Nacho Vegas – ‘El manifiesto desastre’
En principio, enfrentarse a un disco de Nacho Vegas, que incluye una ranchera,’En lugar del amor‘, es un poco extraño. Quizás sea simplemente un síntoma de madurez musical, tal vez influenciado por Joaquín Sabina, al que ha hecho algún guiño de complicidad en recientes entrevistas. Pero ‘El manifiesto desastre‘, su cuarto trabajo en solitario, no es un disco de primera escucha.
Nacho Vegas, fundó una de las mejores bandas de música indie en España, Manta Ray, proyecto que abandonó para profundizar en un viaje artístico con unos esquemas muy sólidos y originales. Comenzaba experimentando sobre los escritos del poeta asturiano Ramón Lluís Bande y ha colaborado con gente como Enrique Bunbury o su musa Christina Rosenvinge. Dieciocho discos en total, desde 1997, una discografía extensa por lo que ya no se le puede considerar un principiante. Ritmos a lo T-Rex (’En Teoría‘) y rancheras aparte, ‘El manifiesto desastre‘ es el gran disco de Nacho Vegas en el que queda pantente definitivamente su talento con música y letras excelentes, donde nos descubre de forma más evidente muchos de sus fantasmas. ‘El manifiesto desastre‘ parece compuesto de muchos momentos de desencuentros, no solo amorosos, y, sobretodo de dos miedos insondables: al desamor y al paso del tiempo. Para Nacho Vegas, como podíamos leer en una entrevista en Rockdelux, las canciones nacen del caos, del desorden, de los sentimientos extremos, de todo aquello que no alcanzas a comprender.
Todos los temas están escritos por Nacho Vegas, excepto ‘Nuevas mañanas‘, una balada country, un tanto empalagosa, de Guy Clark titulada ‘Anyhow, I love you‘.
Últimamente el binomio formado con Christina Rosenvinge es indisoluble. En este trabajo, es brillante. Hay dos momentos memorables en el disco. Uno en los angelicales coros de esa especie de villancico oscuro llamado ‘Junior suite‘, canción 100% típica NV. El otro es en el delirante diálogo que la pareja mantiene en ‘Lole y Bolan (En Teoría)‘: ‘A ver, Christina, dime, ¿a dónde nos conduce todo esto?. Yo que sé, Nacho, cada vez que creo que sé a donde voy acabo en un sitio distinto, el destino es el único accidente posible. No sé Christina, yo, yo estoy de acuerdo contigo en teoría, pero en teoría funciona incluso el comunismo, en teoría.
Hay canciones con historias muy duras, como ‘El tercer día‘, donde un NV habla de sí mismo en tercera persona. O ‘Morir o matar‘, canción que, según confiesa, es hasta cierto punto autobiográfica. Y canciones con cierto humor surrealista, como ‘Dry Martini S.A.‘, la única canción de amor (y sexo) según el propio NV (S.A. no es sociedad anónima, sino sexo anal).
En resumen, este parece ser el disco que culmina la primera época de un cantante. Esa obra casi redonda que se cita en las enciclopedias como intermedio de una carrera discográfica. Salvando las distancias, un ‘Blonde on Blonde‘ (tema de Dylan citado en ‘Detener el tiempo‘) en la discografía de Nacho Vegas. ‘El manifiesto desastre‘ no es una obra maestra, ni mucho menos, pero tiene, si ustedes me lo permiten, los ingredientes para ser candidato a mejor disco nacional del casi extinto 2008.
[Videoclip de La canción de Michi Panero, single que NV publicó en 2005]
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Nacho Vegas, El manifiesto desastre, 2008
Limbo Starr













