El Villarreal y la UEFA, dos formas de luchar contra la crisis
Durante toda su historia, el fútbol profesional ha vivido al margen de la vida cotidiana. Los clubes han gastado, sin dudarlo, dinero y más dinero sin miedo a la quiebra. Ahora, al fin, algunos toman conciencia de la grave crisis económica que atraviesa el mundo y comienzan a aplicar medidas pensando en su afición, su valor más seguro.
En este sentido, el Villarreal es un club modélico. Fernando Roig, presidente del equipo castellonense, ha convertido a un equipo de un municipio de 50.000 habitantes en una de las instituciones más prestigiosas del deporte español. Y hace una semana volvió a sorprender a toda la sociedad. Anunció que los abonados del club amarillo que se encuentren en el paro podrán retirar sus localidades de forma gratuita.
Por una vez, un equipo de fútbol no sólo piensa en sus cuentas y fichajes multimillonarios. Ayudar a su masa social es la mejor forma de cuidar a toda la institución. Hace años, cuando Roig tomó el mando del Villarreal, puso las semillas de lo que ahora es un club de élite. Entonces pidió confianza en un proyecto a largo plazo. El proyecto se ha afianzado y ha crecido. Ahora es una realidad, la envidia de muchos. El Valencia, su vecino más cercano, atraviesa la crisis económica más importante de toda su historia y ha necesitado un milagro en forma de venta de las parcelas del viejo Mestalla para intentar sobrevivir a la nefasta gestión de Juan Soler.
Pero ahora es el momento de estar al lado de su gente. El Villarreal es un club familiar y, como tal, comienza a cuidar a sus familiares con menos recursos. Regalar los pases a aquellos abonados que han estado ayudando económicamente a hacer más grande el club es la gran medida de Fernando Roig y su equipo para la temporada venidera.
La NBA del fútbol europeo
La UEFA, por su parte, tampoco se ha quedado con las manos cruzadas, aunque sus esfuerzos se centran en la salvación de los clubes. El máximo organismo del fútbol europeo ve cómo sus clubes pasan apuros económicos y algunos corren el riesgo de la desaparición. Limitar el gasto puede ser la solución.
Michel Platini, presidente de la UEFA, quiere una liga al estilo de la NBA con límite para los salarios y un draft para elegir a las nuevas promesas europeas. La UEFA planea que los equipos tengan un máximo de 25 jugadores y que no puedan excederse de un límite para pagar los sueldos de sus futbolistas.
El club que sobrepasara el tope salarial debería abonar una multa como compensación por tener mejores jugadores. Sería un impuesto de lujo. Este dinero se destinaría al resto de clubes participantes en la liga. Por ahora, es sólo una idea.
Toda idea para solventar la grave crisis financiera que atraviesa el mundo del fútbol es bien recibida. Aunque no todo el mundo está de acuerdo con esta propuesta. Las entidades con más recursos no están por la labor y muestran su desacuerdo. De hecho, en febrero la Asociación de Clubes Europeos ya expresó su disconformidad con la idea de poner un límite salarial aunque sí apoyaron la idea de tener licencias financieras para disputar competiciones continentales.
Todavía se está a tiempo de rescatar a los clubes de la quiebra. Algunos ya se encuentran en la cuerda floja y una caída puede ser mortal y definitiva.













