author photo

Sergio Valldecabres, nacido en Valencia en 1981, es licenciado en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera - CEU de Valencia. Desde sus inicios lleva trabajando en deportes: empezó siguiendo para la Agencia EFE a Ros Casares, Valencia Vijusa Valencia B y Vamasa Valencia. Después, pasó a formar parte de la redacción de deportes del diario Las Provincias, del Grupo Vocento. Actualmente lleva la comunicación de las Federaciones Deportivas de Voleibol, Tenis de Mesa, Deportes Adaptado, Triatlón, Taekwondo, Rugby y Actividades Subacuáticas, además de colaborar en los portales Servifutbol y Mercafutbol.

Consulta todas las entradas de Sergio Valldecabres

Vuelve la “Diplomacia del ping-pong”

feature photo

El tenis de mesa es una de las herramientas diplomáticas más importantes de la historia del mundo. Muchos de nuestros lectores pensarán que el deporte une y estrecha lazos pero que esta afirmación es excesiva. Esperen y lean.

En abril de 1971, en plena Guerra Fría, el tenis de mesa se erigió como la mejor forma de acercar posturas entre dos países tan opuestos como Estados Unidos y China. Durante estas fechas, la selección norteamericana de tenis de mesa se encontraba en Japón jugando el Mundial. Durante su estancia en el país nipón, recibió la sorprendente invitación de las autoridades chinas para llevar a cabo una serie de encuentros amistosos en su territorio. Desde la llegada al poder de Mao Zedong en 1949 ningún estadounidense había cruzado las fronteras chinas.

Este fue el primer paso de la apertura de relaciones diplomáticas entre estas dos grandes potencias enfrentadas históricamente. A este capítulo de la historia se le bautizó como “Diplomacia del ping-pong”.

Nueve jugadores de tenis de mesa estadounidenses, acompañados por varios técnicos y periodistas, llegaron a China para realizar varias exhibiciones contra los jugadores chinos. El resultado fue de victoria aplastante para el equipo local. Pero esto poco importa.

El entonces primer ministro chino, Zhou Enlai, destacó que se daba comienzo a una nueva etapa: “Se inicia un nuevo capítulo en la historia de las relaciones entre los pueblos estadounidense y chino”. El tenis de mesa -un deporte para unos y una religión para otros- iba a ser decisivo en la evolución de la historia. En ambas naciones se practicaba. Se había creado un vínculo, un punto de partida común para comenzar a hablar.

La exhibición sirvió para que las dos grandes potencias acercaran posturas para nuevas citas. Meses más tarde, Henry Kissinger, funcionario de seguridad de EEUU, aterrizó en China y preparó la decisiva llegada en 1972 del presidente Richard Nixon. Poco después, el 1 de enero de 1979, se reestablecieron las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China.

Aniversario de un acercamiento

Más de tres décadas más tarde se celebra esta importante fecha, que tuvo lugar gracias a unos partidos de tenis de mesa. La “Diplomacia del tenis de mesa” regresó a China a principios de este año para rendir homenaje a aquel extraordinario episodio de relaciones internacionales.

John Negroponte, vicesecretario de estado de EEUU, encabezó la delegación que viajó el pasado 7 de enero a China. La autoridad estadounidense asistió a un encuentro de tenis de mesa para celebrar el hito que marcó el inicio del fin del enfrentamiento entre China y Estados Unidos.

Y es que el tenis de mesa logró lo que ningún diplomático había conseguido: la carrera hacia la apertura de relaciones había comenzado en una mesa de ping-pong. A pesar de las diferencias coyunturales de ambas naciones, el diálogo continúa y la colaboración se estrecha.


Si te ha gustado, compártelo:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Netvibes
  • MySpace
  • Tumblr
  • LinkedIn
  • Technorati
  • Wikio
  • Print this article!
  • E-mail this story to a friend!

3 comentarios. »

  1. muy bien.! tengo tema para la semana que viene!!! (un tema que podrías alargar..jajaajja)

  2. Sorpréndeme por favor. A ver qué se te ha ocurrido…

  3. [...] de ping-pong, después de haberse convertido en un campeón de dicha disciplina en tiempos de la diplomacia del mismo nombre entre EEUU y China. En el caso de Benjamin se trata de la herencia que su padre adoptivo, privado de cualquier otra [...]

Responde