Carta abierta a un fanboy
Estimado Fanboy:
Si te escribo con el apelativo genérico, en lugar de referirme a alguno de tus múltiples pseudónimos, es porque cada vez sois más, o se te da demasiado bien el juego de la clonación. Pido disculpas por ello, pero es la única palabra que se me ocurre que no suene tan peyorativa como las múltiples palabrotas que atesora nuestra lengua.
Lo primero que quería contarte es de dónde vienes. Puedes pensar que eres una gota de lluvia, pero en realidad no eres más que una parte de un charco. Si fueras un refrán, ejemplificarías a la perfección “De aquellos polvos, vienen estos lodos”, porque fue gracias a la unión de empresas y prensa “especializada” (y las normas de estilo y decoro me impiden poner más comillas) de donde saliste, hermoso en tu propia brusquedad y salvajismo.
Cuando un papá y una mamá se quieren demasiado…
Poco se puede decir de algunas publicaciones dedicadas al mundo de los videojuegos. Algunas son tan sectarias que provocan vergüenza ajena, porque parecen hechas por y para gente como tú. Ellos alientan tu extremismo, ocultando o manipulando los contenidos de sus páginas para darte todo lo que tú quieres, en lugar de, simplemente, informar. Quizás se debe a la falta de individualidad de una gran parte del periodismo actual, demasiado dependiente de compañías multimillonarias, pero eso sería otra cuestión a debatir en otro lugar, por parte de otra persona.
La cuestión es que, por desgracia, son esas publicaciones las más vendidas, por encima incluso de revistas que se presuponen parciales: las revistas oficiales de una determinada consola. Y digo por desgracia porque, aunque el contenido sea parcial, si hubiera un mínimo de calidad en sus textos algo podríamos salvar de la quema, pero ni eso. Como si la redacción se compusiera de los famosos Monos de Benarés, encontramos un lenguaje infantil, una estructura torpe y una gramática entre errática y desastrosa.
Sin embargo, este tipo de prensa es líder desde hace años, por lo que ha sido papá el que, en los últimos tiempos, ha realizado un mayor esfuerzo por obtener hijos como tú.
Que alguien les pare
Los ejecutivos de las dos compañías que mantienen una lucha encarnizada, Sony y Microsoft, se reparten para ver quién dice la mayor sarta de burradas. Nintendo se mantiene ajena, contenta de que su consola Wii, con sólo una docena de buenos juegos, sea la más vendida de esta generación.
Sobre todo, y tendrás que reconocerlo, es Sony quien se lleva la palma. Básicamente, todo aquel ejecutivo de la división de juegos debe tener un contrato que le obliga a soltar alguna ordinariez (algunas tan fuertes como que prefiere una bala en la cabeza a una exclusiva de Xbox 360) o frase rimbombante contra la competencia. Esto se debe a la flojísima situación de Sony esta generación, que vive más del marketing y la fama de sus anteriores consolas que del buen hacer.
Creo que esta estrategia, de alimentar a flamers (gente que se dedica a caldear los ánimos en un foro) y trolls fanáticos de su consola, se debe a su incapacidad de demostrar la potencia que exhibieron antaño. Es un hecho: han perdido exclusividades y la gente (entre los que me incluyo) lleva esperando los mismos juegos desde hace dos años: que si ‘Killzone 2‘, que si ‘Little big planet‘… los cuales no paran de retrasarse. La inseguridad, por desgracia, lejos de incentivarles para mejorar el servicio, les ha llevado a afilar el verbo.
Un linaje con varios lustros a sus espaldas
Para que lo sepas, no eres único. Sólo eres producto de este tiempo, pero antes hubo otros como tú. Ocurrió con la rivalidad C-64 y MSX; con la NES y la Master System; con Super Nintendo y Megadrive; creo que ya coges el punto: cada generación de consolas tiene su ración de fanáticos. Unos se crean, otros, al cambiar la consola, se radicalizan y hasta cambian bandos.
Pero creo que eres un poquito especial. Anteriormente no había semejante bombardeo de noticias respecto a plataformas y lanzamientos: comprar una determinada consola suponía un acto de fe basado en los juegos que se vendían en el anaquel de al lado y en la opinión de las revistas de la época (con sus consecuentes manipulaciones) y defenderla a capa y espada era una forma de proteger la inversión. Ahora, cualquiera puede estar informado de forma objetiva, simplemente navegando entre notas de prensa y las cientos de webs dedicadas al tema, y conocer al dedillo la situación actual. Lejos de ser un acto de fe, la compra de una consola hoy día viene condicionada por la fidelidad a una marca o por la ponderación de catálogo presente y futuro entre sistemas.
Piensa un poco, por favor
Y eso es lo que me preocupa, porque no hay más ciego que el que no quiere ver. Tu problema, chiquillo, es que en el fondo, sólo son consolas. Sólo son juegos. No merece la pena gastar tanto tiempo, tanta bilis, en un entretenimiento como cualquier otro.
Digo esto porque te conozco demasiado bien. Tuviste la impertinencia, tú o uno de tus amigos, de meterte en mi página personal, e insultarme de forma grave y con saña, por criticar un juego supuestamente intocable en un conocido foro de videojuegos. Pero… ¿merece la pena?
En el fondo, no ganas nada. Pierdes dignidad, pierdes como persona en general… al menos piensa que pierdes también tiempo que podrías estar disfrutando frente a tu consola.
Sé que madurarás. O dejarás el mundillo o verás que hay todo un mundo donde escoger y donde la dictadura de tu amor incondicional y tu odio irracional no tiene lugar. Te repito de nuevo: son juegos. Te emocionas, te decepcionas, los disfrutas… piénsalo y estaré encantado de hablar contigo cuando cambies.
Hasta entonces… no vuelvas.
Pingback por He escrito… « Diario de un Sociópata el 14 de Octubre de 2008:
[...] El segundo, una carta abierta dedicada a los fanáticos de una consola, que llegaron, en una ocasión, a meterse en mi blog a insultarme por criticar un juego. [...]