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David Gómez nació en Madrid en 1989, sin pan debajo del brazo, pero con una vocación en la sangre: ser un comunicador. Con la esperanza de conseguirlo, estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III. Amante de la actualidad y de las nuevas tecnologías, completó un máster en Diseño Web y opina sobre política y periodismo en su blog.

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Los periodistas son noticia

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Una de las máximas de la profesión que se aprende en todas las facultades de comunicación y aparece en todos los libros de estilo es que el periodista no debe ser protagonista de las historias que cuenta. Por ejemplo, el libro de estilo de Canal Sur, afirma en su apartado 2.3.2.3 que el profesional “no protagoniza la información y no debe erigirse como tal, salvo por causas ajenas a su intención, como un accidente grave o dificultades insuperables en su trabajo”. Admitiendo que esto es, en la gran mayoría de las ocasiones, un principio válido que los periodistas deben seguir, parece evidente que ni los académicos de las facultades ni los editores de estos manuales contaban al redactarlo con acontecimientos como el que es motivo del presente artículo: el III Congreso Internacional de Nuevo Periodismo, que ha tenido lugar en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón (en adelante, CCMI) de la extremeña localidad de Cáceres durante de los días 30, 31 y 1 de noviembre, con la presencia de SS.MM. los príncipes de España y una inmensa nómina de reputados profesionales del mundo de la comunicación.

Cuando el periodista es el protagonista

Lo que Borja Ventura, director de esta revista, comentaba en su blog personal acerca del Congreso, es una verdad como un templo: las conversaciones de pasillo, las cenas y las fiestas hasta despuntar el alba fueron en muchos casos más productivas para los periodistas asistentes que las propias ponencias. Las anécdotas y las curiosidades se fueron sucediendo y multiplicando a lo largo de los tres días, cobrando una importancia propia y probablemente mayor que las charlas pretendidamente “serias”.

No puede dejar de señalarse que, como es lógico, entre los protagonistas de un Congreso sobre Nuevo Periodismo también se incluyen los periodistas del futuro: es decir, los estudiantes de periodismo. Y es que hasta Cáceres se trasladaron alumnos de facultades de comunicación de la Universidad Carlos III, la Universidad Rey Juan Carlos o la Facultad de Comunicación de Sevilla, entre otras, animados por la perspectiva de conocer a sus referentes profesionales y hacer algunos contactos valiosos de cara al futuro. ¿Quién les iba a decir que incluso algunos de ellos acabarían siendo entrevistados por la prensa regional y podrían alardear ante sus compañeros de carrera de haber aparecido en las páginas del diario Hoy?

Crítica constructiva del Congreso

Casi todos los asistentes al evento coinciden en señalar que el balance final de su experiencia en el Congreso ha sido positivo y el trabajo de la organización digno de reconocimiento. No obstante, como ocurre siempre que se celebra una cita de esta magnitud, queda la sensación de que el resultado podría haber sido aún mejor si se hubieran corregido pequeños detalles que deslucieron la grata impresión general. Al hacer mención a estos detalles en primer lugar subyace la intención de evitar que el lector llegue al final del artículo con una impresión equivocada y, por el contrario, lo haga con el mismo buen sabor de boca que los afortunados que acudieron al acto.

La primera en subir a la Red en tiempo real su crítica constructiva fue la bloguera y ponente Rosa Jiménez Cano, que denunciaba varias deficiencias que la mayoría de los asistentes estarían de acuerdo en señalar: las dificultades para trasladarse desde el centro de Cáceres al lugar apartado de la civilización en que se celebraba el Congreso o los problemas con la conexión wi-fi que enturbiaron la primera jornada y dificultaron el trabajo a varios de los asistentes. Cabría añadir alguno más, como el hecho de que el CCMI no pusiera a disposición del resto de asistentes ningún tipo de menú, ni siquiera las sobras (abundantes, por cierto) del catering con el que agasajaron a los miembros de la organización y los ponentes, aún siendo conscientes de que el establecimiento más cercano para comer, la cafetería de la facultad de Derecho de la Universidad de Cáceres, se encontraba a varias paradas de autobús.

En cualquier caso, a favor de la organización -que no de los (i)rresponsables del CCMI- cabe mencionar el dignificante ejercicio de autocrítica que César Calderón hace en su blog, Netoratón, donde recoge algunos de los aspectos a mejorar para próximas ediciones del Congreso de Nuevo Periodismo.

Altezas y buenos alimentos

Si la mente de cada uno de los asistentes al Congreso fuera la base de datos de un ordenador, la primera jornada del Congreso se encontraría almacenada en la mayoría de ellas con las etiquetas “príncipes” y “comida”. Una multitud enloquecida de bloggers y periodistas reconvertidos en fans quinceañeras corría al acoso de sus majestades los Príncipes de Asturias cámara en ristre, en busca de la esperada foto con la que adornar sus bitácoras, sus perfiles en Facebook y quién sabe si no las paredes de su habitación. ¡Y eso que muchos de ellos son republicanos!

Pero no es que todo el mundo se volviera loco de repente, ni mucho menos. Sencillamente eran conscientes de la importancia simbólica de un momento como aquel, en el que, como comenta César Calderón en su blog, el heredero de la jefatura de Estado española declaraba “la mayoría de edad la internet española” y sus menciones explícitas a términos como “internet colaborativa” o “web 2.0″ constituyen un “síntoma evidente de que ambos conceptos constituyen una realidad plenamente consolidada”.

Tras el encuentro con la realeza, los congresistas pudieron disfrutar de un fantástico y aparentemente interminable banquete, pues seguían saliendo camareros cargados con bandejas aún cuando la mayoría estaban a punto de reventar la hebilla de sus cinturones. Entre raciones de ibéricos, canapés exquisitos y buen vino, periodistas, bloggers y demás asistentes comenzaron a congregarse en círculos de debate de los que muchos sacarían contactos, amistades e ideas interesantes para el futuro. Escenas como ésta se repitieron por la noche en la recepción que convocó el Ayuntamiento de Cáceres (a la que corresponden las imágenes del vídeo que acompaña a este párrafo) y durante los días posteriores, ya sin la tutela de la organización del Congreso, en los bares y pubs que acogieron las cenas y fiestas con las que los congresistas castigaron sus hígados hasta las tantas de la madrugada.

Sin futuro y sin un duro, pero con una ilusión enorme

Pregunten a quien quieran y recibirán la misma contestación: estos chicos son la alegría de la huerta en cualquier sarao. Lo suyo es periodismo del bueno, del que se hace por vocación y amor al arte y por eso tienen tantos y tan buenos amigos allí por donde pasan. Me refiero, puede que ya lo hayan adivinado, a los componentes del blog Sin Futuro y Sin un duro, que como no podía ser de otra manera estuvieron presentes en el Congreso, fijando para la posteridad todo lo que sucedía y de paso haciendo, por qué no, algunas gamberradas.

Jake Soulinake, cámara de fotos rosa en ristre (”se ve que el presupuesto no daba para más”, fue el comentario más repetido de quienes se le iban encontrando), recorrió cada rincón del CCMI buscando las impresiones y sensaciones de los asistentes. “¿Qué tenéis que decir acerca del nuevo periodismo? buscad a un barbudo encorbatado o a sus compinches y expresaros”, era el reclamo a través del cual @soulinake llamaba en Twitter a la colaboración de los congresistas. En los próximos días encontraremos en su blog todo el fruto de su trabajo, que ya ha empezado a poner a disposición de los internautas.

Junto con Soulinake, también Pablo López (@popiplo), Charlie Torres (@charlietorres) y Jesu (@Trisco) estuvieron presentes en el Congreso, en parte para presenciar e intervenir en el debate sobre el futuro de la profesión que aman, y en parte para colaborar (sin ánimo de lucro) en la cobertura de las ponencias de la agencia de noticias ÁgoraNews, que ofrece todos sus contenidos de manera gratuita en internet. Todo un ejemplo que demuestra que es cierta la impresión generalizada de que la gratuidad será una de las características del periodismo del futuro.

El Congreso en 140 caracteres

También se habló en Cáceres de la cada vez más estrecha relación entre redes sociales y periodismo. Incluso una de las mesas redondas estuvo moderada por Ícaro Moyano, director de comunicación de Tuenti, la más importante de ellas en nuestro país. No obstante, como el movimiento se demuestra andando, la organización del Congreso no se conformó con quedarse en la teoría y pasó a la práctica, poniendo a disposición de todos los congresistas un perfil de Twitter (@nuevoperiodismo) al que dirigir sus impresiones sobre las ponencias. De esta manera, las reacciones de los asistentes pudieron conocerse en tiempo real a través de pantallas de televisión colocadas por toda la sala. Todo un acierto, a pesar de que la gran mayoría de los ponentes pasaron olímpicamente de lo que el público al que se dirigían opinaba desde el patio de butacas a través de sus portátiles.

Los chicos de Sin futuro también llevaron a cabo dos acciones dirigidas a poner de manifiesto la amplia implantación de Twitter en el evento. La primera de ellas, una entrevista espontánea a alguien del público acerca del popular servicio de microblogging, pueden verla en el vídeo que acompaña a este párrafo. La segunda, una acción viral, consistió en la creación de un perfil de Twitter llamado @azafata, encargado de recoger las supuestas impresiones de una persona ajena al mundo de la comunicación, una de las bellas azafatas que rondaban por los pasillos facilitándonos la estancia.

Los que se recoge en este artículo sólo son algunos de los innumerables detalles divertidos que inundaron los pasillos del evento y sus anexos en la Red durante los días 30, 31 de octubre y 1 de noviembre y durante la ‘resaca’ en Twitter de los días posteriores. Entre otras, una de las razones de hacer público este tipo de trivialidades es contibuir a  desprender al evento del halo de academicismo y el rancio tufillo institucional que se empeñan en atribuirle los reporteros de la prensa tradicional. De esta manera, el lector podrá mirar en el fondo de lo que aconteció en Cáceres y descubir el lado humano de los profesionales del periodismo.

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Las imágenes son propiedad del autor, de Marilín Gonzalo, de Luis Carlos Díez y de José Manuel Blanco.

4 comentarios. »

  1. El tema de las comidas no era responsabilidad del que, a partir de ahora llamarás CCMI, si no de la empresa organizadora.De hecho el personal del mismo tb tuvo que ingeniárselas para poder comer. El CCMI simplemente debía ceder sus instalaciones de Centro de Investigación, aunque al final haya currado más en otros aspectos de lo que se acordó. GRACIAS a todo su personal!!y DISCULPAS por la parte que sí nos toca!

  2. [...] del nuevo periodismo y Los periodistas son noticia, de David Gómez en Tinta [...]

  3. Has ido a poner la foto en la que peor sales :P (bueno, se te ve mal con esa calidad de imagen, no sé…).

    ¡Un saludo! Lo recordaremos para siempre ;-).

  4. Macho, nos has puesto por las nubes. Parece que el Congreso solo fueramos nosotros!! Muchas gracias de parte del equipo del sinfu, y a seguir haciendo periodismo del bueno @GomezOrtiz

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