Siempre gana la banca
“¿Debemos, como algunos piensan, actuar como en los viejos tiempos, con un respaldo del Estado a aquellas empresas que han apostado, yo diría que alguna de una forma más atrevida que otra, por ganar mucho dinero, cuando las cosas van mal? Desde luego, no es mi filosofía“.
Esto dijo el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, el pasado mes de febrero, en referencia, sobre todo, al sector de la construcción para el que otra parte del Gobierno había planteado un plan de ayuda con el fin de otorgarles liquidez y evitar las suspensiones de pagos en cadena que se están produciendo, desde la gran promotora hasta el que pone los enchufes. Aquello lo frenó Solbes y eso que sólo se trataba de un aval de 10.000 millones de euros.
Por ello, el plan de ayudas a la banca española (150.000 millones de euros entre avales y compra de títulos) puesto en marcha por el Gobierno y apoyado por prácticamente todos los grupos políticos, no deja de sorprender a cualquier empresario con el que hables estos días. Más aún, cuando el principal banquero del país, Emilio Botín, ha culpado de la crisis financiera a los excesos de los banqueros.
Es decir, que los bancos también, utilizando las palabras de Solbes, son “empresas que han apostado, alguna de una forma más atrevida que otra, por ganar mucho dinero”, pero para ellos la filosofía del ministro es otra aunque el problema sea el mismo, la falta de liquidez.
Se ha dicho que los bancos no prestan dinero, ni se prestan entre ellos, por falta de liquidez y falta de confianza. Exactamente lo mismo que les está ocurriendo a miles de empresas. El banco les deniega no ya un crédito, sino la simple renovación de una póliza alegando falta de liquidez y, en ocasiones, de confianza. Muchas son empresas solventes, con activos suficientes, como los bancos, pero les falta dinero en efectivo con el que hacer frente a sus obligaciones inmediatas.
¿Por qué no venden sus acciones?
Para evitar la suspensión de pagos (concurso de acreedores), cualquier empresa vendería sus activos improductivos, empezando por los más líquidos (los que más rápidamente se pueden convertir en dinero). ¿Y cuáles son los más líquidos? Pues las acciones cotizadas en Bolsa, que se pueden vender con sólo apretar un botón. ¿Y qué empresas son las que tienen más activos improductivos (para su negocio) en Bolsa? Los bancos y cajas. Sorprendentemente, no consta que ninguna entidad haya vendido una sola acción para conseguir esa liquidez que dicen que les falta. Incluso el Santander se ha permitido comprar un banco en Estados Unidos por 1.400 millones de euros, ahora que están baratos. Tampoco consta que Solbes o el Banco de España les haya instado a conseguir liquidez por esa vía, aunque les suponga menos beneficios.
Dado que los banqueros no están dispuestos a arriesgar un euro, ni a pagar por lo que arriesgaron y tampoco a asumir la responsabilidad del papel de pieza fundamental que desempeñan en el buen funcionamiento de la economía, el Gobierno ha tenido que salir a avalarlos y a prestarles dinero, es decir, asumir el riesgo con el dinero de todos.
Esta semana los bancos y cajas van a presentar resultados de los nueve primeros meses del año, con beneficios de escándalo muy alejados de las apreturas de las pymes. Muchos empresarios estarán pensando que su próximo negocio debe ser financiero.














Comment por CSolanillos el 23 de Octubre de 2008:
Parece injusto que se ayude precisamente a uno de los sectores responsables de la crisis, pero ante la que está cayendo la cosa no parece tan ilógica: si se apuntalan los canales de crédito, en última instancia los beneficiados de la ayuda estatal serán las empresas que pidan créditos a los bancos, que antes no podrían recibirlos.
Por otra parte, puede que un pequeño inversor pueda vender sus acciones con sólo pulsar un botón, pero en el caso de entidades que tienen una elevada participación en compañías cotizadas, la cosa creo que no es tan fácil… Por un lado, tendrían que encontrar inversores dispuestos a comprar el volumen de títulos que poseen; por otra, las compras y ventas en bolsa de bancos como el Santander o el BBVA están vigiladas con lupa por el resto de inversores: si cualquiera de ellas desinivirtiese en una determinada empresa, todas las compañías de ese sector podrían ver cómo su cotización cae en picado -por no hablar de la compañía concreta: puestos a vender, ¿por qué esa y no otra?-.
Quizá lo que habría que debatir es qué habría que hacer en el futuro, para que los bancos compensen, cuando la cosa se calme, todos los problemas de los que han sido responsables.