author photo

David Gómez nació en Madrid en 1989, sin pan debajo del brazo, pero con una vocación en la sangre: ser un comunicador. Con la esperanza de conseguirlo, estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III. Amante de la actualidad y de las nuevas tecnologías, completó un máster en Diseño Web y opina sobre política y periodismo en su blog.

Consulta todas las entradas de este autor

¿Es la TV un medio sin ideología?

feature photo

No sólo de PRISA y Mediapro vive el panorama mediático nacional. También la derecha política española tiene sus medios de comunicación afines. En el ámbito de la prensa, donde el reparto de audiencias resulta más equitativo que en televisión, apenas resulta necesario citar los nombres de las cabeceras que basculan hacia un lado u otro de la balanza, pues es ya de dominio público la adscripción ideológica de los principales diarios. Sin ir más lejos, ciertos quiosqueros –entre la ironía y el pragmatismo- distribuyen las publicaciones en sus baldas siguiendo un riguroso orden de izquierda a derecha, en el que la correlación más habitual corresponde al esquema: Público, El País, El Mundo, ABC y La Razón. Y no pocos suscribirían lo adecuado de la correspondencia de esta sucesión al terreno de las ideologías políticas.

La tele no está para pensar, está para pasar el rato

Cuando se trata de cadenas de televisión, la adscripción ideológica no está tan clara como en el caso de los diarios o de las emisoras de radio. Por ejemplo, ¿son Antena3 y Telecinco plataformas derechistas, izquierdistas o ninguna de las dos cosas?, ¿se decantan Cuatro y La Sexta por el presidente Zapatero de un modo descarado, o reparten candela a todos por igual? Ambas son preguntas condenadas a quedarse sin respuesta, ya que el carácter eminentemente de entretenimiento y ocio que envuelve al mundo televisivo actúa a modo de cortina de humo que cubre los posicionamientos ideológicos de las cadenas.

En otras palabras, los espectadores recurren a la tele cuando no les apetece pensar, cuando quieren aislarse de la realidad y olvidar por un rato los problemas cotidianos. Y también, por mucho que pese a los periodistas, a menudo recurren a la televisión en busca de morbo, de cotilleo y de productos que alivien la propia sensación de malestar a través de la contemplación de las desgracias ajenas. En este sentido, parece que una vez más la tele tiene mucho de “caja tonta” y poco de contendor de ideas políticas.

No es oro todo lo que reluce, ni todo el errante anda perdido…

Aunque el medio catódico sea por definición espectacular y poco comprometido políticamente, existen, como en todo, excepciones que confirman la regla y dedican gran parte de su programación a la actualidad parlamentaria y el debate acerca de los asuntos candentes de la vida pública nacional. No obstante, como ya se ha apuntado, existe en el panorama televisivo español un palpable desequilibrio entre los índices de audiencia de las cadenas que, con mayor firmeza, pueden considerarse afines a una línea política determinada o la contraria.

Cuatro y La Sexta, independientemente de la respuesta que se dé a la pregunta antes formulada sobre su filiación con Zapatero, son canales declaradamente progresistas, mientras que otras plataformas como Libertad Digital TV, Canal 7 o Popular TV se adscriben con claridad a corrientes ideológicas liberales, conservadoras y de tendencia religiosa. Entre unas y otras observamos claramente un desajuste en el reparto de audiencias que favorece a las opciones de izquierda, ya sean las razones de índole empresarial o, como alegan sus competidoras, fruto de una política de comunicación gubernamental partidista en la concesión de nuevas licencias de emisión.

En cualquier caso, el último Estudio General de Medios (EGM) parece confirmar que el mayor éxito de audiencia corresponde a las cadenas que evitan decantarse de manera explícita por una opción determinada (Antena3, Telecinco) y basan su negocio en contenidos de ocio, como las series, los concursos o los cada vez más populares reality shows. Y es que estos formatos han demostrado tradicionalmente ser mucho más rentables que los debates, programas informativos o tertulias de corte político que se emiten en otras cadenas, con la excepción de ‘59 segundos‘ o ‘Tengo una pregunta para usted‘, ambos de Televisión Española, que se caracterizan por una presencia equitativa de contertulios de las distintas ideologías políticas y de invitados de los diferentes partidos.

‘VEO’ que el futuro está en la TDT

En cualquier caso, parece que las televisiones de distinto signo político han encontrado un excelente refugio y un inexplotado nicho de negocio en la Televisión Digital Terrestre (TDT), a cuya conquista, en mayor o menor medida, se han lanzado la gran mayoría de ellas. Por sus características, la TDT es un soporte propicio para la televisión más “politizada”, ya que la sobreoferta de canales convierte la audiencia en una masa suficientemente atomizada como para dirigirse a ella con un producto ideológicamente específico y diferenciado de la competencia.

Un caso paradigmático es el de VEO TV, que inició sus emisiones el 30 de noviembre de 2005, en plena fase de lanzamiento de la TDT en nuestro país. Perteneciente al grupo de comunicación Unidad Editorial, empresa editora de El Mundo, VEO TV está dirigida por Melchor Miralles, uno de los socios de Pedro J. Ramírez en la fundación del diario y en las investigaciones sobre los GAL que marcaron la línea editorial de la publicación durante sus primeros años. La cadena navega actualmente entre dos aguas: el entretenimiento y la información con tintes políticos, con ocasionales incursiones en las costas de cada una de ellas. Su parrilla de programación se decanta claramente por la primera de las opciones, probablemente por una cuestión de éxito comercial.

Sin embargo, cada vez son más numerosas las voces críticas que hablan de una radicalización de los contenidos políticos de la cadena, especialmente del espacio VEO El Mundo, versión televisiva del periódico que dirige Pedro J. Ramírez. Entre las causas de estas acusaciones se citan los últimos “fichajes” del programa. José Luis Gutiérrez (más conocido como ‘Guti‘ o por su seudónimo ‘Erasmo‘) pasa a ser el nuevo director del informativo nocturno, mientras que el ex portavoz popular Eduardo Zaplana engrosará la ya extensa nómina de comentaristas de tendencia liberal que participan en las tertulias: Fernando Sánchez-Dragó, Amando de Miguel, Adolfo Suárez (hijo), Manuel Conthe, Germán Yanke, con la réplica de José Oneto, Iñaki Anasagasti o Carmen Alborch.

4 comentarios. »

  1. Me han dicho que ponga que en Veo emiten telenovelas pseudoporno ^^.

  2. Eso dicen en Soitu:

    http://www.soitu.es/soitu/2008/10/07/tveldescodificador/1223356928_640056.html

  3. Y me acabo de acordar: ¿Canal 7 es de derechas? Claro, como yo solo he oído hablar del porno y de Carmen Hornillos…

  4. Canal 7 puede considerarse de derechas por varias razones:

    - La cadena es propiedad de Frade (entre otras cosas, uno de los principales financiadores del diario La Razón en su nacimiento)
    - La cadena emite a diario - o al menos emitía - un programa estilo “revista de medios” en el que se leían artículos y editoriales de diferentes diarios nacionales (no lo habrás visto nunca, porque es o era a la hora de los Simpsons). El programa era de una parcialidad bastante evidente.
    - Al debate que suelen hacer después del informativo sólo van invitados de reconocida ideología liberal o conservadora.
    - Suelen emitir programas y ofrecer noticias de corte religioso, aunque tengo entendido que cada vez menos, a medida que van decantándose por la TV de entretenimiento en su eterna e imposible lucha por sobrevivir al apagón analógico.

    Eso sí, en general su línea editorial es respetuosa, lejos de las estridencias de otros apéndices de la derecha mediática.

Responde