Paul Newman, el aura del perdedor
Borja Hermoso escribe en El País que Paul Newman ha sido el culpable de que muchos cinéfilos heterosexuales dudásemos en algún momento de nuestra vida si lo éramos en realidad. No hay mejor forma de definir el impacto que este actor ha tenido en el mundo del cine. Un físico que le hacía parecer el hijo de Apolo y el punto canalla de sus ojos azules, le convirtieron en el novio imaginario de nuestras abuelas, el protagonista de los sueños húmedos de millones de mujeres y el de oscuras tribulaciones para muchos hombres. Una bomba a la entrepierna.
Conscientes de ello, los directores le hicieron sufrir. Le quemaron las cejas, le abrieron brechas en la cabeza, le rompieron los dedos, las piernas, le hicieron rodar por el polvo… Y cuanto más sucio y tullido, Newman estaba más guapo. Él mismo bromeaba: “Imagino mi epitafio: Aquí yace Paul Newman, murió fracasado porque sus ojos se volvieron marrones”. Pese a su modestia, era mucho más que un hombre bello.
La sombra de James Dean
Educado en el legendario Actor’s Studio cuna de estrellas como Marlon Brando o James Dean, le costó muchísimo entrar en Hollywood y tuvo que ganarse la vida con miles de oficios peregrinos,sparring de boxeo o granjero entre ellas, antes de que llegase su primera oportunidad, ‘El cáliz de plata‘ una película de romanos de triste recuerdo. Su debut en serio fue en ‘Marcado por el odio‘ donde interpretaba a un conflictivo joven del Bronx que dejaba la navaja por los guantes de boxeo. Paul Newman agarró el éxito y no lo soltó en los siguientes cincuenta años.
En un Hollywood sacudido por el fenómeno James Dean, sus primeros papeles intentaron emular la leyenda: camisetas de algodón ajustadas y chaquetas de cuero. Su aspecto de señorito del sur le sirvió para lucirse en tres adaptaciones memorables de obras de Tennesee Williams: ‘La gata sobre el tejado de zinc‘, ‘El largo y cálido verano‘ y ‘Dulce pájaro de juventud‘ a caballo entre los ‘50 y ‘60, pero no desdeñó participar en algunos westerns clásicos, ‘El zurdo‘, ‘Hud‘ o ‘Cuatro confesiones‘, aunque el género estuviese dando sus últimos coletazos.
La consolidación de su carrera y la llegada al estrellato indiscutible coincidió con sus papeles de perdedor en los ‘60: ‘El buscavidas‘, ‘Harper: investigador privado‘ (el homenaje al cine negro que Polanski intentó sin éxito en ‘Chinatown‘) y sobretodo ‘La leyenda del indomable’ cajón de algunas de sus mejores escenas y que le elevaría por méritos propios a la categoría de mito. Ya no se le compararía jamás con James Dean. Tan importante se hizo en esta década (y tan notorias sus simpatías por la izquierda) que aparecía en la famosa lista de enemigos de Nixon.
El mito
Desde la tranquilidad que da estar en la cima, Newman relajó el ritmo de trabajo y probó cosas nuevas. Su belleza y sus tablas le habían encasillado en el dramones, así que dirigió sus ojos azules hacia productos más ligeros. Asociado con Robert Redford filmó las inolvidables ‘Dos hombres y un destino‘ y ‘El golpe‘ donde puso a prueba sus dotes cómicas. La afición por los coches del actor le llevó a participar en la excéntrica y sin gracia ‘Quinientas millas‘, pero se repuso con dos sátiras corrosivas de infausto título en castellano: ‘La última locura‘ y ‘El castañazo‘. Pese a todo, el único Oscar que recibió en toda su carrera fue con un drama marca de la casa, ‘El color del dinero‘ en el que a las órdenes de Scorsese, rememoraba al carismático jugador de billar que interpretara en ‘El buscavidas‘
Alentado por su amigo Robert Redford, se pasó al otro lado de la cámara y comenzó a dirigir películas. Un family guy para los estándares de Hollywood (sólo se casó dos veces) su corta filmografía como director se caracteriza por explorar los conflictos familiares. Quizás la mejor de ellas sea ‘Harry e hijo‘ rodada tras la muerte por sobredosis de su hijo Scott.
Despedida y cierre
Ya en los ‘90 y acercándose peligrosamente a los setenta años de edad, frenó su ritmo de trabajo. Actuaría en ‘El gran salto‘ de los Coen, en ‘Ni un pelo de tonto‘ y haciendo del padre de Kevin Coster en la melodramática ‘Mensaje en una botella‘. El punto final de su carrera en la gran pantalla fue en la sobria, brutal y obra maestra a reinvindicar ‘Camino a la perdición‘ desempolvando el cine de gángsters con sabor a bourbon de la Ley Seca. Sú último papel fue en la miniserie de la HBO ‘Empire Falls‘ aún no emitida en España.
Anunció su retirada en Mayo de 2007 y casi exactamente un año más tarde se hizo público que padecía un cáncer de pulmón en fase terminal. Por esta razón, no lo incluímos en el homenaje a grandes del cine a punto de dejarnos, es mucho menos divertido “asesinar” periodísticamente a alguien que está a punto de morir. Y también mucho más justo dedicarle a Paul Newman, uno de los mejores actores del siglo XX, un artículo entero.














Comment por Mameluco el 29 de Septiembre de 2008:
Esto daría para muchas preguntas, querido Ramón.
Me centraré en dos:
¿Por qué enlazas a las pelis al filmaffinity en vez de al imdb?
y ¿que hay de malo en Chinatown?
Aparte de que yo tengo un grato recuerdo de El Cáliz de Plata porque la ponían todos los años en el cine de mi pueblo “El Gran Cinema” en Semana Santa. (Aún siendo un peplum regulero, pero eso es, como en Conan, otra historia.
Paul Newman era un gran actor. Si.
Notificacion por Blog de Notas » Trece, el número de la suerte el 29 de Septiembre de 2008:
[...] Cultura. Paul Newman, el aura del perdedor [...]
Comment por Ramón Rodríguez el 29 de Septiembre de 2008:
-Porque están en castellano, el diseño es más bonito y el nivel de info ideal para quien pilote lo justo y suficiente para quien sea un crack. A poca gente le interesa el nombre del productor ejecutivo de una peli que ni ha visto ni probablemente verá.
-Chinatown me parece un topicazo sobrevalorado con un guión confuso y un reparto pésimo (Faye Dunaway de femme fatale?! creo que lo haría mejor la Obregón). Explicarme más largo y tendido sería un tostón. Cuando me haga famoso, pondré a parir varios clásicos que me parecen horribles: Vértigo, Casablanca o esta. Tiembla, Carlos Boyero
¿Por qué dudas de mí, Mameluco? Citando a un colega “Perdónales porque no saben lo que hacen”
Besos
Comment por Mameluco el 29 de Septiembre de 2008:
Porque dudo de algunas cosas de su texto, no de usted. De usted nunca dudaría, pardiez.
Puedo compartir o no lo de Chinatowm.
Ni de coña con lo de fimaffinity. Ya sabe lo poco que me gustan los críticos de cine, como para tener mil, y encima aficionados.
Comment por Araceli Ocaña el 29 de Septiembre de 2008:
A ver si tú, como cinéfilo y además humano inteligente (para que luego digas), sabes explicarme qué significaba el pie de página de El Pais de ayer que decía que Paul Newman pidió ante no sé dónde (mi memoria falla, qué vejez me espera) que le dejasen tener una muerte digna o algo así, vamos que no se pasaran con él a su muerte. No tenía ni idea de que eso hubiese pasado y lo mío, además de la moda son los cotilleos (y la gastronomía, y ayudar a jóvenes grados a llegar al PIC como he hecho hoy…) (yo también hago buenas acciones a veces).
En fin, que con los datos que te he dado supongo que tendrás que releerte el reportaje pero total, si no tienes que ir a clase, qué más te da!
PD: No sólo he subido tu nivel de comentarios sino que encima te he alabado y he aumentado la tasa de paréntesis de la revista en un parrafito de ná.
Comment por Ramón Rodríguez el 30 de Septiembre de 2008:
Mame: Filmaffinity es un portal de críticas, pero también una base de datos de películas en castellano bastante completa. Creo que es bastante útil.
Araceli: Bueno, lo de la muerte digna ha salido en varios medios de derechas, creo que dando la vuelta a la expresión. “Muerte digna” se suele entender como eutanasia, pero para hazteoir.org y La Razón, una “muerte digna” significa morir en tu casa rodeado de los tuyos y sin tratamientos que te alivien (o acorten) el sufrimiento. Parece que Paul Newman eligió esa forma de morir.
Gracias a los dos
Comment por Armand Guerra el 04 de Octubre de 2008:
A mí me caía fenomenal el hombre. Y de sus pelis me gustaban sobre todo “El Golpe”, con esa escena de la partida de pocker en el tren…y “Ni un pelo de tonto”, que me gustó mucho aun sin esperar nada de ella. Me sorprendió la peli. Personajes interesantes, ganadores que creen ser perdedores, etc. Cosas mías vamos. Un tío que está en la lista de enemigos de Nixon merece el aprecio de la buena gente.