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Francisco Javier Puchades nació en Valencia hace 26 años. En 2005 se licenció en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera - CEU, la misma universidad en la que en 2008 ha obtenido la licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas.

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Iván Raña, el atleta total

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Dicen los expertos que los años post-olímpicos son los cursos más complicados en la vida del deportista. Al éxito le precede un período de relajación motivado por la lluvia de pompas y compromisos publicitarios que aparecen con las medallas. El fracaso es diferente porque despierta muchas dudas personales pero, sobre todo, porque el sabor amargo que deja dura cuatro largos años.

El triatleta Iván Raña (Ordes, 1979) transita actualmente por el primero de ellos. En Pekín fue quinto en la prueba de traitlón masculino cuando todo el mundo daba por seguro que ocuparía un lugar en el podio. Raña se marchó a casa con la idea de quitarse la espina del Diploma Olímpico cuanto antes.

En diciembre coincidió con Álvaro Pino, director deportivo del equipo ciclista Xacobeo, en una etapa de la Vuelta. Le expuso su deseo de probar suerte como ciclista profesional, una posibilidad que se ha hecho realidad esta pasada semana cuando Raña se ha subido a la bici para empezar la temporada junto al resto de compañeros. El compromiso es por una temporada, ya que la idea de Raña es regresar al triatlón en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Su apuesta personal sorprende por varios motivos, especialmente por el riesgo que conlleva para un deportista que en estos momentos goza de un estatus privilegiado dentro del triatlón (campeón del Mundo en 2001y doble campeón de Europa en 2002 y 2003). A pesar de las similitudes que pueden existir entre la condición física de un atleta y un ciclista, la adaptación a esta nueva etapa no va a ser sencilla para Raña.

Más difícil todavía

El deportista gallego ha invertido el último año en la preparación de la prueba de Triatlón de Pekín, mucho más técnica pero también más suave en cuanto a distancias. La prueba olímpica consta de 1′5 km de carrera, 40 km en bicicleta y 10 km a nado. Es mucho menos de lo que los ciclistas recorren en una etapa media de una gran vuelta.

En la modalidad de Iron man los triatletas llegan a completar hasta 180 km en bicicleta, aunque ésta última no es su especialidad. En un par de meses Raña tiene que estar preparado para soportar etapas de 150 kilómetros, algo que le obligará a modificar su preparación física y ritmo de entrenamiento. No quedar descolgado del pelotón en las primeras carreras puede convertirse en el primer reto a superar.

Seguir el ritmo de un pelotón que rueda a casi 40 km por hora en las etapas llanas tampoco va a ser sencillo para alguien que nunca ha circulado en carrera. Xacobeo pretende estar en el Giro y la Vuelta a España, dos de las tres grandes del calendario internacional.

A punto de cumplir 29 años, Raña tendrá que enfrentarse a las largas concentraciones de invierno para preparar carreras de 3 semanas, una cruz incluso para muchos profesionales del pelotón. Él, de momento, se muestra cauto: “No aspiro a ganar el Tour sino a sentirme ciclista”, decía en una reciente entrevista al diario Marca.

Sigue el ejemplo de Llaneras

Su nueva aventura como ciclista plantea muchas dudas, pero merece un gesto de admiración para un deportista que tiene mucho que perder y poco que ganar. Su mayor éxito será luchar por alguna victoria de etapa. Raña sabe que los podios van a ser inalcanzables. En el deporte de alta competición apenas hay ejemplos de virajes similares. Salvando las distancias, conocemos el caso de Joan Llaneras, cuya decisión de sustituir el ciclismo en carretera por la pista en 1998 le ha convertido en el deportistas español más laureado en los JJOO con 4 medallas.

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