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Adrián Álvarez es de la cosecha humana del '85, y cree que sus padres son un par de guantes de látex porque fueron lo primero que vio al nacer. Tras una agónica etapa en el instituto, consiguió acceder a la carrera de Biblioteconomía y Documentación (ideal para nombrarla con la boca llena de fuet), aunque espera poder estudiar Comunicación Audiovisual. Blog

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¿Pedimos mucho a los juegos?

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Actualmente, está de moda encumbrar un juego por encima de lo normal. Se crea una publicidad desmedida en torno a él: es lo que se conoce como hype, término que no se suele traducir en las noticias y que viene a decir expectación.

Entre distribuidoras y creadores de juegos, se dedican a lanzar declaraciones rimbombantes sobre las excelencias de su juego. Se prometen cosas con entusiasmo, como si cada promesa fuera gratis; se vende una imagen que luego no corresponde con la realidad. Que se lo digan a ‘Fable‘, cuya segunda entrega está a punto de salir y que Peter Molyneux, creador y cabeza pensante de Lionhead, anunció como una revolución que no fue tal: Siendo un buen juego, fue ampliamente denostado precisamente por no dar lo que se había dicho de él.

Pero ese no es el único problema. Cada vez se exige más a un juego. Se le pide nunos gráficos de infarto, millones de cinemáticas que queden bonitas (que alguien me explique por qué se demandan tanto cuando es lo contrario a un juego) y una jugabilidad a prueba de bombas. El problema es que la crítica de videojuegos se está dedicando últimamente a encumbrar títulos simplemente por el nombre, a despreciar abiertamente juegos que no tengan gráficos hiperrealistas, a despotricar salvajemente contra niveles de dificultad fuera de lo común, acostumbrados como están ahora a juegos demasiado fáciles.

Estos tres juegos que comentaré a continuación han sido objeto de pésimos análisis por parte de estos personajes, muchas veces mercenarios dedicados a la causa de compañías que han demostrado mucho menos, o que están tan acostumbrados a un tipo de juego que, en cuanto prueban algo diferente o de menor calidad técnica, se desesperan.

‘Blacksite: Area 51′: el área más famosa de la historia

Empezamos con el más flojo de nuestra particular triada, Blacksite: Area 51. El diseñador jefe del juego, Harvey Smith, que participó en la creación de ‘Deus Ex‘ (uno de los mejores juegos de la historia, sin discusión), no escatimó en palabras para las bondades del título: que si iba a levantar ampollas por su contenido crítico con la política norteamericana, cortesía de su guionista, Susan O’Connor, la cual creó la historia de ‘Gears of war‘ y que, por desgracia, siempre ha visto recortados sus guiones, y que revolucionaría los shooter tácticos, término popular para los juegos de disparos en primera persona. Al final, poco de lo primero y una pobre implementación de lo segundo.

El ninguneo vino por un juego que tenía numerosos bugs, molestos errores de programa que crean anormalidades en el desarrollo de la acción, y por esas promesas incumplidas. Sin embargo, los análisis solían hacer hincapié demasiado a menudo en estos errores, sin caer en la cuenta de que los gráficos estaban bastante bien, los diálogos de Susan estaban a la altura (esto es cosa mía: probablemente, sea una de las mejores dialoguistas del medio, o al menos, una de las más entretenidas) y lo más importante, el juego no llegó a aburrirme gracias a un correcto ritmo, algo que sí sufrí con otros shooter como ‘Resistance‘ o ‘Clive Barker’s: Jericho‘.

Para el recuerdo, diálogos como los pronunciados por nuestros compañeros:

- ¿Cómo demonios han conseguido esas armas?

- Creo que se las vendimos nosotros.

‘Hitman’: dos tipos duros sin nada de suerte

Io Interactive es un estudio competente, que muchos conocerán por ser los creadores de ‘Hitman‘, el asesino alopécico más famoso de los videojuegos. Se caracterizan por la dureza de sus historias y por plantear mecánicas de juego innovadoras y funcionales.

Así que cuando decidieron dejar al calvo en el armario con el magnum opus de la saga, titulado ‘Hitman: Blood money‘, muchos no teníamos uñas suficientes para esperar la próxima maravilla que traerían. Presentado en un principio como exclusiva para Xbox 360 y PC, Kane & Lynch‘ terminó anunciándose en PlayStation 3. Los trailers, con un austero y soberbio tema principal, dejaban entrever un juego de acción en tercera persona con una estética de la violencia cercana al cine de Michael Mann, director de ‘Collateral‘ o ‘Corrupción en Miami‘.

A la salida, pudo comprobarse su calidad: el guión ponía sobre la mesa unas situaciones tensas, audaces, rodeado de un aura fatalista. No obstante, es la historia de dos cuarentones que deben hacer frente a unos mercenarios, conocidos como “Los 7″. Los dos protagonistas tenían historias trágicas:

  • Lynch es un esquizofrénico que, en un arranque de locura, acabó con su mujer y que está tan avergonzado de su enfermedad que no llega a reconocerla hasta después de un sangriento incidente en un banco.
  • Kane perteneció a “Los 7″, quienes le exigen que devuelva el dinero de un golpe donde estuvieron a punto de morir o, de lo contrario, asesinarán a su mujer y a su hija, a las que mantienen priosioneras.

La historia es de las más sólidas y adultas que se han visto en un juego, y más en esta generación, y venía enmarcada en una banda sonora áspera y sobria por gracia de Jesper Kyd, compositor habitual de Io Interactive. En cuanto al manejo, me pareció correcto, aunque el sistema de apuntado cuesta cogerlo porque es muy preciso. Sólo hay que reprochar la precipitación del tramo final en cuanto a historia y un apartado visual que, aunque es resultón, tiene errores tales como mostrar personajes corriendo medio metro sobre el suelo.

Pues bien, muchas de las críticas negativas a este buen juego vinieron motivadas más por seguidismo que por la calidad del juego en sí. La historia es que un redactor estrella de Gamespot, Jeff Gertsmann, le dedicó una reseña ponzoñosa y acabó con su culo en la calle, dicho mal y pronto, justo cuando la página exhibía publicidad del juego. El resultado fueron rumores de manipulación (hay compañías que dejan de mandar juegos a la prensa en cuanto reciben críticas que creen no merecer) y arranques de solidaridad con este hombre. Mientras tanto, a ‘Kane & Lynch‘ se jugaba poco, pero a reportero comprometido con su oficio se jugaba mucho.

Me pareció particularmente risible leer, por ejemplo, que este juego tenía un exceso de palabrotas. Perdonad si me equivoco pero A) ¿no soy ya mayorcito? y B) ¿no hay un logo bastante grande con un “+18″ en la carátula?

‘Alone in the dark’: a solas con la oscuridad

Sin duda, ‘Alone in the dark es el gran damnificado de los tres. No obstante, este nuevo punto de partida para el padre de los survival horror (juegos mayoritariamente en tercera persona, de terror, cuyo objetivo principal es sobrevivir, y cuyos exponentes más famosos son las sagas ‘Resident evil‘ y ‘Silent hill’) ni siquiera ha llegado al aprobado para publicaciones de fama (que no prestigio) como IGN.

¿Y por qué? Por una serie de errores de programa que evidencian que el juego necesitaba un poco más de tiempo de desarrollo, unos gráficos que oscilan entre lo sublime y lo cutre y, curiosamente, por una serie de innovaciones dentro de un género que se está empezando a anquilosar. Estas innovaciones incluyen un sistema de inventario que dejaba de ser la habitual pantalla con el estado de salud de nuestro avatar y ranuras para los objetos para pasar a ser la chaqueta del propio protagonista, que mira entre los huecos de la misma lo que ha acumulado, un uso constante del fuego, obligatorio para acabar con los enemigos, un modo en primera persona para apuntar mejor con la pistola (única arma de fuego del juego, frente a los habituales arsenales de pistola, escopeta, ametralladora y lanzamisiles o equivalente) y una jugabilidad algo chapada a la antigua, más cercana a la aventura gráfica que al shooter en tercera persona, donde puntualmente lo que cuenta es la paciencia del jugador a la hora de entrar en una dinámica de ensayo y error. En resumen y ejemplificando, que las fases de conducción son casi imposibles de hacer al primer intento, y depende de la perspectiva y el tipo de jugador, esto es un acierto o un error.

Apenas se hace hincapié en su excelente música (que podéis escuchar aquí), el detallado aspecto de los personajes principales, o su particular perspectiva a la hora de contar la historia, que deja el gueto de la ’serie B’ habitual en el género para adentrarse en el terreno de una superproducción en formato teleserie. Se incide, una y otra vez, en errores de programa, un manejo del personaje que cuesta coger (pero no es, ni mucho menos, imposible), una trama que por desgracia se desinfla al final y en pequeños defectos que, en mi opinión, no lo son, como el antes mentado inventario en la chaqueta o la inclusión de la primera persona.

Es un juego con ganas de innovar, muchísimas más que sus inmediatos competidores, como el nuevo ‘Silent hill‘, de lanzamiento inminente, que no sólo parece ofrecer más de lo mismo, sino peor.

Una pequeña conclusión

¿Por qué han sido tan denostados estos juegos? Hay varios factores a tener en cuenta, y como gran motivo tenemos la publicidad que reclamaron en su día. Al no llegar a lo que ellos mismos habían dicho, se procedió a minusvalorarlos, como si se tomara la revancha por haber engañado a todos.

Claro esta que, precisamente estos tres, son juegos que hubieran necesitado un poco más de tiempo en el desarrollo, pero eso no quita que entretienen mucho más de lo que se ha dicho. Son títulos con propuestas diferentes, que han llegado a desconcertar a algunos críticos por desmarcarse de sus competidores.

En una industria cada vez más aquejada de secuelitis y escasez de inventiva, en vez de enterrar con palabras se debería agradecer que, funcione o no, todavía quede gente con nuevas ideas.

3 comentarios. »

  1. Estas cosas también pasa mucho con las películas. Las grandes superproducciones suelen tener grandes promociones a sus espaldas. Luego pasa que vas a ver la película y no sólo no aparece la canción del trailer sino que además es un muermo de película, aunque para gustos colores.

    Eso si, lo de que hagan el trailer con una canción y que luego no salga en la película me mata…¿Si o no?

  2. Afortunadamente “Requiem for a dream” de Clint Mansell todavía no ha llegado al mundo de los videojuegos. Entonces sí podremos empezar a lamentarnos, amigo Oscar.

  3. [...] El primero, dedicado a juegos que han recibido un maltrato por parte del periodismo videojueguil. [...]

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