“Escribimos para nuestros lectores”
Es el diario más leído de España, y a veces es tan admirado como criticado. Esta semana, en Tinta Digital, hemos charlado con Virginia Pérez Alonso, directora adjunta de 20minutos.es.
¿Cómo está capeando ‘20minutos’ el temporal de crisis?
Ajustándose a la situación económica, intentando mantener la calidad de sus productos y pensando en nuevas iniciativas que generen ingresos y que nos permitan estar en plena forma para poder tomar ventaja en el momento en el que empiece a escampar. Afortunadamente, 20minutos era el diario más leído cuando estalló la crisis y no ha perdido ese liderazgo; eso nos da una fortaleza a la que afortunadamente sabemos sacar partido.
El título de la web de ‘20minutos.es’ es: “Última hora, local, España y el mundo”. ¿Es bueno tener la última hora? ¿No están enfermando los medios últimamente de la fiebre de la última hora?
Una de las esencias de internet es precisamente la inmediatez; desde ese punto de vista, querer informar de la última hora no puede ser una enfermedad, sino más bien un síntoma de todo lo contrario. Lo que sí es peligroso es obsesionarse por ser los primeros, porque entonces ponemos en riesgo uno de los principios básicos del Periodismo, que es contrastar las informaciones. En 20minutos.es tenemos una premisa: contrastar al milímetro lo que publicamos, y con mucho más énfasis en las informaciones de última hora, donde hay más probabilidades de precipitarse y de errar. Si eso nos lleva a ser los segundos, o los terceros, no pasa nada, siempre y cuando tengamos la certeza de que nuestra información es válida. Y, si además conseguimos ser los primeros, misión cumplida. Es algo en lo que hemos trabajado con mucha insistencia en el último año y nos ha dado muy buenos resultados de audiencia y credibilidad en las informaciones más ‘duras’.
Hace un tiempo, al hilo de la reapertura del caso contra elitedivx, titulábais: “Una página web de enlaces a archivos P2P, declarada presuntamente delictiva”. No obstante, el titular de portada, que es el primero que se ve, decía: “Una web de P2P, declarada delictiva”. Virginia, ¿esto no se puede ver como un engaño?
Entiendo que se pueda ver como un engaño o un intento de manipulación, pero no fue más que un lamentable error, subsanado en cuanto fuimos conscientes de él. A veces la explicación a determinados hechos es mucho menos emocionante de lo que nos gustaría: cada portadista de 20minutos.es, en sus algo más de siete horas de jornada laboral, mete en home entre 70 y 80 módulos nuevos de noticias, además de retocar y modificar otros tantos. Está claro que el margen de error existe, pero querer ver ahí una intencionalidad es un poco excesivo.
¿Es a veces demasiado delgada la línea que separa un titular atractivo de uno que podría ser considerado amarillo?
Creo que en este país tendemos a confundir ‘popular’ con amarillo o sensacionalista, y son cosas bien distintas. Estamos acostumbrados a los titulares de la vieja prensa de pago, serios (sea cual sea el tema que traten), descriptivos en la mayoría de los casos y aburridos. Por eso cuando alguien titula de forma más atrevida e intenta hacer un guiño con algunos titulares a sus lectores, se le tilda de amarillo. En 20minutos.es damos un tono distinto a los titulares según la historia que estemos contando -no es lo mismo hablar de un atentado que de una celebrity-, pero eso no quiere decir que el rigor no esté presente siempre.
Oye, menudo puntazo lo del becario, ¿eh? Le habéis sacado un partido excepcional a uno de los personajes más criticados por vuestros lectores: el becario que borra comentarios, que comete erratas…
Estamos orgullosísimos de nuestro becario. Sí, hemos hecho algo que nos gusta mucho hacer: reírnos de nosotros mismos. Y el becario, además de entretener, cumple una función, digamos, ‘social’, que consiste en recibir quejas de nuestros usuarios y en atenderlas. Es nuestro blog más exitoso.
‘20minutos.es’ ha sido uno de los diarios precursores en la participación por parte de sus usuarios. ¿Qué pensáis cuando veis un troll? ¿No puede restarle ganas al que quiere debatir de forma constructiva?
Sí, claro que puede restarle ganas, de hecho es un debate permanente en la redacción y en el equipo directivo. Estamos trabajando en un nuevo sistema de comentarios que va a mejorar considerablemente este aspecto y con el que se potenciará la participación constructiva y la generación de un debate real. No concebimos 20minutos.es sin la actividad y el feedback de sus usuarios, y cualquier cosa que suponga una mejora en este sentido es una prioridad para nosotros. A mí, particularmente, cuando veo que un troll destroza un debate interesante, me produce vergüenza y lástima: vergüenza por los usuarios que se lo encuentren, y lástima porque hay noticias y reportajes que nos llevan mucho trabajo y esfuerzo, y que sientes poco valorados al leer dichos comentarios.
Joan Domene ha dejado ‘20minutos’ por “circunstancias personales”. ¿Qué nos puedes contar al respecto?
Joan llevaba seis años en Madrid, alejado de su mujer y de sus tres hijos, con todo lo que eso implica. Desde hace ya un tiempo le estaba dando vueltas a su retorno, y los sinsabores profesionales de esta crisis han acelerado su decisión. Es una enorme pérdida, en lo personal y en lo profesional, porque Joan ha sido parte de este proyecto desde el principio, desde el año 2000, cuando abrió 20 minutos papel en Barcelona (antes Madrid y más), y porque es una persona valiente, arriesgada, honesta, leal e implicada a la que vamos a echar mucho en falta, no sólo yo, sino todo el equipo, que le tiene en gran estima. Pero ahora iniciamos una nueva etapa, en la que Juan Balcázar va a ser el nuevo director general de 20minutos.es, y estoy segura de que va a ser un periodo fructífero en proyectos, innovación y resultados.
¿Qué es lo que más te gusta de ‘20minutos’? ¿Y de ‘20minutos.es’?
Su independencia, su frescura, su capacidad de innovación y su cercanía con los lectores, tanto en los temas que tratamos como en el diálogo continuo que mantenemos con ellos. Nosotros escribimos para nuestros lectores, no para las fuentes, que es lo que hacen la mayoría de medios. Son características que comparten ambos soportes y las que marcan la diferencia con el resto de medios.
Si he de hablar de cada soporte por separado, de 20 minutos papel me encantan sus temas locales, sus enfoques, la jerarquización de las informaciones…
De 20minutos.es me gusta nuestra capacidad de anticipación a determinadas historias; la vuelta de tuerca que solemos darle a los temas del día, buscando siempre la arista de interés para el ciudadano; la utilización que hacemos de todas las herramientas que tenemos (no sólo multimedia, sino también las de participación: listas, encuestas, foros, blogs…); me encanta nuestro cóctel informativo duro-blando de portada (noticias de nacional, internacional, economía, etc. combinadas en portada de una forma equilibrada con otras de entretenimiento, tecnología, deportes, etc.), esa mezcla de información y entretenimiento, y me engancha cada día más la comunicación continua con la comunidad de usuarios, algo que queremos seguir potenciando y que seguramente dará sorpresas en un futuro no demasiado lejano.
¿Qué quitarías de cada plataforma? (¿O qué te gusta menos?)
20minutos.es cada día se aproxima más a la idea de medio on line que me marqué como objetivo en julio del pasado año, pero aún nos quedan detalles y conceptos por pulir. Algunas de las cosas que entonces decidimos cambiar, como la excesiva frivolización de algunos asuntos, la ‘locura’ del ‘click fácil’ o una cierta obsesión por ser los primeros en publicar las informaciones, han mejorado considerablemente gracias al esfuerzo de la redacción por adaptarse a una nueva forma de trabajo y gracias al propio prurito profesional de los trabajadores, que querían y necesitaban sentirse ‘más’ periodistas. Pero aún tenemos que seguir ‘afinando’. Y, llegado el momento, presentar nuestro diario de otra forma a nuestros lectores para que ese cambio, además de real, sea visible; en resumen, que el envoltorio ‘acompañe’ al regalo.
“Si tú llevas un tema y el resto de periódicos también lo llevan, es bueno. Si todos los periódicos llevan un mismo tema y tú no llevas ése, sino otro, es malo”. ¿Es cierta esta frase en el mundo de la prensa? ¿No premian los editores la originalidad / exclusividad?
Nunca he oído ni dicho esa frase en 20minutos. Más bien al contrario. Para nosotros el valor está en la diferencia. Hay asuntos cuya relevancia es incuestionable y seguramente serán publicados por todos los medios, incluido el nuestro, con uno u otro matiz. Pero antes de dar una apertura web sólo por el hecho de que ya esté en el resto de diarios online, optamos siempre por publicar un buen tema propio nuestro, por el que hayamos apostado, y que aporte valor a nuestro lector. Si la noticia con la que abren el resto de medios tiene cierta relevancia, el usuario la va a encontrar seguramente también en 20minutos.es, pero valorada de otra manera. En papel el planteamiento es el mismo, pero el valor lo marca la información local: el titular de apertura de la portada es local en el 99% de las veces.
En la prensa de provincias, el control de políticos y empresarios sobre los medios es muy evidente y llamativo. ¿Pasa lo mismo con los medios nacionales? ¿De qué forma puede llegar a haber censura?
Nosotros recibimos muchas presiones en el momento del nacimiento del diario en papel, pero nunca influyeron en la independencia de nuestros contenidos. Y casi diez años después seguimos manteniendo esa independencia: nuestro compromiso es con nuestros lectores, no con un partido político o con un Gobierno en concreto. En ese sentido, son los diarios de pago los que están más expuestos a presiones de todo tipo, puesto que su línea editorial está, digamos, más comprometida con una u otra tendencia ideológica.
¿De qué forma puede llegar a haber censura? En estos momentos de crisis, el mayor riesgo está en la censura que pueden llegar a autoimponerse algunos medios a la hora de hablar de determinadas marcas comerciales por temor a una retirada de la publicidad.
¿Qué entiende Virginia Pérez Alonso por ‘objetividad’? Es un término que se menciona a diario, pero que nunca se define.
Una información objetiva es aquella que intenta mostrar todos los ángulos de la realidad de la que estamos hablando, evitando la implicación ideológica del redactor que la escribe. Creo que la RAE define esa implicación ideológica como “pasión”. En cualquier caso, siempre el periodista deja una impronta en las informaciones que elabora, y desde ese punto de vista, nunca una información sería objetiva.
Con tantísimos medios en activo, ¿qué consejo le darías a un ciudadano que quiera estar informado?
Que busque la independencia, que apueste por aquellos medios que están dispuestos a escucharlo y a convertirlo en una parte activa, que no se crea todo lo que le cuentan, que se acerque a la información de una forma crítica y analítica, y que sea selectivo en cuanto a los medios que va a consultar.













