Busca patrocinador ataviado sólo con su pértiga
Muchas veces hemos visto en la televisión o en el periódico como los miembros de un club deportivo se desnudaban para recaudar fondos y salir de la crisis que atravesaba la institución en cuestión. El ingenio agudiza la creatividad. Y eso es lo que debió pensar el pertiguista francés Romain Mesnil cuando decidió grabar un vídeo corriendo desnudo por las calles de París.
La historia se remonta a hace unos meses, cuando Nike decidió no renovar el contrato de este saltador de pértiga, subcampeón mundial en Osaka 2007 y europeo en Goteborg 2006. En ese momento, Mesnil pensó que debía llamar la atención de las grandes marcas y patrocinadores apareciendo en todos los medios de comunicación.
Entonces se decidió a grabar un vídeo en el que corría con la pértiga en los lugares más emblemáticos de la capital francesa. Cuando tuvo el vídeo lo subió a YouTube y ahora es uno de los vídeos más vistos de Francia.
Así, su medida para llamar la atención ha tenido el efecto deseado y muchos medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de la acción publicitaria. Todavía no tiene marca que le patrocine a sus 31 años, pero vuelve a estar en la élite… al menos, promocionalmente.
El atleta, con grandes dotes publicitarias, sólo quiere patrocinio. De hecho, ha subastado su curioso vídeo para recaudar dinero para una asociación de lucha contra los tumores cerebrales. Esto evidencia que no quiere hacerse millonario, sólo tener los medios apropiados para desarrollar su trabajo para llegar a los Juegos Olímpicos de Londres. Mesnil, además, reclama que las grandes marcas del atletismo no sólo se fijen en los corredores, ya que los atletas de concursos, como él, también existen.
Pistorius sí encuentra patrocinios
Otro deportista que ha llamado la atención en todo el mundo es Oscar Pistorius. El sudafricano es un auténtico ídolo en su país por su afán por acudir a unos Juegos Olímpicos siendo un deportista paralímpico con ambas piernas amputadas.
Pistorius saltó a la fama el año pasado cuando intentó conseguir por todos los medios la calificación mínima para ir a Pekín. Su caso llamó la atención del mundo y creó un gran huracán en la comunidad atlética, porque la Federación Internacional de Atletismo no le permitía competir por utilizar unas prótesis que algunos argumentaban que le ayudaban a mejorar sus resultados. Aunque más tarde el Tribunal de Arbitraje Deportivo le autorizó su participación, finalmente tuvo que conformarse con acudir a los Juegos Paralímpicos al no lograr la clasificación.
Su capacidad de superación y de lograr un puesto entre los mejores a pesar de su discapacidad pronto llamó la atención de las grandes marcas. De hecho, en Sudáfrica presta su imagen a Nike, Oakley, Honda o Visa, entre otros. Es el caso contrario del pertiguista Mesnil: acabó fichando por grandes marcas después de su aparición en la opinión pública.













