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Ana Díaz nació en Lugo hace 25 años, es Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidade de Vigo. Ha trabajado en publicidad, en gabinetes de comunicación y como asesora de comunicación política. Especializada en Comunicación Política y nuevas tecnologías. Blog

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El cerebro de los políticos

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Crear la figura pública de un personaje político es como hacer una especie de collage. Se trata de juntar elementos de aquí y de allá, pegarlos sobre la imagen del candidato y así corregir sus debilidades. Se ponen parches en la forma de hablar, en la forma de moverse, en la forma de vestirse y por supuesto, en el contenido de sus mensajes.

Dependiendo del cargo al que se opte, varía el número de personas que componen el staff encargado de gestionar todos estos elementos. Pero siempre hay un coordinador general, el responsable de que todas las partes funcionen como un todo. Es el cerebro en la sombra del candidato, también llamado el arquitecto.
Como si de un verdadero cerebro se tratase, esta figura, procesa la información, controla y coordina todos los movimientos de la campaña. Es responsable del pulso, las emociones, la memoria y las respuestas a los estímulos de la misma.

La materia gris americana

En Norteamérica, los consultores políticos presidenciales pertenecen a la clase más poderosa en la sombra y extienden su reinado mientras que su candidato permanece en el cargo. Algunos de ellos son conocidos por sentar cátedra en lo que a comunicación política negativa se refiere, siendo auténticos maestros en la utilización del engaño y la mentira al servicio de sus intereses electorales.

Lee Atwater, asesor de George Bush en la campaña de 1988, fue apodado Darth Vader por sus artes oscuras. No dudó a la hora de comprar periodistas o manipular actos de campaña y tampoco lo hizo a la hora de lanzar duros rumores y acusaciones contra el oponente demócrata.

Años más tarde, otro Bush candidato a la presidencia estadounidense, contrató a Karl Rove como máximo responsable de su campaña. Éste fue considerado el auténtico cerebro de Bush, y no sólo durante la etapa electoral. Se le atribuye la controvertida victoria del 2004 y todos los hechos por los que las elecciones recibieron esta calificación. Es conocido por ser un ejecutor despiadado y maquiavélico a la vez que brillante, como un verdadero discípulo de Goebbels, pero totalmente actualizado. Sus éticamente cuestionables artes aparecen recogidas en numerosos estudios y documentales.

Los asesores del presidente electo de los Estados Unidos en la pasada campaña son conocidos no por aumentar el perfil negativo de la campaña con malas practicas, sino por la utilización que han hecho de las nuevas tecnologías y de la capacidad oratoria de Barack Obama. David Plouffe y Jon Favreu se convierten en el arquitecto y el guionista, pero como en toda campaña también contaban con la bestia de ataque.

La materia gris española

En España, los cerebros políticos tienen una vida menos gloriosa. Son unos meros proveedores de servicios que una vez que hacen su trabajo reciben su recompensa y se mantienen al margen de la política.

El caso que más transcendencia tuvo fue el de Juan Campmany, un publicitario al que se le encargó la puesta en valor de la imagen de José Luis Rodríguez Zapatero. Su arriesgada campaña de imagen consiguió mejorar el posicionamiento de ZP y aumentar su reconocimiento entre los electores.

En las pasadas elecciones generales, un asesor más en la línea de las campañas americanas entró en el panorama político español. Antonio Solá, experto en relaciones públicas y responsable de varias campañas políticas en Sudamérica, irrumpió en la campaña del Partido Popular pero no reconoció una participación específica en ella, aunque sí había indicios claros de su implicación.

El trabajo del “cerebro” solo suele tener visibilidad pública por sus errores, cuando se le exigen responsabilidades públicamente o cuando son meteduras de pata transcendentales. Pero en la mayor parte de las campañas la identidad del verdadero cerebro es conocida por un reducido grupo de personas ligadas a su desarrollo.


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1 comentario. »

  1. No debería leer esto… Es retorcidamente maquiavélico. Entre, mire y ya me contará:

    http://www.personal.able.es/cm.perez/Extracto_de_EL_ARTE_DE_LA_VENTAJA.pdf

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