Del jardín a la mesa
Una de las tantas aportaciones que dio México al mundo, fue la presencia de algo tan pequeño y maravilloso como son las flores en un plato de comida, las mismas que inspiran alegría, esperanza y sobre todo belleza, y ya no solo sirven para decir un “te quiero”, sino un “buen provecho”.
Estas tendencias tan exóticas no se abrieron paso en medio del boom de la cocina creativa, más bien fue producto de las manifestaciones culturales de la época prehispánica, que atestiguan los nombres de sus diosas, reinas y mujeres.
¿Se comen las flores?
A quienes ya integraron las flores en su dieta se les llama “florívoros”, y gozan del sutil sabor de estas coloridas delicias florales y en muchos casos alaban sus naturales propiedades medicinales.
Como todos los vegetales, las flores también son traídas desde las entrañas de la madre naturaleza y poseen las mismas virtudes de sabor, calidad y frescura. Por eso, la cantidad de flores cultivadas y silvestres es enorme, muchas de ellas comestibles en diferentes épocas del año.
Entre las especies más difundidas están la flor de calabaza, los pétalos de rosa, la flor de jamaica, la flor de jazmín, la flor de crisantemo, la flor de pensamientos o la flor de maguey, entre otros ejemplos.
Flor mágica
La flor de calabaza es la más difundida en todo México. Su cultivo dura de tres a cinco meses, mientras que la recolección se realiza cuando las hojas empiezan a tornarse amarillas: el fruto se desprende de la planta y se pueden conservar algún tiempo en lugar seco y ventilado.
Para prepararla, primero hay que quitarle el cáliz espinoso y los estambres, dejando simplemente los pétalos. Esta flor aporta proteínas, grasas, carbohidratos, hierro y algunas vitaminas, un motivo más para integrarlo entre los alimentos diarios.
Románticos pétalos
Los famosos pétalos de rosa conquistan corazones y estómagos, su elegancia va más allá de la galantería. Pero con ellas también se preparan sopas, salsas, guisos para carnes y ensaladas, miel de rosas, mermeladas, helados y el aromático té de rosas.
Para su adecuado uso se deben primero quitar con mucho cuidado las partes blancas que se ubican en el nacimiento de los pétalos para que no amarguen, además de emplear utensilios de vidrio y de hierro esmaltado.
Es así que estas reinas de belleza son ingredientes básicos en la elaboración de platillos típicos mexicanos, como antojitos, quesadillas, tacos, cremas, sopas, ensaladas, refrescos y postres. Y aún faltaría mencionar en lo que la cocina creativa las piensa utilizar para hacer creer a la gente que se trata de un carnaval primaveral.














Referencia por Bitacoras.com el 26 de Noviembre de 2009:
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Comment por folken el 21 de Diciembre de 2009:
¿Se comen las flores?, mis ojos no lo ven, seria algo extraño ver deborar tal belleza natural, lo poco hermoso que hay en esta vida, si hay quienes lo han hecho pues solo me queda decir buen provecho aunque soy algo vegetariano el tomar las flores para hacer un preparado no es algo que quisiera hacer pues las flores para mi son simbolo de algo especial, las flores son magia y encanto te dan esperanza y alegria al sentimiento me falta conocer mas sobre ellas y aun hay mucho tiempo para hacerlo, buen provecho pequeña debo continuar con mi viaje.