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Alba Muñoz es una barcelonesa licenciada en Humanidades, el año pasado decidió dejarlo todo para ir a Madrid a estudiar Periodismo, la pasión de su vida desde que con 9 años siguió la detención de Luis Roldán escribiendo sus propias crónicas. Blog

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“Un padre dijo que la gripe era un castigo de Dios”

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Guillermina Hernández es una mexicana que lleva gran parte de su vida viviendo en Nueva Jersey. A pesar de una evidente americanización, en su familia aún perduran las mismas costumbres, fiestas y alimentos que les unen con su lugar de origen. Continuamente viajan al condado de Puebla, al sur de México DF, donde siguen viviendo parientes. Una visita al lugar en plena expansión de la gripe porcina alteró su vida cotidiana.

Tu familia se queda largas temporadas en México. ¿Estaban allí cuando se inició la Gripe A?

Mi mamá y mi papá se fueron el viernes y el domingo sólo regresó ella, aunque mi mamá dijo que en Puebla no pasaba nada. Los planes originales eran que mi papá también volviese el domingo y que ambos marcharían otra vez a México la semana siguiente para pasar el tres de mayo juntos, pero se quedó allá a terminar unas cosas y el jueves siguiente aún no se sabía nada de él.

Tu padre ya está en casa. ¿Está totalmente sano?

Está bien, pero ahora estamos afligidos por la gente de allá. Mi papá volvió el viernes de madrugada, una semana después de irse. Dijo que venía espantado porque escuchó que estaban tomando la temperatura y que se había sentido cansado todo el día. Llegó acá como a la una de la mañana. Mucho miedo, pero más alegría de saber que mi papá estaba ya con nosotros. Mi papá entró y dijo “no abrazos, no besos”, y todos nos reímos.

¿Hubo miedo en tu familia?

Sí, estuvimos muy preocupados, en comunicación y buscando un vuelo lo antes posible. No estaba en DF, pero cada vez que veíamos las noticias aparecían más casos en el resto del país.

¿Cuál fue el primer día que de verdad os preocupásteis?

El lunes las noticias no eran nada alentadoras, aparecían más casos en Nueva York de personas que habían ido a México. Llamamos a mi papá para ver cómo estaba y cuándo quería regresar. Dijo que todo estaba bien y que se esperaría hasta que mi mamá regresara a México ese fin de semana.

¿Y cómo siguió la semana?

El martes tuve pesadillas. En las noticias estaban anunciando recortes de vuelos, más casos a lo largo del país, más muertos. Estuvimos al teléfono con mi papá, le decíamos que no usara el transporte público, que no comiera en la calle, que se comprara una mascarilla. El miércoles tuve más pesadillas… llamamos a mi papá por la mañana y dijo que no había ido al centro de la ciudad, donde están todos los comercios, porque todo estaba cerrado y que no había máscaras para la boca en las farmacias.

Habían dicho que el sábado no había plaza. En la plaza las personas de las afueras bajan al centro o a la ciudad a vender sus productos por las calles, como un mercado.

El aeropuerto debería ser un caos…

Pasamos toda la tarde del martes tratando de buscar boleto. Estábamos en contacto con Aeroméxico, con quienes tenía sus vuelos. No se podía en la computadora porque ya se había cambiado una vez para que se quedara más tiempo.

La persona que nos ayudó a cambiar el vuelo sonaba más estresado que nosotras, pobrecito, con tanta gente tratando de cambiar los vuelos tan de repente para salir de México… Nos dijeron que había un recargo de 150 dólares, no por cambiar el vuelo (una vez más), si no por la diferencia del valor que ahora tenía el vuelo, aunque había dicho en las noticias que las aerolíneas estaban perdonando el recargo de cambiar el vuelo.

¿Cuál ha sido el papel de los medios de comunicación en esta situación de crisis?

La información corrió como la pólvora y ahora que estamos sabiendo más de ello ya podemos estar un poco más tranquilos. En todos los medios daban las medidas de seguridad para evitar el contagio, como lavarse bien las manos continuamente, usar cubrebocas y no ir a sitios con mucha gente. Aunque la verdad es que Estados Unidos supimos antes que en México.

Yo creo que en Puebla, durante ese fin de semana, nadie sabía nada ¿por qué si no mi papá decidió quedarse más tiempo? El sábado nosotras empezamos a escuchar más cosas acá por la CNN: partidos de fútbol a puerta cerrada, las escuelas en la ciudad de México cerradas…

Se ha afirmado que la razón de tantas muertes en México es porque tiene una sanidad muy deficiente. Tú que conoces la realidad mexicana ¿crees que tienen razón?

Sin duda. Cuenta mi papá que, aunque por las noticias dicen que han abierto los hospitales para ayudar a las personas, eso no es cierto. Hay mucha gente en los hospitales pero no hay nadie para ayudarles. Así es siempre México. Hay tantas muertes porque la gente no va al doctor cuando enferma… tratan de curar a los enfermos con remedios caseros o esperan mucho para ir al doctor.

Del país también se conoce que gran parte de sus ciudadanos son muy religiosos ¿Ha habido alguna respuesta que te haya sorprendido de esas personas tan religiosas?

Un padre, en el condado donde estaban mis papás, dijo en la iglesia que la gente no debería preocuparse porque esta gripe era un castigo de Dios a la Ciudad de México. ¿Vas a creer? ¡La ignorancia…!


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