La vida sigue igual con seis árbitros
Algo no funciona. El pasado jueves comenzó la nueva Europa League, que reemplaza a la Copa de la UEFA, y los futbolistas no fueron los protagonistas de la jornada. Los árbitros se convirtieron en el conejillo de pruebas de los mandamases del fútbol. En lugar de cuatro árbitros aparecieron seis en los estadios.
Las crónicas deportivas alaban al árbitro si pasa inadvertido en el partido. Pero esto no sucedió en la Europa League. El experimento de implantar dos árbitros adicionales en las áreas resultó novedoso pero poco esperanzador.
Los problemas y dificultades se repiten. Goles fantasma, agarrones dentro del área, entradas que deberían haberse señalizado como faltas… Los árbitros de las áreas apenas cuentan con poder de decisión, ya que la autoridad sigue recayendo sobre el árbitro principal.
Seis árbitros mirando el encuentro. Doce ojos sobre todas las jugadas. Los encuentros pueden ser interminables si los jueces deliberan sobre todos los episodios polémicos. A pesar de todo, los goles fantasma y los penaltis estarán más controlados.
Pero si la UEFA quiere erradicar las complicaciones con las que se puede encontrar un árbitro, ¿por qué no coloca un asistente con un monitor de televisión? Los apasionados dirán que un árbitro delante de una televisión quita encanto al fútbol pero la aparición de dos asistentes en las áreas tampoco es la decisión definitiva.
Si la UEFA quiere erradicar los problemas disciplinarios deberá encontrar una solución definitiva y no experimentos que continuarán sin ser decisivos. Los errores seguirán manteniendo a los árbitros en el centro de la polémica.
La UEFA justifica su decisión: “Los árbitros asistentes adicionales ofrecen dos pares de ojos extra para controlar el juego y garantizar que se respetan las reglas, informando al árbitro sobre cualquier tipo de incidentes que de otro modo no conseguiría ver, particularmente en zonas clave del campo como el área y sus alrededores”.
La pasada temporada la UEFA ya colocó a dos asistentes de área en los partidos clasificatorios para el Campeonato de Europa sub-19. El resultado fue satisfactorio y por eso ahora se ha implantado en la Europa League, aunque sólo sea hasta las eliminatorias directas. Es decir, cuando lleguen los momentos cruciales se volverá a la normalidad.
Los futbolistas deben ser los protagonistas sobre el terreno de juego. Y la UEFA continúa experimentando sin encontrar la solución. Los árbitros seguirán centrando las iras de todos cuando se equivoquen… Aunque sean seis.













