La conjura de Philip Roth
‘La conjura contra América‘ (Debolsillo, 2007) es una novela que plantea una historia posible, da como hecho algo que no sucedió, pero es tanta la verosimilitud de los datos, que en ningún momento, al menos mientras estás sumido en la historia, se te ocurre pensar si es o no es cierto. Es en suma, una novela que utiliza la ucronía (historia alterna) para establecer y dar a conocer el contexto en el que se desarrollan los hechos.
Charles Lindbergh, conocido por ser el primer piloto en cruzar el océano Atlántico en un vuelo sin escalas, en solitario y convertido en héroe nacional inmediatamente, fue entre muchas cosas un convencido partidario del aislacionismo (doctrina practicada en Estados Unidos en la que se proponía que el país no debería participar en asuntos externos y que no tuvieran nada que ver con el mismo) y seguidor entusiasta de Hitler y sus políticas selectivas.
La novela de Roth, en ese sentido, utiliza la popularidad que Lindbergh tuvo durante esos años y las constantes fobias, miedos, luchas raciales y antisemitas que a lo largo de los años han sido una constante real y persistente en Estados Unidos (recordar que la novela está ambientada en plena II Guerra Mundial) para sugerir que hubiese pasado si Lindbergh hubiera participado como candidato republicano y hubiera ganado las elecciones de 1940.
La manera en como está estructurada la novela, una especie de collage de historias veraces e imaginarias y personajes de nombre y apellido real en un mundo narrativo colosal e intuitivo, es en definitiva magistral. Tenemos, por ejemplo, al narrador que participa como el recuerdo de un personaje llamado Philip Roth cuando era niño y lo que significó para su vida este acontecimiento dentro de una familia judía en un barrio casi exclusivamente judío llamado Newark.
La familia es la base toda sociedad, por tal motivo es en el seno de la familia del niño Philip Roth desde donde parten todas la inquietudes, desde donde se reflejan los miedos y donde nacen las esperanzas. La perspectiva del niño es un referente que sirve para plantearnos sucesivas situaciones que podrían finalmente guiar el destino de los judíos-estadounidenses y de la familia en sí. Situaciones que son analizadas por el narrador adulto y que nos dan la pauta de lo que acontece.
Lazos familiares
Sandy es el hermano púber y mayor de Philiph. En muchos sentidos es el héroe a seguir que, sin embargo, fractura su imagen al llegar de un viaje de verano convencido de la política aislacionista de Lindbergh, creando conflictos en medio de la familia. El primo Alvin, que fuera también héroe de Sandy y del pequeño Philiph, regresa de la guerra sin una pierna. Se alistó como voluntario, con ideales y deseos de reivindicación y regresa finalmente decepcionado con todos los que le rodean e incluso con los ideales por los que se fue a luchar. No sólo le mutilaron la pierna, sino el sentido de su vida. El padre a pesar de ese aire de psicótico que parece tener a lo largo de la novela, termina siendo el más razonable, el que tiene una lectura muy clara de lo que sucede a su alrededor, lo que le provoca una lucha interna entre lo que debería hacer y sus principios, que en definitiva inmiscuyen a su esposa y a todos aquellos que le rodean.
Radiografía social
La descripción de las costumbres de la época y la forma como estas influyen, tanto en el progreso como en las perversiones de los estadounidenses removiendo todo aquello que ellos consideraban consolidado, es una de las imágenes más contundentes que tiene la novela. Roth nos demuestra que ni siquiera sociedades como la norteamericana, que se consideran cohesionadas y cuyo espíritu es incluso considerado en muchos casos como patrimonio nacional, pueden escapar a la vorágine de dudas que se forman al poner al descubierto sus temores. En ese sentido, el antisemitismo, fantasma que persigue a los judíos afincados en esta parte del mundo, termina por tornarse real y evidente, el lado oculto, lo perverso de la sociedad estadounidense queda a flor de piel, al no tener cadenas que los detengan. Es como la mayoría de las sociedades, según el planteamiento de Philp Roth: violenta y sectaria.
Una novela recomendable, no sólo por la calidad de lo escrito y por el andamiaje estructural del libro que te hace leer casi sin respirar, sobre todo en los capítulos finales, sino porque la historia dentro de la novela llega a un punto donde uno se pone a pensar si el antisemitismo no es al final la enajenación de los mismos judíos-norteamericanos que gobernados por un presidente aliado de Hitler, dentro de un país supuestamente liberal, ponen de manifiesto tornándolo irremediable.
Ficha técnica:
- Título: ‘La conjura contra América’
- Autor: Philp Roth
- Editorial: Debolsillo
- Páginas: 432














Comment por José el 25 de Enero de 2009:
Otro de los desplantes de un judío..
Quien haya leído (y estudiado)sobre C.AL.,verá que fué un personaje UNICO.Su “seguimiento”de Hitler,no era otra cosa que una comprensión cabal,de la amenaza que se cernía sobre europa,y más específicamente con la Luftwaffe.Con respecto al aislacionismo,el veía que la guerra no era otra cosa que un negocio,y que además América no debía incursionar en guerras como la de Vietnam..Con la bomba atómica,fué totalmente en desacuerdo,de sus ideas..
Llegar a equiparar la vida de una persona como Lindberg,será imposible,y yo quisiera saber,cuántos de estos “mercaderes judios”tendrían la valentía de subir a un avión,solo,y cruzar el atlántico..En vez de mostrar cosas oscuras,porqué no cuenta que fué un defensor de la fauna y de la flora?
Comment por Javier el 16 de Marzo de 2009:
Lindberg nunca fué antisemita y si alguna vez pensó en que el nacinal socialismo era nesesario en Europa, luego, al enterarse de las práctica nazis las aborreció. Fue más que un heroe, también fue un gran inventor, humanista y ecologista. Con todas las cosas buenas y malas de su personalidad, jamas dejo de ser una persona honrada. Los Judíos, hoy deberían ocuparse más por los problemas actuales que estan atravezando y por las mismás practicas que todo el mundó condenó de los nazis y que ahora están provocando, sin tanta aberración, a sus vecinos.