda conocido como street style. El primero en reparar en ello, el más famoso, es The Sartorialist, nombre con el que se conoce a Scott Schuman, un fotógrafo (o ‘coolhunter‘, término con el que se le identifica) que dedica su tiempo a colgar en la Red los estilismos que ve en las calles de Nueva York, París, Milán y, ahora que ya nos ha visitado, Madrid o Barcelona.

Después vendrían muchos más: Chic too chic (o lo que es lo mismo, Fernando Mañas) es el más conocido a nivel nacional, Garance Doré, retrata el chic francés (y encima es la novia de Schuman, pero eso le vino después) o Ramiro E, que busca lo más moderno de Barcelona en la revista Yo Dona. Cada uno tiene su estilo y por eso hay público para todos.

La idea es clara: gente anónima que sigue o no las tendencias pero va guapa (o se ve guapa, al menos). Ahí radica el éxito del asunto, y es que el street style se basa en gente de la calle, como cualquiera de nosotros, que puede llevar ropa a la que tal vez podamos acceder (lo normal es que lo que más llame la atención sea algo vintage y casi imposible de conseguir, una pena para los que crean que el dinero todo lo consigue) y, sin embargo, disfruta de unos minutitos de fama (hasta que se publique la siguiente foto) que todos creemos merecer.

Sin embargo, no todos salen. Con la reciente visita de Schuman se pudo comprobar: la gente revolotea a su alrededor, se pone lo más moderno, lo más elegante, lo más llamativo y, aún así… no se fija en ellos. Nada que reseñar: todos hemos tenido un amigo más guapo o que simplemente llamaba más la atención, o hemos visto a los más guapos del barrio con envidia y con esa vía de escape tan española hemos criticado el más mínimo detalle para tirarlos por tierra. Eso sí, siempre queda la posibilidad de seguir esta guía, muy ilustrativa y con tono irónico, sobre lo que suele aparecer en este tipo de webs.

Muchos pensarán en lo tonto que suena todo esto cuando hay tantos problemas en el mundo, y es cierto, pero quizá sea necesario entretenerse con algo, quizá este complemento a la moda tradicional que a algunos les resulta tan elitista sea beneficioso para algunas personas.

Así que, aunque sea por probar, salid alguna vez a la calle con vuestra mejor combinación, aunque eso sólo suponga unos vaqueros y una camiseta. Seguramente os sentiréis mejor con vosotros mismos y… quién sabe, ¡en cualquier esquina puede estar acechando un bloguero cámara en mano!


Si te ha gustado, compártelo:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Netvibes
  • MySpace
  • Tumblr
  • LinkedIn
  • Technorati
  • Wikio
  • Print this article!
  • E-mail this story to a friend!

Responde