Momentos que cambiaron vidas deportivas
Nadie sabe muy bien cómo y hacia dónde se mueve, pero su capacidad para dirigir el curso de los acontecimientos se considera vital. El destino hace y deshace a su gusto, otorga o despoja, encumbra o aplasta. Actúa sobre todos los que se mueven bajo su manto y el mundo del deporte no es una excepción. La progresión de Fernando Verdasco, nuevo número nueve del mundo, no se explica sólo con los caprichos del destino, aunque tampoco se entiende sin aquel punto mágico en la final de la Copa Davis de Mar de Plata.
Para reconocer al Verdasco que disputó hasta la extenuación la semifinal épica del Open de Australia ante Rafa Nadal, hay que regresar a aquella tarde del 23 de noviembre de 2008 en Argentina. El día de la final, el seleccionador, Emilio Sánchez Vicario, decidió que Verdasco iba a sustituir a David Ferrer para jugar el punto definitivo ante Acasuso. Es el making-off, la intrahistoria de una decisión que ha terminado con la explosión de un tenista considerado de segunda fila hasta entonces.
Desde ese día, hace apenas dos meses, Verdasco ha subido seis puestos en el ranking de la ATP. Nadie se atrave a decir qué hubiera pasado si el seleccionador se hubiese decantado por David Ferrer o si, por el contrario, Acasuso se hubiese alzado con el punto definitivo. Sin embargo, Verdasco estaba listo en el momento adecuado para ofrecer a su carrera el impulso que le falta. Él mismo lo reconoce al admitir que aquella tarde del 23 de noviembre le “cambió la vida”.
Freire, le leyenda comenzó en Verona
Como la de Verdasco, hay decenas de vidas deportivas que cambiaron de signo en una tarde memorable en la que la suerte y el talento se conjugaron a partes iguales. Óscar Freire lo vivió en Verona, Italia, cuando se proclamó por primera vez Campeón del Mundo de Ciclismo en Ruta en 1999. Vivía su segunda temporada como profesional y era un perfecto desconocido dentro del pelotón.
La victoria le sirvió en bandeja un suculento contrato con el Mapei tras el cual inició una flamante carrera que le ha llevado a convertirse en leyenda al igualar los tres campeonatos del Mundo de Merckx, Binda y Van Steenbergen.
Cassano y su gol salvador
Dentro del fútbol, la vida no sería rosa y dorada para Antonio Cassano de no haber marcado aquel golazo en un Bari-Inter. Era el 18 de noviembre de 1999. Su tanto, a dos minutos del final, dio la victoria a su equipo y a talentino un aura que supuso su explosión como futbolista. El delantero de la Sampdoria lo cuenta así en su biografía Lo digo todo, en la que reconoce que “aquel partido y mi talento me salvaron de una vida de mierda”.
A Santiago Cañizares, ex-portero del Valencia CF y de la selección española, el fútbol le abrió las puertas un 17 de noviembre de 1993. España se jugaba su clasificación contra Dinamarca en Sevilla. La expulsión de Zubizarreta aceleró el debut de Cañizares, que saltó al campo para protagonizar al menos dos paradas decisivas que, junto con el gol de Hierro, marcaron el camino de España hacia el Mundial 1994. Su actuación lo catapultó hacia la élite y, meses más tarde, fichó por el Real Madrid.
Glasgow, en la memoria de Casillas
Otro portero, Iker Casillas, cambió su suerte en la final de la Liga de Campeones de 2002 ante el Bayer Leverkusen. Del Bosque le había retirado su confianza meses atrás para apostar por César. Una inoportuna lesión del guardameta titular forzó la salida de Casillas, que salvó la victoria de su equipo con tres grandes intervenciones. Fue el héroe de la novena Copa de Europa, pero fue un héroe inesperado.
Su familia, ante las escasas opciones de jugar, no se había desplazado para verle en directo. Casillas lloró de rábia en el vestuario por esta ausencia, pero aquella noche del 15 de mayo de 2002 convenció al resto de sus entrenadores futuros de que nunca más debían sentarlo en el banquillo. Casillas, por cierto, acaba de igualar el récord de 454 partidos defendiendo la portería del Real Madrid. Por talento y cualidades hubiese llegado seguro pero, por si acaso, ahí estuvo aquella noche mágica de Glasgow para darle el empujoncito necesario.














Comment por Raúl M. el 13 de Febrero de 2009:
Bueno, hay casos y casos.
El de Casillas es un poco cogido por lo pelos, pues Casillas por esa época ya era un grande de España, solo que por la cabezonería de Del Bosque no jugaba siempre.
Cañizares… por esos tiempos era uno de los menos goleados en el Celta, y su carrera estaba ya lanzada.
Freire… supongo que estaba entre los favoritos en esa prueba. Como así lo demostró.
No simpre al azar interviene. Es como si Rudy se sale este año en la NBA y luego se dice que eso fue la clave de su eclosión. Hay deportista que aunque en la sombra, su eclosión es cantada, pase lo que pase.
Comment por Javier el 14 de Febrero de 2009:
El azar no siempre interviene, pero sí hay casos en que una noche mágica sirve para relanzar una carrera deportiva. A todos los que que he mencionado les sobraba el talento ya entonces, cierto. Pero, aquel momento estelar les dio el empujón definitivo.
Freire no llevaba ni un año de profesional, y corría el Vitalicio. Mapei no hubiese apostado por él de no haber ganado. Lugo ha desmostrado que es el mejor, con 3 campeonatos.
Y Casillas, más de lo mismo. Hubiese llegado igual, pero en aquel momento César era el titular.n Y su carrera se había estancado. ¿Qué hubiese pasado si César no se hubiese lesionado en aquella final? Nunca lo sabremos, pero lo cierto es que gran parte de su carisma se forjó en aquellos 25 minutos que estuvo sobre el campo.
Verdasco se acordará y mucho de Mar de Plata y de la Davis, especialmente porque poco antes del punto definitivo el elegido era… David Ferrer, y no él. Bendita rectificación, la de Emilio Sánchez Vicario.
Creo que el ejemplo de Rudy no encaja. Cuando te ficha la NBA es porque ya eres el mejor. Rudy ya se ha salido en la ACB y con España. Afortunadamente para él, no ha necesitado ninguna noche mágica.