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Carlos Mallagaray nació en Chile y es fotoperiodista de profesión. Lleva más de veinte años en la profesión, publicando en diversos medios españoles. Ha sido colaborador de 'El Mundo' del País Vasco por más de dos años, y corresponsal gráfico de la revista 'El Siglo' desde su fundación. Actualmente trabaja en un proyecto de larga duración en Chiloé, Chile. Blog

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El indio arrepentido

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Latinoamérica vive uno de los procesos de reivindicación indígena más constante de los últimos tiempos. Las reivindicaciones en contra de la sobre explotación de los recursos naturales de territorios ancestrales de los indios están cada día en internet, pero la prensa oficialista poco o nada se hace eco de esta constante reivindicación.

La semana pasada fue noticia el aviso de La Conferencia de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) que amenaza con convocar un levantamiento contra un proyecto gubernamental de Ley Minera por considerarla perjudicial contra el medio ambiente.

Las noticias “más relevantes”, en muchas ocasiones, opacan problemáticas indígenas consideradas pequeñas, pero que en conjunto conforman un enorme problema al que no se le busca solución, y que además, al quedar impunes los causantes, se incita a continuar con el atropello de los derechos de los pueblos indígenas.

En Chile, el pueblo Mapuche-Williche de Chiloé ha sido nuevamente atropellado por la organización del Estado “creada para defender sus derechos”. La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), después de oponerse durante meses a la instalación de un vertedero en territorio williche, quizás por presiones políticas, en una semana cambia de opinión y aprueba el proyecto. Chile está plagado de actuaciones que no respetan los derechos indígenas, pero a nivel internacional defiende los derechos de etnias que no se encuentran en sus fronteras.

La impotencia indígena en Chile

En ocasiones, como reportero, uno vive momentos dolorosos, porque la empatía no puede ser ajena al periodismo. Este es uno de los casos que me ha tocado vivir y que se resume en la conversación mantenida con don José en el sur del archipiélago de Chiloé.

El volcán Corcovado se veía al fondo, imponente, limpio, con su pirámide blanca apuntando al cielo como si de una señal se tratara. Don José lo observaba como escuchándolo, asintiendo a veces, con el gesto, a una voz inaudible para mí pero que, sin duda, don José escuchaba con claridad.

En el horizonte, rompiendo la calma del mar y del silencio resonó el motor de una lancha que se acercaba a la playa. La cadencia del ruido poco a poco se hizo más fuerte y don José, como perturbado por ese artefacto, dejó de escuchar esa voz de la naturaleza que sólo los indígenas recuerdan como suena.

-”¿Sabe don Carlos?, para nosotros, los indios, lo peor no es el winca (blanco), es el indio arrepentido, arrepentido de ser indio”- sentenció don José, adivinando que mis pensamientos estaban en la instalación del vertedero en la Comunidad Indígena Williche de Oqueldán-Chaiguao en Quellón.
-Mire que informan los que deberían ayudarnos- murmuró a la vez que me entregaba un folio para que lo examinara. Ya conocía su contenido, pero volví a leer esas líneas donde don José veía dibujado a ese indio arrepentido. Era el pronunciamiento de conforme al ”Relleno sanitario Quellón” por parte de la Corporación Nacional de Desarrollo indígena (CONADI). En ese papel se podía leer:

“En atención a lo solicitado en el Oficio Ordinario del Antecedente, se informa que se revisó la Adenda Nº 2 de la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto “RELLENO SANITARIO QUELLÓN “, presentado por el Señor Luis Alberto Uribe Velasquez en representación de Ilustre Municipalidad de Quellón. De la revisión del documento citado anteriormente, este órgano de administración del Estado se pronuncia conforme.” Firma: Bernardo Antriao Calisto, Director regional de CONADI.

Volví la mirada hacia don José. Ya tenía su notebook abierto y lo situaba de tal manera que el sol radiante de la primavera chilota no impidiera ver la pantalla. “Hay señal” dijo mientras se conectaba a la red GSM de internet que llega a esta parte del planeta. Abrió el navegador web y escribió en él: https://www.e-seia.cl/documentos/documento.php?idDocumento=3269351.

Al cabo de unos minutos apareció en pantalla el texto donde semanas atrás, la misma organización se oponía al proyecto, aludiendo entre otras causas, la densidad de más del 80% de población indígena williche, a la Ley de Protección indígena chilena N°19.253, e incluso a la protección que da a los pueblos aborígenes el Convenio 169 de la OIT en el que dice textualmente: “Los derechos de los pueblos indígenas interesados de sus recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente…”.

Don José cerró su notebook y levantó la mirada para observar y escuchar esas voces inaudibles que al parecer vienen de las montañas de los Andes, del mar y del cielo. Los indios como don José, creo, son los únicos que todavía escuchan a la madre tierra.

Al rato, como si las montañas se lo hubiesen comunicado me dijo: “creo, al igual que muchos, que los indígenas que dejan de escuchar la naturaleza, de escucharse a ellos mismos y de escuchar a su pueblo, son indios arrepentidos. Indios que quieren convertirse en winca y que para lograrlo ayudan sin percatarse al poder que cada día nos destruye más.”

La Corporación de Desarrollo Indígena en Chile

Estas palabras me hicieron recordar al indígena Enqueri Nihua que apoyaba a Repsol-YPF y a observar que la gran parte de los componentes de la Corporación de Desarrollo Indígena en Chile la conforman indios de diferentes etnias, pero no debemos olvidar que es un organismo del Estado que no hace mucho tiempo se apropió de los territorios indígenas para constituir la República de Chile.

1 comentario. »

  1. MI ESTIMADO ,YO SOY INDIO ,AL IGUAL QUE LA DESCRIPCION QUE HACES EN ESTO,PERO A LOS 26 AÑOS QUE TENGO ,ME SIENTO MAS QUE ORGULLOSO DE SER UN INDIO,YA QUE TENGO HISTORIA ,CULTURA ,AMOR A MI TIERRA Y LA SANGRE ESPESA;PERO ME DA UN POCO DE PENA,MAS QUE LA QUE ME DA DE AQUELLOS INDIOS QUE SE CREEN HUINCAS.DE AQUELLOS QUE ESTANDO ORGANIZADOS Y QUE SE DEJAN MANIPULAR CON FINES POLITICOS O POR LA IMPERIOSA NECESIDAD DE GENERAR DINERO,APLASTANDO A SUS PROPIOS PEÑIS,CON TAL DE TALAR BOSQUES EN SECTORES DONDE NUNCA HAN RESIDIDO. YO SOY UN INDIO ANFIBIO Y TODO TERRENO,PERO NUNCA TAN…………..

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