‘El viaje (film de treinta minutos)’
La primera vez que leí ‘El viaje (film de treinta minutos)‘ me resulto un tanto extraño. No me desagradó, sin embargo no era lo que precisamente buscaba entonces. Desde el saque, por decirlo de alguna manera, la novela rompe con cierta estructura uniforme con los libros de narrativa. Este libro tiene una medida de 16 por 16 centímetros, que bien podría pasar como un libro de poesía si uno no se toma la molestia de leerlo; es lo que podría denominarse un ‘libro objeto’.
En ese aspecto concreto el blog de Vicente Luis Mora analiza sobre las visiones de la nueva narrativa desde diversas perspectivas, ya sea de críticos poetas y narradores. Por su parte, el crítico Vicente Fernández Porta explica en su post ‘Materiales diversos para entender la nueva narrativa‘ que existen “mecanismos de transversalidad que, a su juicio, se están produciendo en varias ramas de la literatura y el arte contemporáneos, y que en lo literario afectan a una serie variable de autores”. En ese sentido el libro de Cavagnaro cumple de manera particular con lo dicho por el crítico, ya que la historia va discurriendo de manera trepidante.
La literatura, la narrativa propiamente dicha en estos tiempos modernos de globalización y revolución informática, comienza recurrir a variantes que hacen de sus textos o de la historia misma algo mucho más dinámico.
Fuera de los cánones
El título general de esta pequeña novela nos sugiere que dejemos de lado la percepción canónica que se tiene sobre los textos de narrativa. En ese sentido leeremos un libro como si fuera una película, en cuyas páginas finales, encontramos el starring e incluso el soundtrack. En una entrevista que hace el crítico Gustavo Faverón en su blog, el escritor peruano hace mención sobre esos detalles y sobre la historia en sí.
Volviendo al post de Vicente Mora, el escritor y crítico interpreta la visión de la poetisa Miriam Reyes afirmando que existe poco o nulo “entendimiento” y que el corpus crítico “muestra manifestaciones literarias que superan la letra impresa y que se insertan en dinámicas multidicisciplinares, digitales o próximas a las artes plásticas”.
Digamos que Franco Cavagnaro apuesta por un modelo personal y arriesgado, sin que ello vaya en desmedro de la historia o del sentido de lo literario en sí. Él utiliza lo que tiene a la mano para plasmar su idea, para contar, para escribir su ficción.
La historia
El desierto es un paisaje extraño, vacío que parece nunca terminar, un lugar desde donde pueden suceder distintas cosas. Un viaje en autobús a través de éste sirve de pretexto para que pueda surgir incluso una impensable historia de amor, cuyos testigos ciegos son gitanos, niños con insomnio, desfigurados, ancianos alcohólicos, posaderos alemanes o un soldado de la Primera Guerra Mundial, tal como Cavagnaro añade en una entrevista que le hicieron en en el blog, Zona de Noticias : “En la novela no hay intención de describir ningún desierto conocido, ningún espacio geográfico específico ni ningún contexto social particular. Tampoco hay tiempo específico, es el espacio y el tiempo del desamor y la espera de la Ciudad. La llegada, el arribo a la Ciudad”.
Una ciudad imaginada, una ciudad a la que parece nunca llegarán, por tanto los sentimientos que se empozan dentro de uno, como una maledicencia, se extrapolan de manera violenta: el encierro, la angustia, el no saber a dónde ir, qué hacer con tanto tiempo detenido que se pierde como la arena, la que nuevamente vuelve a entrar arrastrando a todos hasta la desespración. Son historias desperdigadas que se van encontrando en algún punto del libro-film de Franco Cavagnaro.
En el diario El Comercio de Perú destacan el simbolismo del libro y cómo en la historia el personaje principal, que es como si fuera la intersección de todas las aristas que conforman el libro, la realidad es un punto de fuga, pero que sabemos que existe y por tanto “está plasmada a lo largo de las páginas como una pesadilla en cámara lenta”. Pesadilla a la que acudimos y vemos cómo se mueve de manera tal que sea por la manera en que está dispuesto el libro, o por la historia en sí, uno no puede estar lejano a ella, como si fuéramos sobre todo uno más en la caterva de pasajeros que buscan un lugar donde llegar.
Ficha técnica:
- Título: ‘El viaje (film de treinta minutos)’
- Autor: Franco Cavagnaro
- Editorial: Capibaras editores
- Año: 2006













