Weegee desnuda Nueva York
Quien viva o visite Madrid antes del 17 de mayo no puede perderse la exposición fotográfica expuesta en Fundación Telefónica (Gran Vía, 28). Bajo el título “Weegee’s New York”, 280 instantáneas atestiguan los claros contrastes que conviven en una de las ciudades más pobladas y mágicas del mundo. La jet set disfrutando de la ópera junto a niños durmiendo en un local de evacuación bajo una escalera de incendios, asesinatos y desesperación al lado de jóvenes besándose apasionadamente. Los extremos siempre se tocan.
Desde que en 1816 Niépce obtuviera la primera imagen negativa sobre papel con una cámara oscura, el arte fotográfico se fue desarrollando y perfeccionando. Pronto la fotografía se convirtió en el mejor complemento del periodismo creando el género del fotoperiodismo. Fue en 1880 cuando un periódico, el Daily Graphic de Nueva York, utilizó una fotografía. Con ella, se legitimaba el hecho y se probaba que el periodista había estado en el lugar. El registro fotográfico se convirtió en el más fiel testigo de la realidad y Weegee en uno de sus mayores exponentes.
Drama, desnudos, experimentación…
Lo que se busca es llegar a las entrañas de una ciudad cruel, brutal y humana que podría ser cualquier otra. El drama se acentúa porque las fotografías fueron capturadas en época de la Gran Depresión iniciada después del crack bursátil de 1929. La pobreza era extrema pero siempre quedaba la música, el amor, el arte y el gospel.
La exposición se divide en trece bloques entre los que destaca Policia & Cía, Harlem, Striptease, Desnudos, Incendios y el Cine de la calle. Muchas de las instantáneas tienen una gran carga dramática y otras destacan por ser banales, criticas o satíricas. Weegee también experimentó con la fotografía y distorsionó imágenes de Marilyn Monroe, Barbara Streisand, Dalí o Warhol.
Aunque la colección –que pertenece al matrimonio coleccionista suizo Michel y Michèle Auer- corresponde a los años 1930 y 1940 sorprende la cantidad de desnudos que hay, sobre todo femeninos, aunque en sólo en uno se ve el sexo de la mujer. En cambio los hombres siempre tienen puesto cualquier tipo de ropa interior.
Respecto a los planos, estos son casi cinematográficos. Existen retratos, primeros planos, medios, secuenciales y generales. Cada fotografía cuenta una historia aunque tienen el apoyo de un pequeño texto que explica, aclara o modifica la percepción del espectador. La instantánea de un hombre durmiendo frente a una comisaría va acompañada por el divertido enunciado: “¡Eh! A los policías no les va a gustar eso”
Weegee, cronista con poderes psíquicos
Nacido en el antiguo Imperio austrohúngaro, Usher H. Felling, pronto emigró a Estados Unidos y se cambió el nombre por el de Arthur. Tres hechos transformaron su vida, el vivir en el Lower East Side, un barrio de emigrantes donde podía ocurrir de todo, tener como héroe un detective y quedarse prendado del trabajo que realizaba un fotógrafo.
Tras numerosos trabajos algunos de ellos como fotógrafo, empezó en la agencia Acme New Pictures haciendo el revelado y la impresión para otros fotógrafos. Sus compañeros le llamaba psychic y ouija porque llegaba al lugar donde ocurría el hecho antes de que se publicaran las versiones oficiales. Eso de ouija acabó por gustarle y lo acogió como apodo –aunque él lo escribía weegee-. Fotografiaba siendo freelance por la noche y vendía sus instantáneas a diarios, revistas y agencias. En su coche se captaba a todas horas la emisora de la policía y allí también revelaba sus negativos.
Aunque a los académicos no les gustaba su trabajo, numerosas revistas demandaron sus servicios y fue protagonista de algunas exposiciones. En la actualidad es considerado como uno de los mejores fotógrafos, cuyas imágenes dejan de lado la moral para mostrarse en su máxima crudeza y espectacularidad. Como él afirmó: “What´s abnormal to you… is normal to me!”
Para saber más:
“El ojo público” (1992) de Howard Franklin con Joe Pesci. Film basado en parte en la figura de Weegee.














Comment por Sara el 14 de Abril de 2009:
Me entran ganas de ir a Madrid solo para ver la exposición!! Eres genial Al.
SAR