El terror en la consola: ¿ocaso?
Como hemos visto, la deriva hacia la acción parece algo innato en el survival horror, como si fuera una cualidad que clamaba por salir a la luz. Después de las incursiones en la primera persona, no había vuelta atrás. Lo que parecía que sería el final de este subgénero no es más que el principio.
La empresa Capcom pareció entender mejor el futuro del género y decidió parodiarse antes que que tomarse en serio, y por eso ‘Dead rising‘ es su mejor y última incursión en el survival horror. Por contra, ‘Resident evil 5‘ es un juego de acción con serios problemas de control, donde el jugador ya no tiene que sobrevivir, sino cazar: una diferencia de enfoque a tener en cuenta para clasificarlo lejos del survival.
Mientras, otras compañías no terminaban de comprender el aire de los tiempos y se adaptaron mal. Las nuevas incursiones en ‘Silent hill’ por parte de Konami carecen de frescura, aunque el originario “Team Silent” de las primeras entregas ya no tenga que ver con las actuales. Por su parte, ‘Project zero‘ ha incorporado al fin la cámara al hombro en su nueva entrega para Wii.
El final de la tercera persona
Quizás el desesperado colofón de los juegos en tercera persona sea ‘Dead space‘, que obliga al usuario a enfrentarse a sus muertos, bajo la amenaza de sufrir lo mismo que él hace con sus víctimas. Puede que flojee en otros apartados, pero aporta al jugador lo que se ha venido echando en falta en los juegos antes mencionados. La sensación de supervivencia está justificada argumentalmente, pues el avatar es un simple ingeniero, no un policía o un marine (como en el nuevo ‘Silent hill‘).
Habría que reseñar por último que ‘Left 4 dead‘ es un survival horror muy signo de nuestros tiempos: frente al objetivo de sobrevivir, el jugador se ve obligado a trabajar en equipo, a través de internet. Un paso lógico motivado por la evolución de los videojuegos hacia el juego en red.
Aunque cueste recordarlo, una de las ideas centrales de este conjunto de artículos ha sido dilucidar el avance del subgénero, y porqué su afortunada deriva hacia la primera persona debe considerarse una renovación y no una defunción. La sensación de miedo era al principio provocada por manipulaciones del jugador, a través del sistema de cámaras y el inventario.
La primera persona, ¿la solución?
La aparición de la cámara libre ha hecho que sea casi inevitable que el survival horror en tercera persona tenga más de juego de acción que de terror. Por el contrario, la primera persona es la depuración máxima. El jugador ve lo mismo que su avatar, y sólo se pueden esconder sus enemigos como se ocultarían en un hipotético escenario real. Los subterfugios del desarrollador pasan a ser más perturbadores, y más orgánicos con la idea general de hacerle pasar un mal rato al jugador: ‘Condemned‘ es la muestra más clara de ello, sin ser completamente un survival horror.
En definitiva, la solución está ahí, en una perspectiva en primera persona que ‘Silent hill 4′ popularizó y de la que demostró su efectividad. La crisis por tanto no está en el propio subgénero, que ha sabido refinarse, sino en las desarrolladoras, que comienzan a dejar de lado la vertiente pura por el miedo injustificable a que el jugador no encuentre el camino en su primer intento.
La serie completa:














Notificacion por El terror en la consola: revolución : Tinta Digital el 15 de Junio de 2009:
[...] aniversario (II)Monolith: 15º Aniversario (I)Más de un centenar de zombis invaden tu videoconsolaEl terror en la consola: ¿ocaso?El terror en la consola: apogeo (II)La generación del SATOtra consola, otro sistema, y más [...]