Una especie de cupido chilanga

La ciudad de México tiene sus avenidas clave, una de ellas es Paseo de la Reforma. Los últimos gobiernos empujan un proyecto de regeneración urbana que incluye la incorporación de grandes edificios, hoteles de superlujo, rutas culturales y paseos cicilistas que hasta hace unos años eran inconcebibles en una sociedad que no respeta a sus peatones. Entre los símbolos que hay a lo largo de esta importante vialidad están el Ángel de la Independencia y La fuente Diana Cazadora, interrelacionada con una plaga de anuncios espectaculares que prácticamente inunda todo el espacio público.
El Distrito Federal fue sacudido por un poderoso terremoto el 19 de septiembre de 1985 y, pese a ubicarse en una peligrosa zona de sismos, reta a la naturaleza edificado vías de dos pisos e inmuebles gigantes. Y es que sus habitantes proyectan esa mentalidad en todo lo que hacen: siempre viven al límite, en el riesgo, al filo de las situaciones porque saben que en cualquier momento todo podrá desaparecer. Por eso no hay tiempo para pensar en hacer las cosas, sólo hay que realizarlas.














Comment por Eileen Truax el 09 de Febrero de 2009:
Chingona foto. Eso sólo pasa cuando uno trae los ojos siempre puestos.
Comment por Elena el 10 de Febrero de 2009:
Un buen ojo que lo capta todo. Enhorabuena por la foto!
Comment por mauricio gallardo el 11 de Febrero de 2009:
excelente registro señor. muy buena foto
Comment por Brenda Evasitegui el 11 de Febrero de 2009:
mira que buena foto hicistéis. muy maja.
Comment por Brenda Evasitegui el 11 de Febrero de 2009:
pero que guapa esta esa cupido… oye, pero que signigica “chilanga!
Comment por Mateo Villa el 13 de Febrero de 2009:
por un momento pensé que era un fotomontaje, pero poco a poco ví que no se trata de ningún efecto sólo es la perspectiva urbana. muy buena foto
Comment por filemón alonso-miranda el 13 de Febrero de 2009:
gracias por los comentarios.
Brenda: “chilango” es un término que designó por mucho tiempo a la gente que venía a vivir al DF, la capital de México, pero que adquirió otro sentido, dejó de expresar a los foráneos e involucró todas las conductas nefastoides de los habitantes de la ciudad de México. Una palabra que expia, digámoslo asi, los “pecados” o mañlas conductas.