Cuna del nuevo periodismo
Durante los días 30, 31 de octubre y 1 de noviembre ha tenido lugar en la extremeña localidad de Cáceres el III Congreso Internacional de Nuevo Periodismo, con la presencia de SS.MM. los príncipes de España y una larga nómina de destacados profesionales del mundo de la comunicación. Se veía venir: el evento estaba llamado a ser la lanzadera de importantes cambios en la forma de concebir el periodismo vigente hoy en día. Los periodistas allí reunidos no sólo contaban con licencia para vulnerar las tradicionales reglas de su oficio, sino que tenían la ineludible obligación y el derecho de modificarlas, invertirlas, modernizarlas y, sobre todo, adaptarlas a la concepción de un Nuevo Periodismo que algunos consideran cosa ya del presente y otros anuncian que está a punto de llegar.
Y precisamente definir las bases de dicha concepción es lo que hicieron, en mayor o menor medida, los contertulios de las 12 mesas redondas de las que se compuso el evento. En ellas se discutió acerca de algunos de los principales retos y tendencias del periodismo del futuro, como la relación entre blogs, redes sociales y medios de comunicación, la gratuidad de los contenidos, la evolución de nuestro idioma en internet o los nuevos modelos de televisión participativa. Ya que una crónica completa de todas las ponencias resultaría superficial y demasiado tediosa, a continuación pueden leer las principales conclusiones que se manejaron durante el Congreso:
El español en la Red
El español es actualmente la tercera lengua más hablada del mundo, pero aún es necesario un esfuerzo colectivo para aumentar el número de webs que se generan en nuestro idioma ya que, según Javier García, director de la agencia Europa Press, “la Red es un gran eje de influencia política, cultural y económica” y España ocupa en él un lugar de mera “comparsa”, igual que a su juicio sucede en el ámbito de las relaciones internacionales. Menos catastrofista resulta el punto de vista de Nelson Rubio, director de informativos de Univisión, que cifró la importancia del español en términos de su impactó en la sociedad y la política estadounidense. Hoy en día, hablar nuestro idioma es “un reto para cualquier norteamericano” y ya hay en los Estados Unidos “más de 44 millones de hispanohablantes”. Tal es el peso de esta masa creciente de conocedores del español que los candidatos a la presidencia traducen su publicidad electoral e incluyen en sus campañas mítines en el idioma de Cervantes.
¿Hacia dónde va el periodismo en internet?
Parece la pregunta del millón, pero a día de hoy no es tan descabellado tratar de buscarle una respuesta. Al respecto, Koro Castellano, directora de Unidad Editorial, grupo de elmundo.es, afirmó que “el buen periodismo funciona igual en prensa escrita, radio o Internet”. Las diferencias fundamentales residen en que uno “no escribe igual un artículo para la Red, que para un periódico o la radio” y en internet “no son los periodistas los únicos que cuentan las cosas. Ya son también los usuarios los que pueden aportar sus visiones y sus contenidos”. Esta misma idea fue la que marcó el discurso de Federico Quevedo, director de El Confidencial cuando afirmó que las “líneas maestras no varían en el periodismo ciudadano, lo que hace cambiar la manera de llegar el mensaje al público son los medios”. Es decir, que los mensajes varían en función del “continente”, pero el contenido sigue siendo el mismo que en el periodismo tradicional.

En un estadio más avanzado del debate, el moderador de la mesa redonda, Ícaro Moyano, director de comunicación de la red social Tuenti, sacó a relucir una de las preguntas clave que estuvieron sobre el tapete a lo largo de todo el Congreso: ¿los diarios on line titulan sus informaciones pensando en sus lectores o lo hacen pensando en Google? ¿Se utilizan criterios periodísticos o técnicas de SEO (Search Engine Optimization) a la hora de elegir las palabras adecuadas? Quizá la respuesta más honesta sea la que dio Koro Castellano, quien reconoció que la relación de los medios con los buscadores responde a los patrones de la película ‘Durmiendo con tu enemigo’. Por un lado, generan tráfico para el medio y, por el otro, es “meter la zorra en el corral de las gallinas”, por lo que el SEO “no puede ser la biblia” a la hora de titular. “Eso es la muerte del periodismo”. Más tarde, en otra de las mesas redondas del Congreso, Javier Rodríguez Zapatero, el propio director general de Google España, declaró que utilizar SEO para que un artículo de prensa aparezca en los primeros puestos de su buscador es “un error”.
En internet todos somos gratuitos
Sobre esta cuestión, las ideas principales pueden condensarse en la respuesta a dos de las preguntas con las que abrió el debate el moderador: ¿llegarán los diarios gratuitos a ser medios de referencia para los lectores? ¿Ocuparán sectores de la audiencia ahora en manos de la prensa de pago para conseguirlo? A la primera de las cuestiones, la respuesta de Ana Isabel Pereda, directora de Qué!, fue que los diarios gratuitos no sólo llegarán a ser medios de referencia en el futuro, sino que ya lo son en el momento presente. “Los lectores consideran los gratuitos su diario de referencia, porque hay gran cantidad de lectores que sólo leen gratuitos”. Además, aseguró que los gratuitos “han creado nuevos lectores, sobre todo entre los jóvenes, por el lenguaje audiovisual más ameno que presentan”.
Por su parte, Arsenio Escolar, director de 20 minutos, dedicó algo más de tiempo al segundo de los interrogantes. En su opinión, los gratuitos no robarán lectores a los diarios de pago, ni son la causa de la crisis de audiencia que puede llevar a su desaparición. Sucede tal vez todo lo contrario, “son una de las pocas esperanzas de futuro de los medios de pago” porque crean público nuevo que los medios de pago pueden tratar de atraer. “Los gratuitos han creado una masa de lectores entre gente que antes no leía nada”. Un ejemplo que lo ilustra de manera muy clara es que algunas de las personas que entre semana leen los gratuitos, “los fines de semana se compran diarios de pago”.
¿Blogueros o periodistas?
Es cada vez más evidente en el panorama mediático español que, como explicó en su intervención Rosa Jiménez Cano, “las audiencias de los blogs ya empiezan a quitar parte del pastel (publicitario) a los medios”. Entre las razones de este fenómeno se encuentran la mayor sensación de ‘confianza’ que el lector siente por un blog, en comparación con los medios tradicionales, a los que suele identificar como sospechosos de albergar intereses económicos sumergidos. “La gente se fía de los blogs para tomar una decisión cuando va a comprar algo. La honradez a la hora de decir las cosas, de una manera más trasparente, hace más fácil que confiemos en ellos”, aseguró Rosa. Aunque en este punto, como en casi todo, no es conveniente hacer generalizaciones, ya que “hay blogs y blogs, como hay medios y medios”. La confianza del público se consigue “día a día, dando información fiable”.
Además, el escrutinio constante al que los bloggers someten a los medios de comunicación contribuye, según la coordinadora de comunidades del argentino diario Clarín, Vanina Berghella, a que los periodistas sean “mejores profesionales”. No se puede expresar mejor de lo que ella misma lo hizo, con la inolvidable afirmación de que los blogs “son el despertador de la siesta de los medios de comunicación”, en tiempos en los que, como precisó Sonia Blanco, también ponente de esta mesa, “los recursos son muy limitados, las empresas buscan rentabilidad y el periodismo ha dejado de ser una actividad social para ser una actividad mercantil”. La conclusión podría ser otra frase de Sonia: “Se hacen estupendos trabajos desde los blogs y verdaderas chapuzas en los medios”.
Periodismo ciudadano en los medios tradicionales
Muy efectiva y gráfica para explicar el fenómeno del periodismo ciudadano resultó ser la metáfora que utilizó el director del diario Público, Ignacio Escolar, citando al mítico periodista Guillermo Culell. En Escolar.net podemos encontrar la explicación completa, que se resume en que el periodista profesional se diferencia del periodista ciudadano en lo mismo que un aficionado al deporte se diferencia de un atleta de élite. “El periodista profesional se entrena para informar”, y aunque “una persona promedio también puede correr los 10 kilómetros” y publicar una noticia, es muy probable que el periodista profesional consiga hacerlo “de forma más rápida y precisa”.
Escolar añadió que la tecnología es un factor decisivo en la democratización de la profesión periodística. Hoy en día, hay todo un “arsenal de armas periodísticas” en manos de los ciudadanos (PDA, Blackberry móviles, PSP…). Esto tiene su parte positiva, porque permite “que la comunicación deje de ser un oligopolio” y la información circule por la sociedad “para hacer a las personas menos manipulables”, pero al mismo tiempo conlleva riesgos: que todo el mundo tenga “armas periodísticas” puede llevar a que haya cada vez más “muertes” por culpa de las balas perdidas.
Ángel Expósito, director del diario ABC, acuñó otro de los símiles sobre los que puede construirse el relato de lo que se argumentó en la mesa redonda. A su juicio, hoy en día está sucediendo con internet y los medios de comunicación lo que en su día aconteció con el cine y las artes escénicas. Se dijo entonces que el cine acabaría con el teatro, con la danza y el ballet, que eran espectáculos anticuados como hoy lo es para muchos el periodismo tradicional. Sin embargo, se ha comprobado que las artes escénicas no murieron con la aparición del cine, sino que se adaptaron al nuevo modelo de coexistencia. Ahora, “todo el que va a un espectáculo de artes escénicas va al cine, aunque no todo el que va al cine va a las artes escénicas”. En paralelo, cabe esperar que a medio plazo que todo el que lea en papel “visitará internet, pero no todo el que entre en internet va a visitar el medio de papel”. La coexistencia del periodismo tradicional y el nuevo periodismo es posible, siempre y cuando la prensa en papel consiga adaptarse al nuevo modelo de consumo de medios como las artes escénicas se adaptaron a la aparición del cine.
Medios de código abierto
Lo primero que hay que hacer, debió pensar Carolina Grau al encarar su intervención en la mesa redonda, es definir un concepto que tal vez no todo el mundo comprenda todavía, el de código abierto. Por eso, la directora de CENATIC explicó que cuando hablamos de código de abierto lo hacemos de “cualquier recurso de información accesible al público, que se puede adaptar y modificar de acuerdo con nuestras necesidades”. Un fenómeno que no podría haberse incorporado a los esquemas de trabajo de los medios de comunicación de no haberse producido el necesario cambio en el “marco social, técnico y legal” en que se inscribe. Por ejemplo, desde el punto de vista legal, “es importante cambiar la concepción habitual del copyright, derivando hacia licencias más flexibles”.
Aclaraba Gumersindo Lafuente, director de Soitu.es, que estamos ante un nuevo paradigma de la comunicación en el que “los medios tradicionales, siempre tutelados por el poder económico, empiezan a perder su poder y su protagonismo”, independientemente de que se denomine al proceso “web 2.0″, “web 3.0″ o “periodismo participativo”. Los periodistas “vamos a seguir haciendo lo que se hacía antes, pero se van a incorporar tareas nuevas. No podemos ignorar el nuevo escenario”.
Hacia la televisión participativa
Los ponentes de la mesa redonda que abordó las cuestiones referentes al futuro de la televisión en España lo tenían muy claro: el televidente no es ya la masa idiotizada y pasiva a la que se han estado dirigiendo durante tantos años los contenidos de las cadenas. Ahora es el cliente quien tiene la palabra. “No mires, sumérgete”, uno de los lemas de Youtube, es la máxima que las estrategias de comunicación de las televisiones tratan de inculcar al usuario. Y parece que la idea está calando, sobre todo entre los más jóvenes, como lo demostró la enorme cantidad de ejemplos de contenidos generados por la audiencia que los ponentes mostraron en pantalla a lo largo del debate.
El panorama audiovisual español, como anteriormente el de los EEUU, está avanzando hacia la creación de un fifth media, un quinto medio de comunicación cuya característica esencial es ser “100% bajo demanda, donde la participación es absoluta” por parte del telespectador. Porque, como afirmó el navarro Mikel Amigot -ahora más conocido como Michael- a través de una videoconferencia, “el talento no siempre está en una oficina, puede residir en cualquier parte del mundo”.
Ya afinando un poco más, Rosalía Lloret, directora de medios interactivos de RTVE, enumeró las condiciones que debe cumplir la televisión para ser participativa. En primer lugar, el usuario tiene que poder “programar”, es decir, decidir “qué quiere ver” y además “cuándo, cómo y dónde” quiere verlo. También tiene que poder “comentar”, “preguntar” y, sobre todo, “participar y crear”. Como ella misma dijo, las televisiones serían “idiotas” si no buscasen y aprovechasen “el talento de sus usuarios” para configurar su programación.
Entrada relacionada: Cuando los periodistas son noticia
Las imágenes son propiedad del autor, de Marilín Gonzalo y de Luis Carlos Díez.
Pingback por Cuando los periodistas son noticia : Tinta Digital el 03 de Noviembre de 2008:
[...] Entrada relacionada: Tres días para cambiar el periodismo [...]
Pingback por Borrachos de periodismo el 03 de Noviembre de 2008:
[...] Cuna del nuevo periodismo y Los periodistas son noticia, de David Gómez en Tinta Digital. [...]