Autoayuda con burbujas
Estamos fatal. Es la única manera de definir la influencia que tiene en nosotros un simple spot de televisión, por mucho que sea de Coca-Cola. ¿No será que nuestra crisis va más allá de lo económico? ¿No estaremos más perdidos de lo que pensamos? ¿Acabará siendo la Coca-Cola una de nuestras guías espirituales? Estas preguntas inocentes surgen después de ver por enésima vez uno de los spots más lacrimógenos de los últimos años y que, como mucho de lo que hace la bebida chispeante, pasará a la historia de la publicidad.
La campaña ha sido valorada positivamente por todo tipo de blogs y medios de comunicación (anunciostv, las blog en punto, Expansión) y por la gran mayoría de sus comentaristas habituales. Es difícil encontrar a alguien que no se haya emocionado o que no valore su potencia emocional de cara al público. Lo que nos lleva a considerar que, como dicen en ilustrae.com, “antes era el mensaje el que apoyaba la marca” y “ahora es la marca la que apoya un mensaje que pretende ayudarnos, no sólo a vivir mejor, sino a ser mejores”. Coca-Cola sigue conectando con las emociones de su inmenso público objetivo como nadie. Y si al acierto en el “discurso” unimos una excelente producción y su capacidad económica para distribuirlo y repetirlo cientos de veces, el éxito mediático está asegurado.
Felicidad enlatada y embotellada
Dicho esto, hay que reconocer que si pasamos el spot por un tamiz de objetividad, resulta ñoño y demogógico (algo que no tiene por qué ser malo en publicidad, ya lo sabemos). Josep Mascaró, con 102 años y un nuevo grupo de fans en Facebook (supuestamente administrado por su nieta), le da una lección de vida a una recién nacida llamada Aitana: “yo viví momentos peores que éste. Pero, al final, de lo único que te vas a acordar es de las cosas buenas”. Lógicamente, si comparamos el hecho de estar en paro o perder tu hogar por no pagar la hipoteca con una Guerra Mundial o una Guerra Civil, acontecimientos vividos por Mascaró, la crisis parece un pequeño mal pasajero. Es como comparar cualquier cosa con la muerte: un recurso bastante fácil. Pero… ¡así es la publicidad! Y así somos los que nos la creemos, claro.
Coelho, Jim Carrey y Coca-Cola
“He vivido 102 años y te aseguro que lo único que no te va a gustar de la vida es que te va a parecer demasiado corta. Estás aquí para ser feliz”. Pues eso. Que lo mejor es que todos sigamos este mensaje de optimismo y disfrutemos de la vida, porque se nos pasará mucho más pronto de lo que imaginamos. Salgamos de casa. Bebamos Coca-Cola hasta reventar. Destapemos la felicidad, que para eso es el nuevo slogan de la marca de bebidas espirituosas por excelencia.
La gente necesita este tipo de incentivos, vengan de un libro o de la publicidad. Hay quienes opinan que se puede saber cómo es una sociedad a través de sus anuncios, pero yo no lo veo tan claro. Me parece más acertado pensar que sólo podemos aspirar a saber cómo le gustaría ser a esa sociedad. En el caso que nos ocupa, feliz y liberada del miedo patológico al que nos someten continuamente los diferentes poderes, como las autoridades psicológicas que nos quieren hacer creer que estamos todos enfermos y con profundas carencias.
¿El remedio? Mucha conversación de diván, las fantásticas píldoras de las farmacias y los libros de autoyuda de los grandes centros comerciales, un género de lectura situado en lo más alto de las ventas y del que la publicidad, cómo no, tenía algo que aprender. Si Jim Carrey está consiguiendo aumentar la autoestima de algunas personas con un libro, ¿por qué no iba a hacerlo una campaña con ese spot tan repetido y con una web estupenda donde se pueden ver recién nacidos en tiempo real?
Supongo que cada uno tiene lo que se merece. Y es posible que no nos merezcamos nada mejor que este tipo de mensajes obvios, aunque eficazmente dramatizados, tan habituales en la literatura de autoayuda. Allá nosotros.
A estas alturas, no me extrañaría que el director creativo de la campaña fuera Paulo Coelho…














Comment por Bruma el 30 de Marzo de 2009:
Interesante artículo, Martín. Hay mucho en lo que pensar en lo que dices…
Creo que si, la sociedad está en “crisis” desde hace tiempo, pero no nos hemos querido parar a pensarlo, disfrazando la desazón de estrés, y ahora de crisis.
Tanto consumismo y hedonismo nos hace olvidar lo básico, que al fin y al cabo es lo que hace más feliz, porque lo demás son círculos a veces infinitos, vacíos imposibles de llenar.
Espero que vayamos volviendo a lo esencial, a vivir al campo, a hacer los deberes con nuestros hijos, a charlar sentados en una silla en el porche de nuestra casa, a ser conscientes de la cantidad de estrellas que existen, etc etc…
Vaya, como ves, el tema me toca y podría seguir!
Un abrazo, compañero.
Comment por Martín el 30 de Marzo de 2009:
Muchas gracias. Efectivamente, creo que deberíamos recuperar cierto sentido común en muchos aspectos de nuestras vidas.
Lo de vivir en el campo ya no lo tengo tan claro…
Comment por redactor el 30 de Marzo de 2009:
“si pasamos el spot por un tamiz de objetividad, resulta ñoño y demogógico”
Resulta interesante que un publicitario pase por el tamiz de la objetividad y la racionalidad un spot emocional, de imagen y de una marca tan admirablemente publicitaria como Coca-Cola.
Por seguir tu “tamiz” racional, podríamos hablar de coca-cola como bebida carbonatada de color negro y sospechosa formulación. Pero hey! eso no sería un recurso fácil. Como dices sin ningún tipo de rigor.
Desde luego, con comentarios como este no creo que hagas otra cosa en tu vida que folletos de cuatro palas y cuñas con música de librería en algún chiringuito publicitario, porque anuncios de Coca Cola, no.
Comment por Martín el 30 de Marzo de 2009:
Bueno, por tu comentario tampoco deduzco que hagas grandes campañas, dado que un “redactor” debe saber leer antes que escribir. Y sobre todo, leer entre líneas. He dejado bien claro que me parece una campaña muy buena y, por supuesto, daría un dedo por haberla hecho yo.
Lo que no quita para tener cierto sentido del humor y reírse de lo básico que es el discurso publicitario y los mensajes tan elementales que la sociedad parece demandar. Claro que es ñoño, ¿acaso no te lo parece? Pero es algo que, en el fondo, esperamos (de hecho, el anuncio me encanta y también ha despertado mi lado más emocional. Pero para decir eso, no me molesto en escribirlo). Si no aprecias esta ironía, siento haber herido tu corazoncito de publicitario y tu sentido de la emocionalidad.
Tómate una Coca-cola, hombre, que relaja bastante…
Comment por Martín el 30 de Marzo de 2009:
Por cierto, no estaba criticando ni la campaña ni la agencia. Y para ser más justo, podrías haber dicho que trabajas en McCann, que no pasa nada por defender tu empresa y, posiblemente, tu participación en esta campaña. Pero dilo.
En serio, vuelve a leer los dos primeros párrafos. Si has participado, te felicito. De verdad (en este caso, lo valiente no quita lo cortés).
Comment por Alba Rodríguez el 30 de Marzo de 2009:
Desde luego es un artículo que desvela la tendencia en la que irremediablemente nos estamos sumergiendo desde el campo no sólo de la publicidad sino la comunicación en general.
Desde la primera clase de carrera hasta el día de ayer, que por cierto también trabajé, no he parado de escuchar que un publicitario más que ninguna otra persona debe aceptar las críticias desde la más positiva endereza y capacidad de superación. Por ningún lado veo ninguna crítica destructiva o falta de rigor en este artículo. Simplemente veo una descripción muy irónica de una relalidad muy dura. Es cierto que en gran medida comparto la opinión que Martín comparte, pero pese a este hecho, creo que es arriesgado hablar de falta de rigor de un profesional del que no conocemos su trabajo, hacerlo significa que nosotros caemos en esa falta de rigor. Valorar un artículo es lícito, pero evaluar a un profesional y ponerlo en tela de juicio por un artículo, sin lugar a duda es inadecuado.
Comment por Martín el 30 de Marzo de 2009:
Bueno, Alba, quizás tú lo has explicado mejor. Sé que el artículo usa un lenguaje crudo y exagerado, pero a posta. Siento si a alguien, sobre todo implicado, le pueda haber molestado. Pero ni de lejos es una crítica a la campaña en sí. Es sólo un comentario ácido e irónico sobre lo que hacemos, sobre la sociedad, sobre ti, sobre mí y sobre “redactor”. ¿No puedo hacerlo por trabajar en publicidad? A mí estar diciendo siempre lo estupendos que somos me cansa.
Pero, creo que tampoco hay que darle más vueltas. Ya hemos dejado claro lo que pensamos cada uno.
Comment por Pedro el 31 de Marzo de 2009:
Hola Martín,
no tiendo a participar de discusiones publicitarias pero me veo ante esta discusión obligado a opinar. Sobre todo porque yo también soy profesional del sector.
Las marcas tienen una personalidad que se desarrolla a través de lo que hacen y lo que dicen. Es así porque a las personas nos reconforta saber de qué va la marca que compramos, porque si me gasto en esto mi dinero quiero saber de qué estoy participando, a quién estoy apoyando. Oigo lo que cuenta CocaCola y decido, no hay que hacer tanto análisis del asunto.Yo veo todo el artículo un tanto pretencioso, tratando de hacer literatura de donde no la hay. Tratas de ser objetivo ante la subjetividad pura, y te pones la careta de publicitario mientras que tu discurso no resulta muy profesional en su análisis (no veo mucho background estratégico o análisis más allá de lo obvio).
No entiendo por qué tu reacción desmedida contra el tal redactor, que incluso desvelas dónde trabaja (no salgo de mi asombro, me pregunto cómo has sido capaz de averiguarlo). Pero si de verdad lo has identificado y queréis “daros de tortas” dialécticas, te propongo que ahora sometas alguna campaña que hayas realizado tú al tamiz de la objetividad para el que te has autoproclamado capacitado.
Y sí, todo el mundo tiene el derecho a juzgar la publicidad, porque la hacemos para la gente. Pero no te pongas la etiqueta de profesional y hagas un análisis tan simplón y superficial de una campaña tan compleja.
Comment por Martín el 31 de Marzo de 2009:
Hola, Pedro:
Yo tampoco quiero entrar en más discusiones. Creo que aportas argumentos interesantes y tienes razón en lo que dices. Claro que no hay un análisis estratégico, ni siquiera publicitario, ni “background”. Es que el objetivo no era arremeter contra la empresa ni contra la agencia. Como mucho, si me apuras, era un pequeño toque de atención hacia todos nosotros, la sociedad. Y ni eso. Sólo planteaba un pequeño ejercicio de reflexión en alto que, por supuesto, os puede parecer la mayor chorrada del mundo, ya que no va más allá de lo anecdótico. Sin más. Desde luego, no pretendo que esto sea un foro publicitario. A juzgar por vuestras opiniones, ni siquiera sería la persona más indicada (Borja toma nota).
Pero bueno, viendo las reacciones, asumo que quizá no enfoqué bien el asunto y dejo claro que no pretendía decir que la campaña sea mala. Lo digo otra vez: sí, es muy buena, compleja, cojonuda. La agencia… pues, igual.
Tampoco creo que “redactor” sea mal profesional, porque no lo conozco y entiendo que si ocupa ese puesto será por algo. Pero que no esté de acuerdo conmigo no le da derecho a juzgar algo que desconoce, más allá de lo dicho en el artículo. Ddesde luego él no me convenció con sus argumentos y tú, sí. En cualquier caso, si me pasé ayer, lo lamento.
Dicho todo esto, sigo pensando que hay que ver el tono cínico e irónico en el artículo. No pretendo ser prepotente, sino plasmar una pizca de humor negro sobre la publicidad, ese elemento tan característico de las sociedades contemporáneas. Que fuera la campaña de Coca-Cola ha sido algo anecdótico y sigo pensando lo mismo: me llama la atención lo primarios que somos. Todos, con lo cual dudo que, incluyéndome a mí, mis palabras resulten ahora prepotentes.
En fin, animo a todo el mundo que escriba lo que piensa de la campaña y de mis palabras, que para eso esto es un espacio libre.
Gracias por tu aportación
Comment por Alba Rodríguez el 01 de Abril de 2009:
La verdad es que entristece leer comentarios como estos, entre profesionales de un mismo sector. Antes que nada, a un profesional no se le mide por el anunciante para el que trabaja, si fuese así la gran mayoría de los que trabajamos en esto seríamos unos don nadie. (¿Cuántos pueden trabajar para Coca-Cola, Audi o Mercedes…?)Un buen profesional, es aquel que es capaz de aportar ideas ingeniosas, válidas y oportunas ajustadas a la necesidad del cliente. O es qué la charcutera del pueblo se merece menos que Coca-Cola?.
Si aceptamos este primer hecho, aprenderemos a ser mejor de lo que ahora somos.
Por otro lado, a veces me choca ver la facilidad que tenemos para criticar el trabajo de otros (dónde me incluyo) y no ser capaces de aceptar críticas del nuestro. Pero no por ello se debe juzga y sentenciar a ninguno de los “papas” de ese spot…. En muchas ocasiones, que alguien me corrija si me equivoco, nuestras mejores ideas creativas se quedan en el camino porque el cliente así lo decide y pese a nuestros consejos acabamos haciendo lo que el quiere, porque el paga! Así que, vuelvo a repetir, juzgar a un publicitario por una campaña me para incorrecto.
Por último, me gustaría recalcar que en ningún momento es un texto pretencioso, superficial o negativo…es un artículo que se aproxima a la ironía, esa faceta que muchas veces nosotros usamos pero que no aceptamos cuando se dirige a nosotros. Añado, que el texto no es una burla al spot de Coca-Cola, quien permanece intacto tras el texto de Martín, es más una burla social a la nueva tendencia publicitaria a la que nos estamos enfrentando.
Quizás el problema que ahora tenemos en publicidad es, que ni nosotros mismos somos capaces de hacer con nuestra profesión lo que hacemos tan bien con nuestros clientes: Dignificar a los profesionales de publicidad.
Comment por Martín el 01 de Abril de 2009:
Por mi parte, sólo voy a decir una cosa más: tengamos la fiesta en paz. Entiendo las dos partes. Lógicamente, estoy del lado de una de ellas: esto no es una “masterclass” de publicidad, es un artículo para que lo lea cualquiera y se entretenga, sea mi madre, un blogger con granos o el presidente de Coca-Cola. Está más cerca de ser un monólogo del club de la comedia que una opinión profesional. Opiniones que, por otra parte, suelo leer y algunas veces también me parecen aburridas y sin demasiado “background”.
Pero la opinión es libre. Lo único que siento es el rifirafe con redactor, algo totalmente improcedente por mi parte. Por lo demás, el que quiera volver a leer alguna palabra mía ya sabe donde está mi blog o el artículo de la semana que viene.
Gracias por ayudarme a mejorar y un abrazo para todos.
Comment por Ines Gomez el 01 de Abril de 2009:
Buenos días,
Me ha llegado este artículo por un enlace de un compañero de mi agencia y desde luego me parece revelador.
Me parece instructivo y muy interesante. Para decir lo buena que es Coca-cola ya estan otros, pero para decir que las cosas aquí estan cambiando esta gente así que se atreve a decirlo.
El problema de todo esto, como dicen, es que nosotros nos tiramos piedras así que no haré eso, aunque alguno se merezca un celo en la boca cada vez que dice que a los demas les falta rigor. En fin! felicidades.
Comment por óscar bilbao el 01 de Abril de 2009:
¿que un publicitario no tiene que pasar un campaña por el matiz de la objetividad?
¿cómo que no?
Es como decir que no tiene que conocer las Leyes Inmutables del Marketing”… para luego saltárselas.
Para jugar, y ganar, hay que conocer tas reglas. Todas las reglas.
Estamos obligados a “hacerles la autopsia” a todos nuestros anuncios, a mirarlos desde todos los prismas. Detrás de una campaña puramente emocional (como esta) hay un tremendo, y brillante, ejercicio de racionalidad. Coca-cola no es “bebidas carbonatadas sin fronteras” ni Marcos de Quinto es Vicente Ferrer (ni falta que hace)
Edward de Bono, estudioso de la creatividad (que tiene mucho, por no decir todo, de ciencia) lo explica muy bien en su técnica de “los seis sombreros de copa” o cómo analizar un problema desde TODOS los puntos de vista.
Y lo digo desde el punto de vista de alguien que hace con el mismo orgullo, y profesionalidad, spots que folletos de cuatro palas.
Comment por jose mateos mariscal el 02 de Abril de 2009:
soy un autonomo perjudicado de este crisis , no cobro nada desde octubre del 2008 ,tengo dos niños que son mis tesoros.estam apunto de echarme de mi casa por que no epodido pagar , tengo mas porbelmas que el fontanero del tinanic , y cada vez que veo el auncio me alegra es lo mejor que ha echo cocacola
animo jusec