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Carlos Solanillos nació en Carabanchel Bajo en 1985, estudió Periodismo y se fogueó a base de traducir y redactar teletipos. Tras pasarse al lado oscuro, paga sus facturas trabajando en un gabinete de comunicación mientras termina la carrera de Economía. Blog.

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Redes sociales: las críticas

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Como ya comentamos, las redes sociales se han convertido en una herramienta comunicativa de uso común entre los nativos de internet, dando lugar a que cualquier miembro de la comunidad tenga acceso a un ingente volumen de datos personales del resto de sus pares. Como muestra, Facebook, ejemplo paradigmático del sector, tiene en sus bases de datos información sobre cerca de 150 millones de usuarios.

El primer problema surge cuando esta información no queda limitada únicamente a los usuarios, sino que es accesible desde la Red a través de los buscadores: basta con teclear en Google el nombre de cualquier persona que tenga Facebook para ver parte de su perfil y descubrir el nombre de muchos de sus contactos, y lo poco intuitivo de la interfaz de la plataforma hace que para muchos usuarios sea complicado gestionar a quiénes ha dado permiso para acceder a su información.

¿Qué hacen las redes con los datos?

Sin embargo, la cuestión que más preocupación causa a las organizaciones de internautas y de protección de datos es la propia gestión de los datos por parte de las compañías. Una de las principales fuentes de ingresos a las que tienen acceso las redes sociales es el marketing personalizado: mostrar a los usuarios publicidad basada en sus hábitos de consumo y su condición de potencial cliente de un determinado producto.

A esto se suma la proliferación de aplicaciones que piden a los usuarios acceder a su información personal para poder participar en un determinado concurso, en una encuesta o en un juego, sin que el usuario sea consciente de la información que está entregando como pago indirecto.

Aunque muchas organizaciones e instituciones públicas intentan controlar que estas prácticas no se lleven a cabo, la picaresca va por delante de la regulación, y para complicar el asunto, la Ley no es la misma en todos los países. Así, aunque las empresas suelen aceptar la existencia de unos mínimos internacionales, un trámite teóricamente tan sencillo como darse de baja puede causar más de un quebradero de cabeza al desvalido usuario.

De hecho, aunque el usuario lograse borrar su cuenta, muchos de sus datos seguirían en poder de la compañía propietaria de la red social, ya que desde el momento en el que una fotografía se sube a la plataforma el usuario cede sus derechos sobre ella.

Asimismo, el bajo grado de verificación de la identidad de los usuarios da lugar a que muchos menores de edad puedan colgar fotografías propias sin el permiso de sus padres, inconscientes del uso que se puede hacer de ellas.

Por este motivo, la mayoría de asociaciones de internautas recomienda entregar el mínimo número de datos, revisar las opciones de privacidad desde el primer momento, prestar atención a la letra pequeña de las diferentes aplicaciones y discriminar los contactos que tienen acceso a nuestros datos.

Con respecto a este último punto, conviene tener claro para qué queremos nuestra cuenta, ya que al ser una forma de comunicación también puede aplicarse a las redes sociales la máxima de que el medio es el mensaje. Con el tiempo, el participar en estas redes parece exigir manejar un lenguaje específico, híbrido entre los foros y los sms, y adaptarse a un tipo de perfil que facilite la consecución de nuestros fines, ya sean estos profesionales, de ocio o de interrelación con nuestros amigos.

Por ello, próximamente hablaremos de los puntos positivos de las redes sociales según el fin buscado y de qué ventajas concretas ofrecen sobre otras formas de comunicación.


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1 comentario. »

  1. Esta semana han tenido movida o algo así con el tema de la protección de datos, no? Con el tema de que habían dicho que las fotos pasaban a ser de dominio público, la gente se borró como loca de Facebook y acabaron echándose atrás mientras arreglan el desaguisado y buscan una alternativa mejor…
    Si es que somos tontos y le damos los datos a cualquiera! Aun así, se supone que puedes poner una cierta privacidad… Me río yo…

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