P2P y compañía
Si vas a leer esto y no sabes qué son las redes entre pares o no has oído hablar del P2P, por favor pásate primero por la Wikipedia e informáte. Aunque gran parte del artículo sirve para todo el mundo, en lo referente a legislación he tenido que centrarme en España. Aclarado esto, empecemos…
Los inicios
Si buscamos el precursor de los intercambios de archivos, debemos tener en cuenta la existencia de programas que ya facilitaban dicha descarga con anterioridad a otoño 1999, pero no podemos negar que el auténtico detonante fue el servicio de distribución de archivos musicales Napster, creado por Shawn Fanning, un estudiante americano que por aquel entonces contaba con 18 años.
La motivación es harto conocida: ¿porqué pagar por un disco cuando quieres sólo dos temas? ¿porqué los discos mantienen su precio de venta cuando los costes de fabricación decrecieron notablemente?
A la primera pregunta tenemos una respuesta del mercado en iTunes, el servicio de descarga de música de Apple. Respecto a la segunda pregunta digamos que es más controvertida dado que el vendedor fija libremente los precios de sus productos y los consumidores debemos ser libres para aceptarlos o no, así podemos entender la actividad de redes P2P como una respuesta unilateral de los consumidores a lo que consideran un abuso por parte de la industria.
A las pocas semanas de vida, las denuncias recibidas debido al fulgurante éxito y al impacto que producía, hicieron que Napster suspendiese el servicio tras alcanzar más de 26 millones de usuarios y desembolsar millonarias indemnizaciones a las discográficas, pero la semilla estaba plantada y esos millones de usuarios quedaban ávidos de un servicio de descargas. Así nacieron con posterioridad los AudioGalaxy, eDonkey, Kazaa, eMule y compañía. Ahora cualquiera que se conecte a estas redes puede obtener películas, textos o música sin demasiadas complicaciones.
Copia privada vs piratería
Seguramente habrás leído o escuchado algo acerca de juicios, protestas, cánones varios y demás contra personas que se han dedicado a utilizar la tecnología disponible a su alcance para compartir cultura, entendiendo como tal a la música, libros y películas. ¿Por qué unos han ganado los juicios y otros no?
Resulta tremendamente importante distinguir entre copia privada y piratería para poder formarse una opinión acerca de la guerra de derechos y cánones en la que estamos inmersos. Y no debemos olvidar que esto está referido únicamente a texto, música y películas, quedando siempre excluidos los programas y los juegos.
Para que una copia pueda ser considerada copia privada deben cumplirse los siguientes puntos:
- La finalidad es el uso privado por parte del copista
- No debe existir uso colectivo
- No debe existir finalidad lucrativa alguna
- Ha debido de producirse un acceso legal a la obra
- Tiene que haberse realizado con los propios medios del copista
Por tanto el “pirata” será aquella persona que incumple uno o varios de esos puntos. Generalmente el más incumplido es el de la finalidad lucrativa: un webmaster que pone enlaces a este tipo de archivos publicados en redes p2p y busca una finalidad económica (entendemos lucro con el mero hecho de que tenga un banner publicitario en la web). Otro punto candente es el acceso legal a la obra, dado que por un extremo interpretan que debe haberse producido la copia de forma directa desde la copia máster, mientras que otros argumentan que no tiene sentido interpretarlo así al haberse producido un cambio de formatos analógicos a formatos digitales, amén de reseeñar el artículo 44.1 de la Constitución Española de 1978 :
1. Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho.
David Bravo y un par de casos
En una guerra en la que los consumidores vemos cómo de la noche a la mañana nos aplican cánones a artículos que antes no lo incluían, y por tanto resultamos condenados por aquello de “¿y si haces mal uso del soporte?”, en una guerra como esta en la que ‘cuatro locos de internet’ hacen oposición férrea y el resto de la población admite impasible un nuevo gravamen “porque total… son unos céntimos”, afortunadamente existen personas, como David Bravo, con la información necesaria y la formación suficiente como para iluminar las mentes de los que nos vemos bombardeados por ambas partes con anuncios catastróficos (ej: “…las descargas ilegales no nos hagan desaparecer…“). Os recomiendo encarecidamente leer a David, asistir si os resulta viable a alguna de sus conferencias y, cómo no, leer y distribuir su libro: “Copia este libro“.
Como casos reseñables tenemos:
- El caso Sharemula, en el que la industria del cine no consiguió la declaración de culpabilidad para los encargados de la citada web de enlaces.
- Un acusado se declara culpable. Ha ocurrido en Logroño y el móvil: ánimo de lucro.
El ministerio de Cultura
Partiendo de lo recopilado en este artículo, no resultará complicado entender que uno de los puestos del gobierno más estrechamente vigilados, por la comunidad internauta, sea el ministerio de Cultura. Una de las campañas de dicho ministerio es la conocida “Si eres legal, eres legal“. En dicha campaña se premiaban comentarios personales en relación a la piratería lo que motivó la creatividad de algunas personas que, a través de un conocido foro, anunciaron el envío de una serie de testimonios cuanto menos inverosímiles. La sorpresa saltó al ver mensajes publicados (se entiende que antes de publicar un mensaje pasa un filtro humano que discierne lo veraz de lo imposible) y el asombro alcanzó su mayor grado cuando uno de los mensajes ganó el premio. Varios medios se hicieron eco de la noticia: Libertad Digital o Público. El texto ganador no tiene desperdicio:
Me lo contaron en el colegio, entre y me baje peliculas, me entraron virus y me tube que cambiar el cpu porque los virus se metieron en el procesador, no os bajeis cosas, son gente que pone cosas malas dentro de los archivos y te roban tus datos, tus fotos y todo!!!!
Se legal FÁCILMENTE!!!”
En la reciente renovación de cargos realizada por el Gobierno de España, uno de los ministerios en los que se ha producido cambio de titular, ha sido precisamente el de Cultura. Así la directora y guionista Ángeles González-Sinde ha sustituido a Molina al frente de dicho ministerio. La reacción en internet no se ha hecho esperar y al instante de producirse el anuncio se empezó a pedir la dimisión de la nueva ministra cuando ni siquiera se había producido el acto de toma de posesión. Y paralelamente nacieron dos nuevos grupos en la red social Facebook: “Ángeles González-Sinde pírate” y “Todos con Ángeles González-Sinde“, con resultados hasta ahora bastante esclarecedores: más de 15.000 miembros el grupo que pide su dimisión por los 43 que apoyan a la nueva ministra.
Lo cierto es que se pueden sacar bastantes conclusiones de la comparativa entre los grupos de la red social, y aunque cada uno hará sus lecturas parece evidente que hay muchísima gente que no ve capacitada, para ocupar ese cargo ministerial, a una persona que ha realizado declaraciones como “¿Para qué necesitamos ADSL a no sé cuántos gigas? ¿Para mandar e-mails?“, pero por otro lado ¿no sería cortés otorgarle el beneficio de la duda y pensar que quizá por estar metida en la industria es una persona adecuada para negociar una nueva situación? ¿es su nombramiento una provocación de Zapatero contra internet?
Unos enlaces por si te has quedado con ganas de más:














Referencia por Bitacoras.com el 13 de Abril de 2009:
Información Bitacoras.com…
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