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Raúl Masa nació en Madrid en 1984, pero actualmente reside en Murcia. Diplomado en Biblioteconomía y Documentación, a falta de un año para ser Periodista (o al menos tener el título). Los mejores momentos… los que pasó en el departamento de Documentación de El País durante el año en que estuvo trabajando allí.

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La energía “española”

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Donde hoy digo Diego, mañana Diego digo. Desde hace una semana larga, la cuestión de la compra de las acciones que posee Sacyr en Repsol por parte de Lukoil se está convirtiendo en una serie de dichas y desdichas de las cuales no se pueden sacar muchas cosas claras. Todo empezó como lo suelen hacer este tipo de acciones,  con una sorpresa mayúscula para todos los participantes en el proceso y con los demás actores sociales expectantes para ver quién daba los primeros muletazos a dicha faena. Por cierto, hablando de los actores sociales y sin caer en un recalcitrante populismo, de todos los implicados aquí, como siempre, los usuarios son los que menos pintan pero los que terminan pagando los sueldos de todos los implicados. Tan sólo Cándido Méndez (líder de UGT) es el que se ha posicionado. Y supuestamente él es uno de los que puede “representar” a la ciudadanía de a pie.

Posición oficial

Más que de la propia acción de compra, de la cual todavía no se puede saber nada claro, habría que analizar que ha dicho quién y por qué. Pero incluso esta simple cuestión se antoja un tanto complicada por varios factores.

  • Presidente del Gobierno. En menos de una semana ha dicho, primero, que el Estado no iba a intervenir en dicha compra a través de alguna de las herramientas de las que podría disponer (SEPI, ICO) para hacerse cargo de la deuda de Sacyr y, a los pocos días, que pondrá todo su empeño en que Repsol se mantenga “nacional”.
  • Miguel Sebastián. Ministro de Industria y uno de los personajes que deberían estar implicados en la toma de decisiones, su postura es clara: aboga por utilizar las herramientas antes mencionadas para poder asegurarse de que Repsol sigue en manos españolas.
  • PSOE. Teniendo en cuenta que una cosa es el Gobierno y otra distinta el partido, uno de los líderes carismáticos del mismo, Felipe González, se ha desmarcado realizando unas declaraciones también en contra de la posible toma de poder de Repsol a manos de Lukoil.

Estatal o privada

Evidentemente, la operación no implica algo de carácter empresarial sin más. Pero, ¿por qué no es sólo empresarial?

La principal crítica por parte de la oposición (PP) hacia el Gobierno español radica en el hecho de que supuestamente Lukoil no es una empresa del sector servicios sin más, si no que se trata de una empresa que está controlada de forma indirecta por el Gobierno ruso. Por lo tanto, se interpreta como un error dejar en manos de un gobierno extranjero el abastecimiento de un tipo de energía como es el petróleo, siendo considerado éste como un sector de los llamados “estratégicos”.

¿Por qué?

De todas maneras hay que esperar. No queda otra puesto que todo esto va para largo. Pero, de todas maneras, quedan excesivas cuestiones en el tintero:

  • ¿Por qué tanta preocupación por una empresa (Repsol) que no genera la riqueza directa en suelo español?
  • ¿Cómo demostrar que Lukoil es más una empresa estatal que privada?
  • ¿Por qué la derecha conservadora se muestra tan proteccionista y socialdemócrata y los socialdemócratas se muestran tan liberales?
  • ¿Por qué se niega tan rotundamente Rodríguez Zapatero a usar la SEPI o el ICO para intervenir cuando en otros muchos países se están dando intervenciones para salvar las empresas?

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