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Adrián Álvarez es de la cosecha humana del '85, y cree que sus padres son un par de guantes de látex porque fueron lo primero que vio al nacer. Tras una agónica etapa en el instituto, consiguió acceder a la carrera de Biblioteconomía y Documentación (ideal para nombrarla con la boca llena de fuet), aunque espera poder estudiar Comunicación Audiovisual. Blog

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La generación del SAT

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Desde siempre, una de las cosas que se podía hacer en casa de uno de mis amigos era jugar a la Super Nintendo. Él tiene tanto la PlayStation 3 como la Xbox 360, pero de vez en cuando nos entra el gusanillo y nos acordamos de la consola, guardada en un armario junto a unos cuantos cartuchos. El otro día volvió a salir el tema, y salió a colación que, por segunda vez, mi Xbox 360 se había estropeado.

Entonces me quedé parado y, mientras hacíamos las conexiones pertinentes para una partida de ‘Street Fighter II’, hice una pregunta al aire: “Tío, ¿tú crees que dentro de quince años podremos sacar la Xbox 360 del armario y hacer lo mismo?” Hubo un silencio incómodo.

Problemas con Xbox 360

La salida de Xbox 360 estuvo marcada por una pregunta que todos nos hacíamos: ¿había sacado Microsoft su consola con prisas? La respuesta estaba clara, y era afirmativa. De entrada, el mundo del HD estaba parcialmente cortado, pues no disponía de un puerto HDMI (las nuevas consolas, desde hace varios meses, disponen de uno de serie), además, cual bola de nieve que forma un alud, se hizo patente poco a poco que el mayor problema que tenía la consola eran sus componentes.

Durante el 2006 y hasta el 2008, empezó a formarse la histeria de las tres luces rojas, el problema más común de la consola. Hubo gran cantidad de afectados, sobre todo entre los compradores de las primeras hornadas (servidor incluido), aunque también había quien aprovechaba la coyuntura para apuntarse el carro y hacer publicidad negativa (éste es el mundo de los fanboys, capaces de perder el tiempo por un odio irracional a la competencia). Puede que al año siguiente el problema dejara de darse a una escala tan grande, fruto de la mejora del hardware, pero el daño estaba hecho en la confianza del consumidor.

También, con PlayStation 3

Cuando pensábamos que el problema era únicamente de la consola de Microsoft, 2008 acogió las quejas de multitud de usuarios de PlayStation 3. Esto pillaba de sorpresa a los usuarios, pues Sony había tenido tiempo de sobra para sacar su consola. Si bien el modelo de 60 Gb de disco duro era bastante fiable, el posterior modelo, de 40 Gb tuvo más problemas aunque, siendo sinceros, sin llegar al nivel de la competencia.

Pero no fue el único problema. PlayStation 3 ha sufrido no pocas dificultades con las actualizaciones de su firmware, algo que ha provocado en algunos usuarios cuelgues, ralentizaciones, problemas con el sonido… algunos han tenido hasta que formatear la consola.

Wii, o la sencillez hace la fiabilidad

Quizás debido a su hardware más modesto, la Wii no es precisamente famosa por este tipo de errores, aunque también haya habido una falta de previsión por parte de los desarrolladores: a la Wii le falta espacio de almacenamiento, problema que se solventará presumiblemente en abril de este año, cuando se podrán utilizar tarjetas SD para copiar partidas y dejar espacio en el disco. Aparte, el juego ‘Super Smash Bros. Brawl’ en algunas consolas no funcionaba bien debido a la cantidad de datos que tiene el disco (esto siempre me recuerda a ‘Johnny Mnemonic’).

Los problemas con Wii están más relacionados con la incapacidad de abastecer las tiendas, y con los propios usuarios, que parecen emocionarse demasiado con ella: el caso más reciente es del hombre que murió mientras jugaba al ‘Wii Fit’.

¡Guardadlas en una cápsula del tiempo!

¿Por qué se producen estos fallos? Puede que antes hubiera también fallos (PlayStation 2 tuvo problemas en sus inicios, sin irnos muy atrás), pero sin los foros y la web 2.0 en general, era más difícil que se hicieran eco. Aunque es poco probable por algo que explicaré un poco más abajo.

Podría deberse a un caso fallido de obsolescencia programada, eso que hace que un electrodoméstico se estropee justo cuando se acaba la garantía; algo explicable si tenemos en cuenta que una de las principales características que se dan en las consolas es la retrocompatibilidad, lo que hace inútil el viejo hardware.

O simplemente  es que la creciente complejidad del hardware hace que, estadísticamente, sea más fácil que una consola se averíe. Si se debiera a eso, habría que echarse a temblar con la próxima generación.

Sea como fuere, lo que tengo claro es que, si en un futuro quisiera que mis hijos jugaran a una Xbox 360 o una PlayStation 3 debería comprar una y guardarla celosamente en una cámara con un entorno controlado. Al sacarla, la utilizaría con la lengua fuera y cara de concentración. Pues sin darnos cuenta, ser aficionado a los videojuegos se acerca peligrosamente a la filatelia.


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1 comentario. »

  1. Pues yo tengo en casa una N64 mas varios juegos; ademas de un playstation 1 que me regalaron, las consolas hay sigo complejas desde el principio, pero he notado que siendo PlayStation 2 la consola con la mayor duracion (9 años), es porque es la ultima de las consolas que funcionan, las actuales estan programas para durar unos pocos años

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