Trabajo de chinos
No hace falta ser un experto entendido en política ni economía para saber que China se encuentra entre los países más ricos y poderosos del mundo, por el contrario, sí hace falta conocer mucho, y bien, cuáles son los problemas que tiene actualmente este país y a qué se debe que algunas de sus poblaciones sigan sumergidas en plena edad feudal.
Sin caer en el efectivo chiste que titula este artículo, una cuestión parece obvia: el esfuerzo desmesurado que tendrá que hacer China como país, y sus políticos como gobernantes, para cambiar demasiadas cosas que no funcionan del todo bien.
Pese a ser una de las 20 potencias económicas del mundo, China vive lastrada por varios factores. Pero el problema es que nada parece que pueda ir a mejor.
Su sistema
China se encuentra sumida en un régimen comunista totalitario desde hace demasiados años. Sin pretender juzgar si es mejor o peor tener un régimen intervensionista o capitalista, lo que no debe cegar a nadie es el hecho inequívoco de que una economía de mercado (capitalismo) mejora casi en un 90% la calidad de vida de la mayoría de sus habitantes. Esperando que no crezca el oportunismo con respecto a esta afirmación, hay dos factores evidentes que hoy día ponen en entredicho tal forma de actividad económica. La primera es que cada vez hay más desigualdades entre personas, y la segunda es que la crisis ha puesto en jaque a dicho sistema. Pero no se puede negar que la economía de libre mercado es bastante mejor para el desarrollo general de una nación.
Todo esto se debe a que en un país intervensionista, es éste el que se queda con la riqueza para su posterior redistribución, lo que en principio es bueno, se convierte en un inconveniente para aquellos que tienen intención de progresar, puesto que hagan lo que hagan y trabajen el tiempo que trabajen, su renta no se verá alterada (aunque lleven tiempo intentando realizar cambios). Todo esto no sucede con el sistema capitalista, entre otras cosas porque nadie pone frenos a la iniciativa privada y personal.
Exceso de población
Hasta ahora se veía a China como un país “curioso” que tenía mucha gente.Pero una nueva realidad está sacudiendo al gigante asiático. Se trata de un exceso de población que dificulta su entrada definitiva en una dinámica de mercado capitalista. ¿Se imaginan si 500 millones de personas se introdujeran en la iniciativa empresarial privada?, pues la respuesta es muy simple: colapsarían las economías de Occidente y en su propio país reventarían el sistema igualitario, pasarían a ser los más pobres del mundo. Por lo tanto la solución, de momento, es que todo siga más o menos igual. Contradictorio, sí, pero necesario hasta que se sepa como liberalizar económicamente un país sin que por ello se resquebraje medio mundo.
Los retos
China supone uno de los mayores retos a los que la humanidad se ha enfrentado. No siendo ajena a la actual crisis económica, este país de envergadura inimaginable tiene la difícil misión de controlar unos territorios que quieren la independencia, frenar su creciente pobreza, liberalizar un sistema muy duro con la libertad de expresión… parece que trabajo no le va a faltar a Hu Jintao durante los próximos años.