El uso y el abuso de la televisión
El 15 de octubre de 1958 Edward R. Murrow, periodista de la cadena norteamericana CBS, ofreció un discurso delante de la Convención de la Asociación de Directores de Informativos para Radio y Televisión. En tiempos de la campaña anticomunista instigada por el senador Joseph McCarthy, Murrow hizo un examen de conciencia de la profesión periodística de la época, vaticinando y denunciando -tal como reflejó George Clooney en ‘Buenas noches y buena suerte’- los males de la televisión “y los que la financian, los que la ven y los que la producen, podrían percatarse del error demasiado tarde”.
Más de 50 años después aún existe esta necesidad de autorreflexión sobre la televisión que tenemos y la que queremos tener. El sensacionalismo que inventaron en su día Joseph Pulitzer y William R. Hearst parece que ha llegado a un punto casi insostenible en nuestro país. La cuestión es que los medios de comunicación son un negocio y, si no se siguen las reglas del juego, no hay audiencia, no se contrata publicidad y, por tanto, no hay un enriquecimiento económico, que al fin y al cabo es lo que se busca.
Críticas a la televisión en el cine
Estos días hay en taquilla dos películas que tratan sobre el gran poder que tiene y tuvo la televisión. En ‘El desafío. Frost contra Nixon’ se retrata uno de los fenómenos mediáticos más importantes de los años ‘70. Tanto para el político como para el periodista esa entrevista llegaría a reflotar o hundir para siempre su imagen social con el consecuente posible linchamiento del público. Lo que podría haber sido acontecimiento periodístico e histórico acabó siendo recordado como un acto sensacionalista en el que la caída de un hombre poderoso hizo aumentar todavía más el morbo.
Mientras, en ‘Slumdog Millonaire‘, un joven indio que vive en un barrio de chabolas acaba convirtiéndose en un fenómeno social al participar en la versión india de “¿Quién quiere ser millonario?”, hasta que es detenido por la policía porque no creen que haya podido contestar correctamente a todas las preguntas. Una historia de prejuicios y esperanzas enmarcada en el poder -positivo o negativo- que puede alcanzar los medios de comunicación de masas.
Pan y circo
El poder económico y político buscan una sociedad dócil y disciplinada que no se interesen por el verdadero devenir del país. El pan y circo ya fue inventado por los romanos.
Los medios no son inocentes. La televisión, en especial, se ha convertido en el principal productor de modelos sociales y los espectadores toman una actitud pasiva cuando se sientan a verla, lo que ocasiona que sea más fácil manipular muchas veces de forma encubierta, no mostrando los hechos o productos, sino estados de ánimo, deseos o ambiciones. Esta manipulación puede ser tanto ideológica, publicitaria o política y no sólo altera las interrelaciones personales si no que ha ido modificando a la sociedad. La intimidad y el pudor se han ido perdiendo a la vez que ha aumentado un morboso vouyerismo.
El ejemplo de los ’shows’ televisivos
En la actualidad existe un culto por la fama y una fascinación por lo más morboso, que ocasiona que a muchas personas ya no les intimide participar en talk shows o realities si con eso pueden ganar dinero o hacerse famosos. De las típicas entrevistas del corazón en el que el personaje de turno contaba sus intimidades (o las de otro) se ha pasado a programas en los que desconocidos revelan sus más íntimos secretos. Es el caso de ‘El juego de tu vida’. La pregunta es si vale la pena conseguir 100.000 euros –con la posibilidad de perder todo lo acumulado- a cambio de su dignidad como persona.
Asimismo, el programa de ‘La Caja’ –considerado como el primer reality psicológico del mundo- apuesta por hacer terapias en directo dando especial énfasis a los momentos más sensibleros. Colectivos como el Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya han criticado fervientemente el formato.
Y en este momento en el que la ética y la moral se ha separado de ciertos medios de comunicación, éstos intentan explotar al máximo todos los instrumentos con los que cuentan ¿Qué es lo que vende? El espectáculo, lo lacrimógeno, el morbo… pues mejor que sobre que no que falte. Lo último, incluir en el reality show ‘La vuelta al mundo en directo’ a un parricida que asesinó a sus progenitores hace 15 años. Antena 3 jura que no tuvo constancia del hecho hasta 48 horas antes de que se iniciara el concurso, pero esta inocencia no es ningún obstáculo para sacar provecho de la situación, emitiendo las imágenes una y otra vez y hablando del caso en los programas de la cadena. Incluso Telecinco también ha decidido beneficiarse de las circunstancias, emitiendo un reportaje en ‘La Noria’ sobre jóvenes parricidas.
¿Hasta donde llegará este todo vale? A finales del año pasado un polémico documental emitido en Inglaterra batió el récord de audiencia. ¿Qué le diferenciaba de los demás? Mostraba en directo la muerte asistida de un hombre, causando la indignación de grupos anti-eutanasia que calificaron el programa de “vouyerismo brutal”.
Por la inmensa influencia que tienen los medios de comunicación es imprescindible un replanteamiento a tres bandas entre el poder político, los medios de comunicación (las empresas económicas que están detrás de ellos, además de los comunicadores) y los propios espectadores. Se han de seguir unas pautas éticas que defiendan la integridad de los espectadores y participantes. No obstante, la relación entre medios, poder y beneficios económicos dificulta en numerosas ocasiones lo que debería ser.














Comment por Nerea el 22 de Febrero de 2009:
Muy bueno el artículo Alba!
Estoy de acuerdo contigo. Ha llegado un punto hoy en dia en el que parece que se olvida que la televisión es un medio para informar, formar y entretener, y no para dar pie al morbo y al sensacionalismo.
Por cierto, recomiendo la película “Slumdog millonaire”, es muy buena!
Comment por Alba Muñoz el 23 de Febrero de 2009:
Sobre todo nosotras como periodistas deberíamos de hacer un examen de consciencia. De acuerdo, todo el mundo sabe que veo “El juego de tu vida” -el morbo me puede- pero es cierto que es un programa nefasto y que para mi es indigno ir allí por unos -miles de- euros (con la posibilidad de perderlo todo y además sentirte juzgada por todo el mundo, que es lo peor!)
Lo nuevo: Tele 5 va hacer una entrevista a Mario Conde. ¿Alguien da más?