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Martín Caro es creativo publicitario. Llegó a este mundo en 1976, a la hora de la merienda, y decidió quedarse. A todo le saca punta y de todo saca provecho. Es biodegradable: cuando deje de ser útil, se convertirá en uno de esos reflejos brillantes que espolvorea el sol sobre el mar. Blog

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Lo que la crisis se llevó

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La crisis ha venido y todos saben cómo ha sido, aunque cada uno tenga sus causas y sus culpables. Uno de los primeros síntomas es la caída del consumo de los productos más caros y menos esenciales, algo que hace tiempo que encendió las luces de alarma de las empresas. Un efecto dominó que va empujando fichas como el pánico en las bolsas, la recesión,  los expedientes de regulación de empleo, las inyecciones públicas apresuradas… y, cómo no, una repentina reducción de los presupuestos de marketing y de publicidad.

La teoría del buen business man dice que, en estos momentos, el que más apueste en marketing y publicidad se llevará el gato al agua frente a su competencia.  No hay que reducir la inversión, sino redistribuirla y afinar en los mensajes. Pero, ¿cómo convencer de esto a los gerentes que están despidiendo trabajadores y dejando impagos a sus proveedores? A juzgar por las cifras, es una ardua tarea que no se suele lograr.

Los mentideros de la publicidad comienzan a hablar de morosidad de los clientes, de campañas suspendidas tras meses de preparación, de catálogos industriales aplazados, de recortes en los presupuestos de los eventos, de publicitarios despedidos y de medios que van a cerrar al acabar el año. Hablando en plata: nos adentramos en una crisis del sector. Otra más.

Retortijones en los medios tradicionales

Mal que les pese, los medios de comunicación viven de sus anunciantes. Sin la publicidad no hay libertad de prensa, ni noticias, ni ese horóscopo que nadie se cree. La inversión en los medios tradicionales, en concreto los impresos (prensa y revistas) y la radio, se está frenando, y esta tendencia será más acentuada en los próximos años. Los grupos editoriales buscan soluciones que pasarán por el cierre de muchas cabeceras y la fusión de medios pertenecientes a un mismo grupo de comunicación.

De momento, el 2009 traerá crecimiento cero al mercado publicitario global y de los grandes medios tradicionales parece que sólo se salvarán la publicidad exterior y la televisión. Aunque la tele resulta un medio con un coste elevado, parece que el hecho de que la gente pase más tiempo en casa la convierte en el instrumento de ocio más barato y, por lo tanto, interesante como soporte publicitario. La crisis no nos quitará nuestro derecho a empacharnos de la programación durante horas.

Internet, la excepción que confirma la crisis

Mientras los medios tradicionales fluctúan entre mantenerse o retroceder, internet vivirá su desarrollo definitivo. Aunque también notará el efecto del recorte de presupuestos, cada día está adquiriendo mayor peso en los presupuestos y, lo que es más importante, mayor credibilidad de cara a las empresas. Además, internet llega cada vez a más personas, incluso con edad adulta, y supondrá una fuerte competencia a la televisión como herramienta de ocio casero y, por extensión, como contenedor de publicidad (por no hablar de su elevada capacidad para controlar el retorno de la inversión). De hecho, se calcula que en 2012 internet será el segundo soporte elegido por los anunciantes, sólo superado por el marketing directo.

Este crecimiento de la inversión publicitaria en internet no se limitará a la inserción de banners, como si los medios electrónicos fueran una mera traducción digital de los medios tradicionales. La publicidad en buscadores, las redes sociales (internet 2.0) y la futura web semántica 3.0 tienen un impulso imparable y, en pocos años, habrán cambiado radicalmente la concepción que tenemos de la publicidad y de las relaciones públicas. Un panorama optimista para la inversión en la red que, a estas alturas, sólo ignoran los que confían en la suerte y en la inercia de un modelo publicitario que se disipará si no mira al horizonte: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar….”

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4 comentarios. »

  1. Estoy de acuerdo contigo Martín.
    Esta es una crisis que irremediablemente, nos afectará a los publicitarios pero que no debiera de descalabrar el sector. Si, efectivamente lo primero que las empresas recortan son los presupuestos en comunicación pero hoy en día hay otros soportes y otros modos de hacer publicidad que no es utilizando los medios convencionales.
    Como muy bien dices Martín internet es uno de ellos. A través de internet se ven los spots de la tele, se escuchan las cuñas de radio y se lee la prensa además de servir como soporte para campañas de implementación propia.
    Otro soporte novedoso y relativamente económico, el móvil… de características similares a internet, un poco más intrusivo pero con mensajes más personalizados.
    Ante la crisis creo que el truco está en que las agencias se anticipen a sus clientes y les ofrezcan soluciones comunicacionales alternativas, creo que de esta forma puede que el recorte presupuestario de los anunciantes no sea tan drástico para las agencias.

  2. jope, cuánta razón tienes!!!!
    Creo que es un gran error, porque es ahora cuando más se debería comunicar. Y hacerlo desde otro paradigma!! Pero creo que es el miedo…

    Con el tiempo nos daremos cuenta que a esta crisis sobrevivieron aquellas empresas que apuesten hoy por la comunicación eficaz.

  3. Gracias por vuestros comentarios y aportaciones.

    :)

  4. [...] producir uno nacional porque salía más barato, las actuales circunstancias en los medios debido a la caída por ingresos publicitarios, el florecimiento de los contenidos para nuevas plataformas (TDT, móvil e internet) y el recorte [...]

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