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Francisco Javier Puchades nació en Valencia hace 26 años. En 2005 se licenció en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera - CEU, la misma universidad en la que en 2008 ha obtenido la licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas.

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Golfos galácticos

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Dentro del entramado de reino de taifas en que se ha convertido el mundo del deporte, el fútbol mantiene sus propios códigos de conducta. No siempre triunfa el más constante ni el que más se ha esforzado, sino el más talentoso. Con los jugadores brasileños sentando precedentes durante décadas, el testigo lo recoge ahora un italiano de nombre Antonio Cassano. El delantero de la Sampdoria, que presume de llevar una vida desordenada, se ha destapado como uno de los delanteros más en forma del Calcio. La semana pasada anotó dos goles ante el Catania y ya suma 5 tantos en el campeonato.

El buen estado de forma de Talentino, como le llaman en Italia, coincide con el arrebato de sinceridad que le ha llevado a publicar ‘Lo digo todo’, una biografía que ha escrito junto al periodista Pierluigi Pardo y en la que, como su nombre indica, no se guarda apenas ninguna intimidad. En sus páginas reconoce haberse acostado con más de 600 mujeres y presume de haber pasado noches enteras de juerga antes de los partidos clave.

No alardea el italiano, si tenemos en cuenta todo lo que sobre su vida privada conocen en el Real Madrid, donde jugó durante 2006 y 2007. La última perla le llegó hace unas semanas de boca del presidente del club, Ramón Calderón, que le acusó de “reactivar la prostitución” durante su etapa en el club blanco. El pasado mes de febrero, el propio Cassano reconoció en un programa de la televisión italiana que en Madrid “vivía demasiado de noche” y que “apenas dormía“.

Ilustres de la noche

Mal que pese a muchos, a Cassano le sienta bien este estilo de vida. Crápula de noche y futbolista de día. Sigue el ejemplo de las más ilustres aves nocturnas que han pasado por el planeta fútbol. El brasileño Romario, ex de FC Barcelona y Valencia CF, acuñó una fase que después han seguido la mayoría de sus compatriotas: “Si no salgo no marco“. En 1997 se fue con un hat-trick bajo el brazo tras un partido del Trofeo Naranja contra el Palmeiras. Después confesó que la noche anterior había salido hasta las 4 de la madrugada.

Los clubes acostumbran a tolerar los excesos nocturnos de sus jugadores cuando el viento sopla a favor, pero la paciencia se agota si los resultados no llegan. En el FC Barcelona conocían la vida extradeportiva de Ronaldinho cuando fue galardonado con el premio al Mejor Jugador del Mundo 2004 por la FIFA. Un año después, con el Balón de Oro en sus manos, seguía siendo un asiduo de ciertas discotecas de Barcelona. Su rendimiento no se resintió. Nadie lo cuestionó hasta que empezó el declive deportivo que ha terminado con el jugador en el Milán.

Los brasileños, siempre

En 2007, con el Real Madrid en plena crisis, alguien lanzó el rumor que ciertos jugadores de la plantilla llegaban ebrios a los entrenamientos. La pelota se hizo más grande cuando el director deportivo, Pedja Mijatovic, no quiso desmentirlo tajantemente, y a partir de ahí todos los focos apuntaron al brasileño Robinho. Curiosidades del destino, el Real Madrid acabó como campeón de Liga y el brasileño se reveló como uno de los futbolistas clave con 6 goles en 32 partidos.

En Valencia cuentan con el ejemplo de Miguel Brito. Entre 2003 y 2005, sus dos últimas temporadas en el Benfica, se destapó como uno de los mejores laterales de Europa. Una excelente actuación en la Eurocopa 2004, en la que Portugal fue subcampeona, le abrió las puertas del Valencia CF. Según reveló en una entrevista posterior, durante su etapa en Portugal completaba hasta dos escapadas nocturnas por semana, una costumbre que mantiene en Valencia. El jugador, sin embargo, sigue siendo un pulmón por la banda derecha.

A los entrenadores que no comulgan con la vida nocturna de sus plantillas, más allá de la media noche, sólo les quedan dos herramientas para impedirlo. La primera, aferrarse al régimen interno disciplinario de los clubes. La segunda, aplicar el ‘método Guardiola’. Según reveló ‘El mundo deportivo’, el técnico del FC Barcelona realiza llamadas telefónicas nocturnas a sus jugadores para comprobar que están en casa. Todo un detalle por su parte.


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