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Alba Muñoz es una barcelonesa licenciada en Humanidades, el año pasado decidió dejarlo todo para ir a Madrid a estudiar Periodismo, la pasión de su vida desde que con 9 años siguió la detención de Luis Roldán escribiendo sus propias crónicas. Blog

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Kazan: el genio más repudiado de Hollywood

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El 7 de septiembre se cumplió un siglo del nacimiento del director Elia Kazan. Su aportación al cine y a la literatura es innegable, pero aún hoy, 6 años después de su muerte, se le recuerda más por sus ideales políticos que por sus películas.

Nació en Estambul, aunque a la edad de cuatro años emigró a Estados Unidos. Su padre hizo una rápida fortuna vendiendo alfombras aunque el crack bursátil de 1929 les devolvió a la pobreza. Eso no fue impedimento para que al año siguiente, el joven Kazan empezara a estudiar interpretación en Yale. Primero empezó triunfando en el teatro con adapataciónes de ‘Un tranvía llamado deseo’, ‘La gata sobre el tejado de zinc’ o ‘Muerte de un viajante’.

En 1945, Hollywood le llamó y dos años después fundó el Actor’s Studios, mítica escuela de interpretación que logró un gran renombre bajo la dirección de Lee Strasberg. Siguiendo el método Stanislasvki, jóvenes promesas como Marlon Brando, Marilyn Monroe, James Dean, Jack Nicholson o Al Pacino aprendieron una nueva forma de actuar: para que la interpretación resultase natural, el actor tenía que “vivir” el personaje desde el interior de sus emociones, dejando de ser esclavos del guión.

De genio a delator

Joseph McCarthy y su caza de brujas ensombrecieron la cultura estadounidense en la primera mitad de la década de los ‘50, en plena Guerra Fría. Fue otro capítulo, por parte del gobierno, de estigmatizar  todo lo que sonase, pareciese o recordase al comunismo.

Se puede decir que había tres clases de perseguidos. Aquellos que no tuvieron más remedio que exiliarse a Europa, como el dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht; aquellos que se quedaron en el país y formaron cierta resisitencia (Lauren Bacall, Humphrey Bogart o el dramaturgo Arthur Miller) y los delatores que pronunciaron el nombre de sus colegas. A pesar de que Walt Disney también se encuentra en este último grupo, fue sobre todo Kazan el que sufrió que le colgasen, para el resto de su vida, la etiqueta de chivato.

‘La ley del silencio’: una controvertida alegoria

Arthur Miller contra Elia Kazan. ‘Las brujas de Salem’ contra ‘La ley del silencio’. Ambos escritores eran grandes amigos, compartían su condición de extranjeros, su amor por el teatro e incluso las mismas mujeres. Un día Kazan presentó al dramaturgo a su novia de entonces, lo que nadie sabía es que ella acabaría convirtiéndose en la mujer de Miller durante 5 años. Esa chica era Marilyn Monroe.

En ‘Las brujas de Salem’ (o ‘El Crisol’) , Arthur Miller se sirve de un episodio ocurrido en 1692 para críticar la realidad persecutoria anticomunista. La obra gira en torno a dos personajes: Abigail, la niña que acusa a sus amigas de practicar la brujería, y el granjero John Proctor, que quiere salvar a su esposa de la ruin joven.  Proctor es acusado (y abusado) por el poder establecido, pero él no delata a nadie porque tiene un alto concepto del honor y la dignidad. No hace falta decir en quienes estaba pensando Miller cuando  concebió a Abigail y a John Proctor.

Por su parte, con ‘América, América’ (1963), Kazan intentó justificar su actuación (aunque nunca se arrepintió de ella). El sueño américano, el Dorado, el lugar donde uno puede formarse, ejercer y vivir con libertad, enriquecerse rápidamente. ¿No se le debe todo -o casi todo- a aquel país que ha cambiado la vida de alguien?

Pero seguramente fue ‘La ley del silencio’ (1954) su obra más cuestionada. Ganadora de 8 Oscars y protagonizada por un  sublime Marlon Brando y  una maravillosa Eva Marie Saint, la película explica la historia de cómo la mafia de la época se hacía cargo de diferentes negocios con el único propósito de ganar dinero (prostitución, bebidas alcoholicas, construcción, juegos de azar…)

En este caso, el protagonista es un obrero portuario de Nueva York que es testigo del asesinato de otro trabajador tras haberse rebelado contra el síndicato que lleva los negocios de los muelles. Y cuando Terry Malloy conoce a la hermana del asesinado (Eva Marie Saint) decide denunciar para terminar con la corrupción de los muelles. Malloy no es un chivato, sino alguien que hace lo que debe hacer, lo que su conciencia, ética y moral le dictan.

Sin embargo, a pesar de que es una maravillosa película en blanco y negro, hay que ser conscientes de las libertades que se toma Kazan. Para justificar su delación compara el acoso anticomunista con el mundo del hampa y su violencia.  Las causas y razonamientos que pueden llevar a un delator a hablar pueden ser numerosas, pero el enemigo que se tiene enfrente también es diferente.

Un Oscar polémico

Recibió tres Oscars: en 1947 y 1955 el de Mejor película por ‘La Barrera invisible’ y ‘La ley del silencio’ respectivamente y en 1.999 el Oscar honorífico. Éste es, seguramente, su premio más controvertido pues cuando subió al escenario la mitad de los asistentes le ovacionaron y el resto se sentaron sobre sus manos en señal de protesta.

El director y guionista, Abraham Polonsky, también perseguido por el McCarthysmo, afirmó que a Kazan “se le respeta como artista, no como persona“. ¿Hasta que punto se puede/se debe separar la persona del artista? ¿Los artistas, igual que los políticos, deben tener unas normas de conducta?

Para muchos, Kazan deshonró a su persona en el momento en que pronunció los nombres de sus compañeros pero ¿dónde queda ‘La ley del silencio‘ y ‘America a America‘; la puesta en escena de ‘Un tranvía llamado Deseo’ o ‘Muerte de un viajante’; su incuestionable influencia en la cultura y en el cine?



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