Frida Kahlo: alas para volar
“Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar“.
Frida Kahlo nació con el nombre de Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón, en Coyoacán, Ciudad de México, el 6 de julio de 1907 bajo el signo de cáncer. Fue una artista mexicana que con el tiempo se convirtió en una de las más reconocidas de toda Latinoamérica y el mundo entero.
Desde chica, la personalidad de ‘Friducha’, como le decía su padre, era singular, con un profundo sentido de la independencia y rebeldía contra los hábitos sociales y morales ordinarios. Siempre estuvo motivada por la pasión y la sensualidad. Se sentía orgullosa de su mexicanidad y de su tradición cultural, por lo que se enfrentó a la reinante penetración de las costumbres estadounidenses.
Frida fue la tercera hija de Guillermo Kahlo, un fotógrafo de origen germano-húngaro, de religión judía con su segunda esposa, la mexicana Matilde Calderón González, de ascendencia española e indígena y religión católica. Sus hermanas mayores fueron Matilde y Adriana, y cuando Frida tenía once meses, en junio de 1908, nació su hermana menor, Cristina, su gran compañera.
Su vida
La vida de Frida quedó marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la poliomielitis que contrajo en 1913 y continuó con diversas enfermedades, lesiones, accidentes y operaciones. Esta primera enfermedad le dejó una secuela permanente: la pierna derecha mucho más delgada que la izquierda.
En 1922 entró en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, una prestigiosa institución educativa. Allí era conocida por sus travesuras y actitud rebelde frente a los profesores. En esta escuela estuvo en contacto pro primera vez con su futuro marido y el gran amor de su vida, el conocido muralista mexicano Diego Rivera, a quien le había sido encargado pintar un mural en el auditorio.
En los años siguientes, Frida comenzó a aprender distintas técnicas, como el grabado. El 17 de septiembre de 1925 un accidente de tranvía la dejó con lesiones permanentes: su columna vertebral quedó fracturada y casi rota, así como diversas costillas, el cuello y la pelvis. Su pie derecho se dislocó quedando machacado, su hombro se descoyuntó y un pasamanos le atravesó el vientre, introduciéndose por el costado izquierdo. La medicina de esa época la torturó con operaciones quirúrgicas (32 a lo largo de toda su vida), corsés de distintos tipos y diversos mecanismos de “estiramiento”. “Pies, para que los quiero si tengo alas para volar”, escribió.

Es así como a causa del aburrimiento que le provocaba su postración, comenzó a pintar: en 1926 pintó su primer autorretrato, el primero de una larga serie en la cual expresa los eventos de su vida y sus reacciones emocionales: ‘Autorretrato con traje de terciopelo’. “Pinto autoretratos porque estoy mucho tiempo sola”, decía.
Tras su recuperación, que le devolvió la capacidad de caminar, se introdujo en los ambientes artísticos de México donde se encontraban, entre otros, la conocida fotógrafa, artista y comunista Tina Modotti y el propio Diego Rivera.
La artista se casó con Rivera el 21 de agosto de 1929. Al matrimonio lo llamaban la unión entre un elefante y una paloma, ya que Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Su relación se basó en un gran amor, a veces enfermizo (”Te amo más que a mi propia piel”), mezclado con aventuras de ambos con otras personas. Además tenían un gran vínculo creativo y de admiración y, por momentos, un odio que los llevó a un breve divorcio de un año en 1940.
Poco después de su divorcio con Diego Rivera, Frida Kahlo terminó un autorretrato constituido de sus dos personalidades, ‘Las Dos Fridas’: la Frida en traje de tehuana, el favorito de Diego, y la otra Frida, de raíces europeas, la que existió antes de su encuentro con él. Los corazones de las dos están conectados uno al otro por una vena. La Frida europea amenaza con perder toda su sangre. “Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad”, decía.
Debido a sus lesiones, Frida nunca pudo tener hijos, lo que tardó muchos años en aceptar y volcó en sus obras. “Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor. La pintura completa mi vida”.

A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres, quien incluso estuvo con la hermana menor de Frida, ayudó a su amada en muchos aspectos. Él fue quien le sugirió que vistiera con el traje tradicional mexicano (consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica), que, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en la imagen de marca de Frida. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador, mientras que Frida fue la mayor crítica de Diego.
La relación de amor-odio entre Frida y Diego los llevaron a vivir en dos casas separadas, unidas por un puente, que aún se encuentran en la Ciudad de México. La reputación de Rivera en Estados Unidos los llevó entre 1931 y 1934 a pasar la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit, donde Frida no lograba sentirse a gusto, como reflejó en ‘Allá cuelga mi vestido‘.
De vuelta en México, entre 1937 y 1939, el revolucionario ucraniano Leon Trotsky vivió exiliado en la casa de Kalho en Coyoacán junto a su mujer. Allí tuvo un romance con la pintora. Tras ser asesinado a manos del miembro de la NKVD estalinista Ramón Mercader, la artista fue acusada como autora del crimen, por lo que fue arrestada pero finalmente dejada en libertad.
En la primavera de 1953, la Galería de Arte Contemporáneo de la ciudad le organizó por primera vez una importante exposición. La salud de Frida era muy débil, por lo que los médicos le prohibieron asistir. No obstante, minutos después de que todos los invitados se encontraran en el interior de la galería, se empezaron a oír sirenas desde el exterior. Al dirigirse al exterior la gente pudo ver saliendo de una ambulancia a la propia Kahlo visitando su exposición desde una cama de hospital. Los fotógrafos y periodistas se quedaron impresionados. Ella fue ubicada en el centro de la galería. Contó chistes, cantó y bebió toda la tarde. La exhibición fue un éxito rotundo.
Ese mismo año le tuvieron que amputar la pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar suicidarse en un par de ocasiones. Durante ese tiempo, debido a que no podía hacer mucho, escribía poemas en sus diarios, la mayoría relacionados con el dolor y remordimiento. “Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”.
Finalmente murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954. Fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y su féretro fue cubierto con la bandera del Partido Comunista mexicano. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas las alberga la Casa Azul de Coyoacán, lugar que la vio nacer. “Espero que la marcha sea feliz y espero no volver jamás”, había escrito.
Homenajes
A los cuatro años de su muerte, la Casa Azul se convirtió en el Museo Frida Kahlo. Varios museos le han dedicado retrospectivas: el Instituto Nacional de Bellas Artes del ciudad de México (1977), el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago (1980), la Whitechapel de Londres (1982), la Tate Modern de Londres (2007) y el Museo de Arte Contemporaneo de Monterrey (2007).
Además, se filmaron dos películas sobre la vida de la artista mexicana. En 1984, se estrenó ‘Frida, naturaleza viva’, de Paul Leduc, protagonizada por Ofelia Medina. Más recientemente, en 2002 apareció en la pantalla grande ‘Frida‘, de Julie Taymor, y con Salma Hayek en la piel de Frida.
Frida dejó en sus obras la enseñanza de que a pesar del mayor dolor y sufrimiento, el amor, las ganas de vivir y el arte, siempre están presentes. Sus obras merecen ser admiradas, pero sobre todo, comprendidas vistas desde los ojos de esta mexicana tan particular.















Comment por filemón alonso-miranda el 22 de Enero de 2009:
sí, que bueno que leo este post luego de los tantos festivales que le hicieron aca…
Notificacion por Mestizaje: el arma cultural : Tinta Digital el 23 de Mayo de 2009:
[...] la hace internacional, heterogénea. Hace que se empape sobre todo de un movimiento iniciado por Frida Kahlo, artista representativa de México en todo, que se convierte también en imagen de toda la [...]