Estudiar en el ‘Gran Hermano’
La instalación de cámaras de seguridad en lugares públicos y privados ha vuelto a generar polémica. La causa ha sido la noticia hecha pública la pasada semana sobre la ubicación de estos artilugios en el Instituto de Enseñanza Secundaria Abastos, en Valencia, incluido los baños.
La presión a la que se ha visto sometida la dirección del centro por parte de padres y alumnos, así como el eco del que se han hecho los medios de comunicación sobre el caso, ha desembocado en la desaparición de dichos aparatos de seguridad.
Seguridad vs intimidad
Desde el centro aseguraron que la intención no era menoscabar la intimidad de los alumnos, sino evitar cualquier daño, desperfecto o incidente en las instalaciones escolares. Pero, ¿hacia qué lado debe inclinarse la balanza? ¿Seguridad o intimidad?
Según un reciente informe de la Agencia Española de Protección de Datos, las videocámaras deben estar limitadas en los centros escolares “teniendo especial cautela en áreas como gimnasios o zonas de recreo y existiendo áreas que no podrán contar con estos sistemas como vestuarios o baños”.
Prevención de narcotráfico
Sin embargo, no es éste el único caso de instituciones educativas que recurren a la videovigilancia para asegurar la tranquilidad en sus instalaciones. Desde hace ya cuatro años, en Andalucía y Asturias muchos estudiantes conviven a diario con la certeza de saberse observados por un ‘gran hermano’ escolar.
Por otra parte, a este sistema no se le puede negar la capacidad de prevenir situaciones que jamás deberían tener lugar entre menores. Un ejemplo, la venta de droga en centros escolares, sucesos que no son en absoluto extraños en los tiempos que corren hoy en día. ¿O acaso no exigimos seguridad a nuestro banco cuando sacamos dinero del cajero?
Cuestión de preferencias
Por este motivo, y no lejos del IES Abastos, en el Riba-roja de Turia este sistema les ha salvado de muchas situaciones indeseables. Allí, las agresiones entre alumnos, pintadas y graffitis e, incluso, la venta de droga ha bajado hasta límites minúsculos.
La polémica, por tanto, está servida desde hace no pocos años. Por tanto, sientan precedentes casos como el del IES Riba-roja. Si, usted lector, tuviera un hijo adolescente, ¿por qué bando se decantaría? ¿Intimidad en el colegio para su pequeño o evitar contacto alguno con el mundo de las drogas?
Comment por David Gómez el 10 de Noviembre de 2008:
En la universidad Carlos III de Madrid también han puesto cámaras por todos lados. En teoría es “para velar por nuestra seguridad”, cuando es bien sabido que la nuestra es una universidad de sosos o, como mínimo, santitos: no hay botellones, no hay robos (bueno, si te dejas algo olvidado tarda poco en desaparecer, eso sí), no hay peleas entre alumnos, no hay gente tratando de fumar a escondidas en pasillos o servicios, no hay pintadas…
Vamos, que el Gran Hermano ya no necesita ni excusas
Comment por maria josé el 12 de Noviembre de 2008:
ciertamen es una medida polémica, pero creo que en ciertos colegios e institutos, necesaria, ya que hay muchos jóvenes que se dejan seducir fácilmente por la vida fácil que promete el mundo de las drogas y que por falta de una educación conveniente, caen fácilmente en esta engañosa telaraña,!ójala nada de esto fuera necesario!