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Alba Muñoz es una barcelonesa licenciada en Humanidades, el año pasado decidió dejarlo todo para ir a Madrid a estudiar Periodismo, la pasión de su vida desde que con 9 años siguió la detención de Luis Roldán escribiendo sus propias crónicas. Blog

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Animación: el cine que se dota de alma

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Los animales prehistóricos más famosos del mundo de la animación han logrado un nuevo hito. Casi un millón de espectadores fueron a ver ‘Ice Age 3. El origen de los dinosaurios’ en su primer fin de semana en los cines, consiguiendo una recaudación de 6 millones de euros que lo convierten en el estreno más taquillero del año. Pero los buenos datos no acaban aquí. La cinta se compró en 124 salas 3D que ingresaron 1,87 millones de euros, casi una tercera parte de la recaudación total. Este tipo de formato nunca había llegado a estas cifras.

Este filme, junto a otros como ‘Las Crónicas de Narnia. La travesía del viajero del alba’ (tercera parte de la saga) o ‘Los mundos de Coraline’, augura un buen verano para la industria de la animación. Este arte, según han declarado algunos historiadores, es más antiguo que el nacimiento del cine, pues ya en la Prehistoria se intentaba expresar movimiento (e intentar producir la ilusión de movimiento) mediante las pinturas rupestres.

Los múltiples enfoques de la animación

Como ocurre con el cine en movimiento, el desarrollo de la animación tal y como hoy la conocemos resultó ser un proceso largo en el que se combinaba toda clase de inventos con los diferentes principios establecidos por los científicos. Así, a mediados del siglo XVII se inventó el primer proyector de imágenes, la linterna mágica, que mediante grabados en cristales que se sucedían de forma mecánica proyectaba imágenes consecutivas.

Tuvieron que pasar casi dos siglos para que percibiera un avance notable. Joseph Plateau evidenció el Principio de Persistencia de la Visión, fundamento que demostraba que el ojo retiene la imagen en la retina el suficiente tiempo para ser sustituida por otra y así poder crear la ilusión óptica de movimiento. La técnica se fue perfeccionando con distintos juguetes ópticos hasta que, en 1908, Emile Cohl realizó los primeros cortometrajes de dibujos animados.

El arte de la animación es el fruto de vincularse múltiples culturas e intenciones. Frente a los proyectos más comerciales y clásicos (como las industrias Warner, Disney o Pixar) se encuentran otros que tienen un propósito político, experimental y artístico, algunos de ellos con un marcado sentimiento radical. Los dibujos animados son algo más que simple entretenimiento y han estado, a lo largo de su existencia, dirigidos a un amplio público y a cubrir muy diversas necesidades.

En las últimas décadas, la animación se ha desarrollado de manera exponencial, sobre todo gracias a los avances tecnológicos (la creación de nuevos formatos, como el 3D, o la utilización del ordenador como herramienta de trabajo) y otros factores económicos, políticos y culturales. Acontecimientos como la irrupción de la televisión a la mayoría de los hogares, que popularizó este tipo de programas, y la llegada de la cultura anime japonesa a Occidente han revolucionado este género.

Las productoras: tradicionales versus innovadoras

Una película de animación se puede hacer mediante el método tradicional (dibujar sobre un vinilo transparente), utilizando plastilina, distintos programas informáticos o, por ejemplo, el método de la rotoscopia‘ (usado en las primeras películas de Disney y consistente en grabar a un actor para luego calcar sus movimientos). Depende de qué técnica se utilice, el proceso puede ser más largo y costoso. Si se quiere hacer un proyecto de cierta envergadura, normalmente será necesario el refuerzo de una productora o ayudas, igual que ocurre con el cine en movimiento.

No obstante, como apunta el analista Michael Gallart “las producciones cinematográficas y televisivas son intensivas en capital e intrinsicamente arriesgadas“. Esto hace que junto a la parte más artística del proyecto convivan estratégias empresariales, alguna de ellas muy salvajes, como es el caso de la fusión Disney-Pixar.

El año 1995 significó un punto de inflexión en la historia de Walt Disney, que hasta ese momento había reinado en este género. Se estrenaba ‘Toy Story’, de la Pixar, que junto a los filmes de Dreamworks, llevaron a cabo un cambio no solo estético, sino también generacional: este tipo de cine se extendió a un nicho de mercado mucho más amplio. Películas como ‘Shrek’ ya no eran un producto dirigido expresamente para los niños, sino que, como señala Maria Luisa Martínez Barnuevo, suponen “un modo nuevo de contar historias que dejaban atrás el manido cuento de hadas que Disney utilizó hasta la saciedad”.

Sin embargo, el maestro Disney también ha desarrollado proyectos experimentales y nada más ni nada menos que junto a Salvador Dalí. ‘Destino’, que se ha convertido en una joya de la animación, dura seis minutos y es la fusión entre la dulce atmósfera disney y la fantasía surrealista daliniana. Cuando ves el corto sólo puedes expresar: “Es muy Disney y muy Dalí“.

URL: http://www.youtube.com/watch?v=J_IlbNBo8BI

¿Y cómo está la situación en nuestro país?

España es un centro importante en la creación de producciones de animación, aunque como siempre falla el binomio capital invertido-rentabilidad. La calidad artística es buena, aunque los resultados en taquilla y las ventas de las copias, junto a subvenciones estatales, no siempre son suficientes. Algunas de las soluciones más viables son trabajar en destacadas productoras fuera de nuestro país, que el producto tenga proyección internacional o la asociación con empresas extranjeras para compartir sinergias y gastos. Lo que está claro es que España tiene que abrir fronteras si quiere ser rentable en este sector.

El año pasado, sólo dos largometrajes de animación se colaban entre las 25 películas españolas con mayor número de copias comercializadas. ‘El bosque animado’ se localizaba en el puesto decimocuarto, mientras que ‘El sueño de una noche de San Juan’ cerraba la lista. Ambos títulos son de la empresa The Walt Disney Company Iberia S.L.

Igual que ocurrió en Estados Unidos, en España también ha habido varios momentos de cambio de mentalidad. En la década de los setenta se estrenó el primer largometraje de animación, pues a hasta ese momento el género estaba destinado mayormente hacia la publicidad. A finales de los noventa las subvenciones y la publicidad disminuyen y es más barato exportar el producto norteamericano o asiático que realizarlo en España. Al mismo tiempo, el capital extranjero también va desapareciendo, pues trabajar en este país se va encareciendo.

El ejemplo de ‘Toy Story’ y la Ley de Cine de 2007, que amplió las ayudas distribuidas por el Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), han abierto un nuevo camino, donde productoras patrias como Dygra o Filmax están cogiendo la delantera.


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3 comentarios. »

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Los animales prehistóricos más famosos del mundo de la animación han logrado un nuevo hito. Casi un millón de espectadores fueron a ver ‘Ice Age 3. El origen de los dinosaurios’ en su primer fin de semana en los cines, consig…..

  2. Alba, madre mía, cómo te lo has currado!!!! Nos vemos por la Carlos III ;-) !

  3. Al, yo tb he ido a verla!!!!!!!!!!!! a mi me gusto mucho!
    besitos
    SAR

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