Polanco y Lara: los nuevos ‘conquistadores’
El estado del ecosistema mediático latinoamericano atraviesa en la actualidad un momento delicado, al que diversos estudiosos como Raúl Trejo, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM (México), no dudan en atribuir parte de la culpa de la debilidad del subcontinente, de la homogeneización cultural del mismo y de la anulación parcial de las diversidades culturales propias de cada nación.
En sus propias palabras, en toda América Latina “se miran los mismos videoclips (…) y en los cines se exhiben, prácticamente de manera simultánea, las mismas películas internacionales”. Esto hace que el espacio mediático iberoamericano no se componga únicamente (ni siquiera mayoritariamente) de contenidos culturales concebidos dentro de las propias fronteras, sino de productos venidos de fuera, principalmente de los Estados Unidos, pero también de las antiguas potencias coloniales: España y Portugal.
La relación mediática existente entre la Península Ibérica y las naciones latinoamericanas es, por tanto, compleja y difícil de abordar, pero si por algo se caracteriza es por la proyección internacional de las grandes corporaciones o grupos de comunicación. Y no se puede decir, en este sentido, que el intercambio mantiene un intercambio bilateral equilibrado, a pesar de que recientemente alguno de los grandes grupos latinoamericanos (es el caso de Televisa en España, con su participación en La Sexta, o de O Globo en Portugal) hayan desembarcado en territorio ibérico. Más bien se trata de un intercambio desigual, en el que la antigua metrópoli se lleva la mayor parte del pastel en una suerte de control mediático que no pocos han calificado de “neocolonialista”.
En lo que respecta al desembarco de las empresas de comunicación españolas en América Latina, bien parece que estas voces críticas tengan algo de razón. Al menos esa es la sensación que puede suscitar un análisis como el que se presenta a continuación sobre los grupos mediáticos españoles en América Latina.
Grupo Planeta
El Grupo Planeta, fundado en 1949 por José Manuel Lara a partir de la editorial Planeta, se atribuye actualmente – en su información corporativa – el honor de ser “el primer grupo editorial de España y Latinoamérica” y “el séptimo del mundo”. Su extraordinaria implantación en el subcontinente hermano se debe a la presencia de la propia Editorial Planeta (Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, Ecuador, México, Perú y Brasil) y a la de otras como Emecé (Argentina) o Joaquín Mortiz y Diana (México).
De hecho, en su propia web corporativa, la Editorial Planeta asegura que uno de sus principales objetivos desde los comienzos ha sido “la máxima difusión del libro como vehículo cultural y la proyección hacia el mercado hispanoamericano”. Esta filosofía explica la compra del grupo francés Editis, que reforzará la presencia en Latinoamérica añadiendo una “dimensión francófona” a la editorial, según las palabras del propio Lara.
Además, el grupo ha venido fomentando la integración intercontinental a través de la concesión de una gran variedad de prestigiosos galardones (Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa, Premios Planeta, Premios Nadal y Premio Biblioteca Breve, entre otros muchos), que se atribuyen sin restricción a autores de ambas orillas del Atlántico. Sin ir más lejos, el siempre controvertido Boris Izaguirre fue finalista del Premio Planeta en 2007 por ‘Villa Diamante‘ y autores como Alfredo Bryce Echenique o Mario Vargas Llosa, grandes referentes de la literatura latinoamericana, lo recibieron respectivamente en 2002 y 1993 por ‘El huerto de mi amada‘ y ‘Lituma en los Andes‘, respectivamente. También la nicaragüense Gioconda Belli ha sido merecedora del Premio Biblioteca Breve en 2008 por ‘El infinito en la palma de la mano‘, y la lista de latinoamericanos galardonados se alarga si atendemos a todas las distinciones o nos remontamos en el tiempo.
Por último, aunque quizá lo más destacado de todo, el Grupo Planeta se convirtió en 2007, tras una larga pugna con PRISA, en principal accionista de El Tiempo, el grupo de comunicación líder en Colombia. Eso incluye el diario del mismo nombre, la Casa Editorial El Tiempo, la cadena de televisión Bogotá City TV y otras publicaciones como Portafolio, Hoy, Cambio, Aló y Don Juan. A pesar de todo, Planeta aún tiene iniciativas por abordar, como por ejemplo la de llevar La casa del libro, probablemente la cadena de librerías con mayor reconocimiento y variedad de oferta en España, a las principales ciudades de América Latina.
Grupo PRISA
Este grupo multimedia, fundado en 1976 por Jesús de Polanco y presidido en la actualidad por su hijo Ignacio, tiene también una elevada proyección en Latinoamérica. Para empezar, su diario de referencia, El País, cuenta con una división internacional que llega a los principales países del subcontinente y con ediciones en Buenos Aires y México, donde a la información original del diario en España se añaden ciertas informaciones locales relevantes.
En cualquier caso, la mayor implantación de PRISA en América Latina se da, como en el caso de Planeta, en el campo de la edición de libros (Santillana, Alfaguara, Aguilar, Taurus…) y de la radio, a través de Unión Radio y del Grupo Latino de Radiodifusión (Colombia, México, Chile, Bolivia, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y Francia). También desarrolla algunas actividades televisivas, localizadas fundamentalmente en Bolivia, donde además posee la dirección editorial del diario La Razón (el principal periódico del país), de Extra y de El Nuevo Día, que compró al Grupo Garáfulic. Asimismo, PRISA ha llevado a México la publicación de la prestigiosa revista musical Rolling Stone y, por último, ejerce en gran parte del territorio latinoamericano una fuerte influencia en la industria discográfica por medio del sello Gran Vía Musical.
La otra cara de la moneda es que a PRISA se le achaca, sobre todo desde la izquierda ideológica, una supuesta manipulación de la línea editorial de los medios que controla en el subcontinente latinoamericano. Además, se le acusa de instigar en España, desde del diario El País, un estado de opinión pública desfavorable a los gobiernos bolivarianos de Venezuela y Bolivia, presuntamente para defender la prosperidad de sus negocios en la región, que serían menos vulnerables con otro tipo de gobiernos.
Grupo Zeta
El grupo nace al calor de la transición, en 1976, con la creación de la mano de Antonio Asensio de la revista Interviú, que pronto se convertiría en todo un referente de periodismo político, función que ha perdido a lo largo de los años a medida que se ha ido decantando por la llamada crónica social. Su presencia en Latinoamérica se circunscribe al sector editorial, en el que a través de Ediciones B posee una fuerte implantación con filiales en México, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y Uruguay.
Lo gris de todo el asunto es que, al igual que a PRISA, se acusa a Zeta de mantener negocios ilícitos y extender sus “redes de control monopólico” en la región por medio de sus inversiones transatlánticas.
Unidad Editorial
Este grupo, nacido en 2007 de la compra del Grupo Recoletos por parte de Unedisa (editora del diario español El Mundo), está controlado en un 96% por el grupo italiano RCS Media Group, pero ni uno ni otro han demostrado especial interés en la expansión por América Latina. El punto de mira de su modelo de negocio está puesto en otros ámbitos de crecimiento, como las publicaciones especializadas (Recoletos ha aportado al grupo el liderato en España de este sector) o la Televisión Digital Terrestre. La única presencia en Latinoamérica es también herencia del antiguo grupo Recoletos, y se trata del diario chileno Información, muy lejos de competir con El Mercurio (que forma parte del Grupo de Diarios de América junto a Clarín, O Globo o El Comercio, entre otros) o La Tercera (propiedad de Colpisa), los dos grandes diarios de referencia en el país.
Vocento
El grupo adquiere esta denominación en 2003, como resultado de la adquisición de Prensa Española (editor del diario ABC) por parte de Correo en 2001 y es líder en el sector de prensa escrita en España, gracias a su extensísima red de publicaciones regionales. En América Latina, Vocento participaba hasta agosto de 2007 en Cimeco, sociedad constituida en 1996 por el Grupo Clarín y el periódico La Nación para el desarrollo de una red de periódicos regionales en Argentina. Cimeco ostenta participaciones mayoritarias en dos de los diarios regionales líderes en dicho país: La Voz del Interior (Córdoba), Los Andes (Mendoza) y además en Día a Día y la revista dominical Rumbos. No osbtante, a partir de la venta de su participación, necesaria para soltar lastre y mejorar la rentabilidad del grupo, Vocento tiene nula proyección en los mercados latinoaméricanos (aunque ha declarado en alguna ocasión que busca oportunidades de negocio allí), centrando el grueso de su actividad en el mercado español.













