Internet divide a los actores estadounidenses
La industria cinematográfica y televisiva de Estados Unidos lleva meses inestable. Una huelga de guionistas durante más de tres meses obligó a suspender la ceremonia de los Globos de Oro del año pasado y la pérdida monetaria llegó a los 2.000 millones de dólares. Ahora los actores también se han puesto en pie de guerra y la sombra de un nuevo parón los ha dividido.
Screen Actors Guild, el sindicato de actores más importante del país con 120.000 afiliados, ha decidido que la forma más adecuada para volver a negociar con los directivos de los estudios es ir a huelga. Pero para ello, el 75% de los actores inscritos ha de dar el visto bueno y posteriormente la resolución ha de ser ratificada por el consejo directivo de este organismo. El motivo de la disputa es la renovación de contratos con los estudios y mantener los beneficios que genera la exhibición y distribución de las películas por internet. Estos 120.000 actores no han tenido ofertas de empleo desde que el 30 de junio, momento en que venció el anterior acuerdo con los estudios.
Gibson contra Clooney
Las tiranteces aparecieron cuando parte de los artistas manifestaron que no era el momento más idóneo para llevar a cabo una huelga, teniendo en cuenta la crisis económica en la que estamos inmersos. Ante esta negativa, los boicots, las críticas y las tretas para convencer a los indecisos no han tardado en aparecer:
- Envíos de emails a los artistas y anuncios en la prensa para conseguir los votos de los indecisos.
- Un correo electrónico que circula entre los actores de Hollywood pide que no se vote a aquellos compañeros disidentes en los próximos premios Screen Actors Guild, que suelen darse a finales de enero y se consideran la antesala de los Oscars. Los ganadores de estos galardones los eligen los propios actores afiliados al sindicato. Susan Sarandon, Alec Baldwin, Sally Field, Josh Brolin, Kevin Spacey, Steve Carrell, Michael C. Hall y Tony Shalhoub están nominados a estos premios… pero también critican la huelga.
En el lado de la oposición destacan actores como George Clooney, Tom Hanks o Charlize Theron, que junto a otros 130 actores firmaron un escrito que aboga por zanjar la huelga en estos momentos de crisis económica. Sin embargo, Mel Gibson o Holly Hunter son algunos de los que apoyan a SAG. Lo que está claro es que este es un conflicto que no sólo preocupa a actores, también a los demás profesionales del mundo del espectáculo que pueden quedarse sin trabajo. Ésta es una de las industrias que más dinero genera en Estados Unidos y aún se están recuperando del varapalo que supuso la huelga de guionistas.
Desavenencias políticas, ideológicas o económicas…
Tal como ha afirmado Richard Masur, presidente del Sindicato entre los años 1995 y 1999, la atmósfera en la que se vive fuera y dentro de plató es parecida a la de la época del McCarthysmo. En los años más duros de persecución anticomunista, el senador Arthur McCarthy investigó a toda aquella persona sospechosa de simpatizar con el régimen comunista o de ejercer el espionaje. El mundo del espectáculo fue uno de los más denostados, en el que se llegaron a delatar los propios compañeros. Sea como fuere, durante años ha existido una patente división entre el colectivo de actores, por causas políticas, ideológicas o económicas.
En los últimos tiempos también se han querido convocar parones para intentar conseguir mejorías, sobre todo económicas. Ya a finales de noviembre de 2007 aparecieron los rumores de otra huelga que se llevó a cabo en el verano del año siguiente, cuando se volvieron a terminar los contratos. Ante el miedo a la huelga, algunas producciones tuvieron que retrasarse mientras que otras se acabaron lo más rápido posible con la evidente pérdida monetaria que conlleva, sin embargo finalmente no llegó a producirse.













