En busca de la buena prensa
Criticar a los medios y a los periodistas es un buen deporte. De hecho, los mismos periodistas lo practicamos con especial entusiasmo en blogs, redes sociales o presentaciones públicas. Lo difícil es rescatar lo excepcional, los contenidos extraordinarios, los aportes o las historias que dan valor a los diarios, impresos o en su versión on line.
La bitácora de Jimeno y de su colega nos presenta portadas de diarios que ponen el énfasis en lo que dicen las personas sobre una tragedia y no en la foto sangrienta; infografías que analizan y no estorban, datos que aclaran y explican, lejos de confundir; enfoques que devuelven al periodismo su rol de servicio; puestas de página de colección; y locuras periodísticas que ‘enganchan’ en tiempos de crisis.
¿Qué deben hacer los periodistas?
“La experiencia —que se tiene cuando todos los días se leen decenas de diarios— dice que todos los días hay errores, monotonía…, pero también muchas informaciones excelentes. Y que las hay en periódicos grandes, pero también en los pequeños. Y que vale la pena enseñarlas por muchos motivos: animan a los periodistas y pueden ayudar a muchos en su trabajo diario”, explica Jimeno.
¿Qué debemos hacer los periodistas para justamente aportar valor a los que presentamos al público? Jimeno lo tiene claro: “Hay que pensar en dos cosas: en los asuntos que interesan a los ciudadanos y en cómo contarlos. A partir de ahí, lo demás: honestidad, rigor, fuentes; pero también atrevimiento, dar pasos hacia adelante, seguimiento. Huir de la rutina y apostar todos los días por el ‘por qué no’ en vez del ‘es que…”.
Estamos obligados a ofrecer información y conocimiento que el lector no encontrará por otras vías, como decía Picard. Y en ese sentido, las historias deben contarse mejor, explicarse a profundidad, analizarse y detallarse. El reto de ser únicos en medio de la multitud de publicaciones, que incluye blogs y webs independientes, no es una tarea imposible.
Tendrán que empezar a proporcionar una información y un conocimiento que no sea accesible por otras vías, y de formas más útiles y relevantes para su público.
¿Internet ha arruinado a la prensa?
Opinar que todo es culpa de Internet es una cómoda manera de negar lo que estamos haciendo mal. Para Jimeno, Internet ha afectado al periodismo en dos ámbitos:
- Abre al periodista la posibilidad de acceder a más información sin moverse del escritorio. Eso tiene ventajas (saber más está al alcance de la mano) e inconvenientes (acudir a lo primero que se encuentre -no rigor-y dejar de salir a la calle porque con un clic me conecto al mundo).
- Crea un soporte para informar periodísticamente a los ciudadanos. Sin embargo, se debe advertir que ante la gran cantidad de medios digitales que han surgido (y que se han convertido en los verdaderos propietarios de las noticias, pues las dan antes y, en muchos casos, gratuitamente) existe el riesgo que, quizá, padecen desde hace un tiempo los de papel: cada vez se parecen más. El gran riesgo en estos tiempos, y que afecta a todos los soportes, es el mismo: los noticieros de las distintas cadenas son iguales, los diarios en papel o digitales son iguales.
Marcando la diferencia
“Noticias son las buenas, las regulares, las peores. Me parece que al lector no hay que preguntarle qué quiere. Eso es tarea del periodista. Pero hay, claro, buenas pistas. El lector vive en un mundo en el que pasan cosas, y muchas muy rápidamente. Hay que saber darse cuenta de esas cosas, hay que saber explicarlas (por qué suceden, cómo le afectan, qué puede suceder después…). El lector, en este sentido, necesita menos noticias y más reflexión, más pistas… para ayudarle a vivir mejor, a decidir mejor”, explica Jimeno, quien enseña a los alumnos de la Universidad de Navarra el curso de edición de diarios y proyectos periodísticos.
Los diarios están obligados a cambiar y a mejorar. Y no solo lo que entregan en papel. Descuidar sus webs es otro gran error, como advierte el periodista chileno Andrés Azócar en el post Los medios que se mueren no saben del on line, en el que cita un revelador estudio de Business Insider que muestra cómo los diarios que han muerto en EE.UU. tenían web pobres, escasas en visitas y diseñadas sin ninguna estrategia de negocios que no fueran el avisaje online tradicional.
El panorama está claro: mejores enfoques, más calle (menos Google) un periodismo de servicio, una web que ‘conecte’ al lector no que lo aleje, datos que nos aclaren la noticia, e historias bien contadas. ¿Podemos hacer buena prensa?














Comment por maj el 08 de Julio de 2009:
Muchas gracias por esta entrada.
Estoy a vuestra disposición y a la de todos vuestros seguidores para lo que sea necesario.
Un saludo, MAJ