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Araceli Ocaña vive en Móstoles desde que nació, en 1984, y aclara que nadie allí conoce las famosas empanadillas. Licenciada en Periodismo y casi en Economía por la Universidad Carlos III, ha trabajado como becaria en Grupo Zeta, Cadena SER y 20minutos.es. Blogs: Personal | Spoilertown

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Ropa de trabajo para él

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Ya hemos mencionado aquí alguna vez, que a menudo lo que sale en la pasarela tiene poco o nada que ver con lo que realmente se lleva en la calle. También he comentado, aunque fuese de pasada, que en el caso de los hombres esto es llevado al extremo. Quitando a Jon Kortajarena y algún suelto por el barrio de Fuencarral o Chueca en Madrid, no conozco a ninguno que vaya a la moda (entendiendo como esto lo que marcan las grandes firmas, aunque disienta de esta definición).

En este sentido, entiendo, ser hombre es muy complicado. Más allá de la típica queja de “las mujeres tenéis más tiendas para vosotras”, lo cual es cierto, aunque es mucho más fácil crear para alguien dispuesto a innovar, por lo que los hombres tenéis poco donde elegir.

La mayor parte  de los que trabajan, ojo, no todos, tienen que ir más o menos encorsetados, y los que no, tampoco es como para tirar la casa por la ventana. Por lo general, las líneas clásicas imperan en las oficinas, y eso es muy triste, además de muy difícil de afrontar.

Por ello me centraré en dos tipos de hombres trabajadores, los trajeados y los más informales, porque para aquellos que deban ir de uniforme, o de mono o mucho más informales, mi trabajo se limita. Sin embargo, sirva esta guía también para elegir ropa más seria, a utilizar en bodas, bautizos, comuniones y otros eventos que exijan un cierto nivel.

Uniformados al poder

Para ti, hombre con traje, las opciones son pocas: traje, camisa y corbata. El quid de la cuestión está en innovar sin llegar al extremo de Emilio Aragón en sus años en Telecinco, manteniendo la seriedad que te exige tu puesto a la par que tu personalidad. ¿Difícil? Sí, pero no imposible.

  • Para empezar, el traje: cuidado con elegirlo de rayas porque van a hacerte parecer mayor siempre, y si no mayor, por lo menos dependiente de El Corte Inglés, algo que no quieren parecer ni ellos mismos. Lo que mejor funciona y menos llama la atención es un traje gris, tal vez uno azul marino. El negro es elegante, pero a veces demasiado. Si te atreves, elige un traje camel, pero ten en cuenta que a pesar de ser bonito cuesta más combinarlo y es más fácil que te canses de él. Si lo usas, mejor en primavera.
  • Una vez elegido el traje, va la camisa. No te compliques y usa colores lisos. Los estampados están bien pero nunca combinan a la perfección con nada. Una camisa blanca (varias, porque imagino que querrás lavarlas) triunfará como ninguna. Los colores pastel (rosa o salmón) nunca deberán entrar en tu armario. En general, nada que no te pondrías normalmente no tiene sentido usarlo para trabajar, que es la mayor parte del tiempo: ¿acaso usas camisetas salmón o moraditas en tu día a día?. Si tu traje es camel, te pega la camisa marrón que tanto se ha llevado estos últimos años. Si es azul marino una azul clarito y si es gris puedes probar con una negra, pero sólo si no tienes una reunión importante ese día.
  • Y finalmente, la corbata. En esto parece que es imposible innovar. Algunos creen que sí y escogen de muñequitos navideños si es lo que toca o, peor, estampados de los Simpson y similares. Lo de “es graciosa” nunca debería ser una opción. Algo que te aprieta el cuello y se te mancha cada vez que comes algo no puede ser gracioso. Una vez más, sencillez y pensar en lo que no queremos ser: esas corbatas de rayitas finitas, rombos o similares recuerdan tanto a esos oficinistas “tipo” que nos dan tanta grima… Yo optaría más bien por colores lisos, (¡cómo no!) o rayas bastante anchas: combinando los dos colores del traje y la camisa, por ejemplo, tenemos una elección elegante y original. Sobre todo, y si quieres seguir un poco las tendencias, algo que influirá en el conjunto total y te restará millones de años es una corbata finita. Están muy de moda y son muy bonitas. Así que, ¿por qué no?

Libertad de movimientos

Para aquellos afortunados que puedan ir sin traje al trabajo hay un pelín más de opciones: ¿polo o camisa? ¿jersey o chaleco? Sí, amigos, el chaleco es una opción, sobre todo si no recuerda a un padre norteamericano en el club de campo (es decir, si no es de lana).

  • El pantalón admite pocas variaciones. O pantalón de traje o chinos. Algunos arriesgados se lanzan a por vaqueros oscuros, generalmente negros y los más horteras llevan de pana. Yo optaría por lo clásico, que por eso rima con básico.
  • Y en la parte de arriba, y aquí englobaré todas las opciones, diré que lo mejor es combinar el jersey, porque el chaleco se lleva en menos ocasiones, con el polo o la camisa. Esto significa que si lo de debajo es liso, ha de hacer contraste con lo de encima y si es estampado, cuadros o rayas, que alguno de los colores sea el del jersey. Un ejemplo, camisa blanca con cuadritos azules y jersey azul. Una idea para que sea menos clásico el conjunto es usar un jersey estampado: últimamente los hacen de rayas, muy bonitos y fácilmente combinables o de rombos sin parecerse al clásico, por lo que suelen quedar muy bien. El chaleco, como ya digo, de ese estilo tan ochentero que tanto se ve últimamente, y si es más arreglado, uno de traje. Lo más trendy, por cierto, sería llevar un cardigan gris con la camisa.

Antes de terminar querría apuntar que las camisas de manga corta no deberían existir porque atentan contra el buen gusto, es mejor remangarse la de manga larga, pero dímelo con 40º en la calle… Sin embargo para los gemelos no hay que tener compasión, erradicarlos debería ser una cuestión mundial.

Y para acabar estos pequeños apuntes, si hay que llevar algún tipo de maletín, yo aconsejaría una bandolera de cuero, pero, como todo lo relatado anteriormente, depende de las preferencias de cada uno.


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6 comentarios. »

  1. Hoy para ir a trabajar me he puesto una camisa verde, con unos pantalones azul oscuro… que tal??

  2. Jajajaja…
    Pedro, tengo la sensación que tras este comentario hay una personita que te puede llegar a odiar… :P Mi consejo (y no soy la que entiende de moda) es que estos detalles no se los des a Ara…

  3. No, en realidad había escrito otro comentario pero hicieron unos cambios en el servidor, según me dijo Borja, y quedó guardado a buen recaudo, así que diremos que… no, mejor que me lo cuente, y sobre todo que esas combinaciones deberían estar prohibidas :)

  4. ¿¿Has calificado de extremo lo de Emilio Aragón?? ¡Eso no era un extremo, era la cima! Zapatillas blancas forever: fue quitarse las gafas y perdió toda la gracia…

  5. En lo de las gafas te apoyo, pero Carlos… Con lo de las zapatillas hizo que cada persona que lo ha intentado después recordase a él y… Aunque sea millonario, pocos querrían, estéticamente, recordar a Milikito.

  6. [...] para ella (por favor, sé original)Imitaciones al descubiertoAutista funcionalLas dos caras de MangoRopa de trabajo para élRopa para Navidad‘Diamonds are a girl’s best friend’‘Lady Style’Guía [...]

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