Las marcas se vuelven responsables
Tras la vuelta de vacaciones, un gran número de marcas se han sumado a una de las tendencias que está empujando con más fuerza en el mundo de la publicidad: la responsabilidad social. Una tendencia que, a pesar de no ser una novedad, en los últimos meses y especialmente en las últimas semanas ha adquirido una gran relevancia.
Iniciativas como “Save your logo“, que pretenden salvar los animales que representan los logos de diferentes marcas comerciales, o marcas como Coronita con su campaña “Save the Beach” por la recuperación de las playas, Coca-Cola con su campaña “CO2″ por la reducción de las emisiones de gases a la atmósfera, Pedigree con su campaña “Adóptame”, que aboga por la adopción de perros, o la incesante campaña llevada a cabo por supermercados como Carrefour o Eroski por reducir el consumo de bolsas de plástico y apostar por bolsas ecológicas de gran capacidad (siguiendo a la cadena americana de supermercados ecológicos Whole foods markets), son algunas de la multitud de marcas que recientemente han focalizado su comunicación en todo tipo de actividades responsables.
Sin embargo, a pesar de que la mayor parte de estas marcas llevan a cabo una modélica planificación de su responsabilidad social anteponiéndola a su propio lucro, algunas marcas utilizan la responsabilidad social como excusa para resolver ciertas cuestiones marketinianas, que resulta ser un grave error.
Coca-Cola ha sido una de esas marcas que en su última campaña ha llevado a cabo una estrategia errónea al pedir al consumidor que, bajo un enmascarado razonamiento ecológico, le resuelva un problema de distribución que le está afectando negativamente a sus ventas pidiéndole al que consuma aquellas bebidas embotelladas en su zona porque “Cuanta menos distancia recorra una Coca-Cola hasta llegar a sus manos menos CO2 se emitirá a la atmósfera”.
Se trata de una campaña aparentemente modélica pero que en vez de atacar directamente el problema, actuar responsablemente y hacer partícipe al consumidor de que consumir Coca-Cola es sinónimo de apostar por la ecología, alude a la ecología sin actuar como una auténtica marca responsable. Una estrategia que no ha tenido en cuenta la capacidad de razonamiento del consumidor, al creer que el consumidor no se preguntaría “¿Por qué Coca cola me dice cómo tengo que consumir su producto?”
Otro de los fallos más comunes que realizan las marcas al plantear su responsabilidad social es llevar a cabo acciones denominadas como “Marketing con causa”, en las que las empresas, a cambio de que los consumidores compren sus productos, llevan a cabo diferentes acciones de responsabilidad social, una acción que, a pesar de bondad, desde el punto de vista del consumidor resultan ser acciones excesivamente interesadas, con la que la marca no adquiere su categoría de “responsable”.

De este modo, se puede decir que aquellas marcas que se planteen apostar por un fin tan noble como la responsabilidad social deben ser transparentes y apostar por desarrollar acciones relacionadas con su sector, pero dejando a un lado su propio lucro para actuar como auténticas marcas responsables que de forma desinteresada busquen mejorar su entorno, con lo que conseguirán mejorar su imagen de marca y posicionarse como marcas auténticamente comprometidas con la sociedad, que las diferencia realmente frente a la compentencia.














Notificacion por El reciclaje: ¿arte o industria? : Tinta Digital el 19 de Octubre de 2009:
[...] esta excesiva aparición en medios masivos de comunicación y paneles publicitarios ha hecho que el reciclaje esté de moda, sin embargo el mensaje debe ser claro: solo en España, [...]
Comment por Inés San José el 07 de Noviembre de 2009:
Gracias por este post Emilio; creo que es un buen punto de partida para reflexionar y debatir sobre la responsabilidad social.
Bajo mi punto de vista, todos y cada uno de los casos que mencionas no se pueden enmarcan dentro de lo que se ha de entender la responsabilidad social. Más que nada porque la RSC o RSE o como se quiera llamar viene antes de la comunicación. Es una forma de gestión de la empresa dentro de un marco ético, una forma responsable de relacionarse con su entorno, sociedad, medio ambiente, empleados, consumidores, accionistas.. Va mucho más allá de la comunicación. Salvar una playa, adoptar un animal o dejar de distribuir bolsas de plástico, sería más bien “filantropía no altruista” ya que busca una repercusión en la imagen positiva de la empresa (y reducción de costes en el caso de Carrefour).Por otro lado, por qué se percibe como algo perverso una acción de Marketing con Causa?? No es lícito que una empresa se lucre a la vez que puede ayudar a otros??Yo como consumidora prefiero que parte de lo pago ayude a “algo” que no. Parece que les pedimos a las empresas que actúen como una ONG para no ser tachadas de “interesadas”.
Comment por Emilio Palomares el 07 de Noviembre de 2009:
Hola Inés! En cuanto a lo de marketing con causa, no creo que sea ilícito que una empresa se lucre ayudando a los demás mostrando una imagen amable e involucrada con el entorno, me parece perfecto, pero si que creo que a la hora de plantearlo, hay que buscar la forma más apropiada para que esa marca se posicione como una marca realmente comprometida.
Es decir… No creo que una marca que une de forma tan directa ventas con responsabilidad social (o como quieras llamarlo), consiga posicionarse como una marca realmente responsable ya que sonaría algo así como “Si compras ayudo si no, no”, mientras que una responsabilidad que por el contrario no se asocia de forma directa a las ventas, en mi opinión trabaja directamente en imagen y sí que consgigue posicionarse como una marca realmente responsable.