Inmigración: El eterno retorno
Arlinda, familiarmente Arlin, tiene alrededor de 30 años (”las mujeres no decimos nuestra edad”, arguye) y es boliviana. Hace “algunos” años que vino a España a buscar un empleo que le bastara para sostenerse económicamente. En la actualidad, lleva casi un año como empleada del hogar interna en una familia a la que considera casi como suya. Pero los suyos viven en Bolivia; únicamente una tía vive en España tras casarse con un español y eso fue lo que la animó a probar suerte a este lado del charco. “Fue una decisión difícil: dejar a mi papás, mis amigos, mi tierra… Pero tenía que hacerlo”.
Arlin es una más de los 236.048 bolivianos que, según el INE residían en España en 2008. Actualmente, se encuentra en pleno proceso administrativo para legalizar su estancia en España. “No quiero estar aquí escondida. He venido a trabajar y estoy orgullosa de ello”, asegura.
Inmigrantes españoles
Por su juventud, Arlin desconoce que los que hoy le acogen fueron un día también inmigrantes en su país. Durante los años ‘50, la situación económica tras la guerra obligó a muchos españoles a abandonar su tierra natal y embarcarse hacia Latinoamérica o dirigirse hacia países como Alemania.
Arlin se sorprende aún más cuando descubre que a los españoles emigrados a su tierra les llamaban ‘gallegos‘ por ser Galicia una de las comunidades más azotadas por la penuria tras la Guerra Civil española y que más inmigrante envió a Latinoamérica.
¿Retorno posible?
Esta joven de sonrisa amplia no descarta volver algún día a su país, con los suyos, siempre y cuando se le asegure un futuro. Pero no sabe que muchos de los españoles que emigraron en su día, no han vuelto a su tierra y otros lo hacen 50 años después de haberla abandonado y la reciben casi como una desconocida.
Hoy nada queda de esa España de los años ‘50, aunque la situación económica tampoco sea positiva como en años anteriores. Esta coyuntura ha provocado que muchos extranjeros se queden sin empleo y hayan vuelto a sus países de origen, sin olvidar la repercusión que eso tendría sobre la economía española.
Mientras tanto, Arlin da “gracias al cielo” por el trabajo que ha encontrado con unos señores –como ella los llama- que la quieren “como si fuera una más de la familia” y reza todos los días para que allá por su tierra todo siga igual o mejor que cuando ella se marchó, para que vuelvan a recibirla algún día.














Referencia por Bitacoras.com el 18 de Mayo de 2009:
Información Bitacoras.com…
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Comment por Thais el 20 de Mayo de 2009:
Os envío mis felicitaciones por este especial. Estoy leyendo casi todos los reportajes, o esa es mi intención. Este me ha gustado.
Un saludo!