El cambio climático de los pobres
Ya sabemos que el cambio climático o el cambio climático antropogénico (de origen humano) es aquella variación en el clima atribuido directa o indirectamente a alguna actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima durante períodos comparables.
Es decir, que el hombre es probablemente el causante de que el clima esté cambiando en estos últimos años, y en un futuro cercano, haciendo que las temperaturas varíen más a menudo y de forma más drástica, y que los fenómenos meteorológicos sean más imprecisos y más virulentos como nunca lo han sido en la historia de la humanidad.
El informe
Pero, aquí no acaba la relación entre el hombre y el clima, ya que según un estudio reciente elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), nos alerta de que los países más pobres del planeta serán los que sufran las consecuencias más directas del cambio climático, poniendo en peligro la seguridad alimentaria y la distribución de alimentos entre su población.
Y es que las consecuencias de la variabilidad del clima ya se están empezando a notar en algunos países de África. Los sistemas agrícolas se verán afectados por las elevadas temperaturas, por la elevada concentración de dióxido de carbono, por la inestabilidad de las épocas de lluvias, aumento de la maleza, plagas y enfermedades.
Cambio climático y seguridad alimentaria
Como hemos mencionado anteriormente, la inestabilidad del clima impactará en la seguridad alimentaria. De forma que sus cuatro dimensiones se verán afectadas: la disponibilidad, la accesibilidad, la utilización y la estabilidad, en relación a los alimentos.
Según la FAO, aumentarán de forma significativa los precios de los alimentos y unido al aumento de las temperaturas hasta el año 2050, generará más pobreza y aumentará de forma significativa la tasa de mortalidad en muchos países en vías de desarrollo.
Reflexionando
En conclusión, debemos reflexionar seriamente sobre cómo producimos productos de origen agrícola, ya que sabemos que hay una relación causa-efecto entre el modo de producción y pobreza. Además, a este binomio se le suma por si no fuera poco, el impacto en el medio ambiente, generando un cambio climático en el planeta, que muchos expertos opinan que ya es irreversible y de efectos a largo plazo imprevisibles.













