Los Emmy han hablado
Cada vez está más claro que las series de televisión se están subiendo a las barbas del cine con historias frescas y presupuestos que no tienen nada que envidiar a los de las películas. Un síntoma de ello ha sido la reciente 60ª edición de los Premios Emmy de tintes oscarescos. Por primera vez en la historia de estos galardones, se hizo pública una lista de finalistas previa a las nominaciones, multitud de famosos en la platea… y lo más importante: unos premios caracterizados hasta hace poco por ser un caos grotesco donde parecían primarse más las audiencias que la creatividad, han ido ganando independencia de año en año y en esta edición han dado el paso definitivo laureando a series que, pese a tener todas públicos minoritarios en EEUU, son de innegable y altísima calidad. Descubrimos a las tres triunfadoras.
‘30 rock’ (cinco Premios Emmy): ¿Quién teme al humor feroz?

Es materialmente imposible meter más mala baba y dobles sentidos en cada media hora escasa que dura un episodio de ‘30 Rock‘. Los integrantes del equipo encargado de un programa cómico semanal muy similar a ‘Saturday night life’ corren como pollos sin cabeza por platós y oficinas a velocidad frenética, destrozando cualquier prejuicio que les pare el paso.
Tópicos raciales, la crisis de los cuarenta, el show bussiness, Bono… nada ni nadie se salva del humor corrosivo de Tina Fey (actriz principal, guionista y creadora de la serie) y Alec Baldwin, apoyados por una legión de secundarios a cual más carismático, que empalman frases geniales hasta agotar el aliento. Pese a lo difícil que es seguir los subtítulos, se recomienda enormemente verla en versión original subtitulada y con las orejas bien limpias, porque hay juegos de palabras buenísimos e intraducibles. Obra maestra.
‘Mad men’ (dos Premios Emmy): Etiqueta negra

En la Nueva York de los ‘60, un grupo de publicitarios compite enloquecidamente por lograr las mejores cifras de ventas y la posición social más brillante. Son y se saben triunfadores en las apariencias, pero todos sin excepción están al borde del abismo: tras la máscara del éxito se esconden talibanes del machismo, ególatras patológicos, cínicos con el corazón más negro que los cojones de un grillo para quienes “lealtad” u “honradez” sólo son palabras útiles para incluir en el eslogan de algún producto… Y lo mejor de la serie es que nunca nos contará esto de forma directa.
Tendremos que descifrar las pistas del manicomio de ‘Mad Men‘ paladeando cada escena y analizando los comportamientos de estos publicistas demoníacos. Después de todo, los protagonistas son profesionales del engaño, no nos lo iban a poner fácil.
Si en los dramas televisivos ‘Perdidos‘ es el equivalente a un chándal de último modelo (chillona, efectista y dirigida al gran público) ‘Mad Men‘ es un traje de vicuña: elegante, sofisticada y dirigida a una audiencia selecta. El rechazo que puede generar su deliberado esnobismo se pasa al segundo episodio. Altamente recomendable.
‘John Adams’ (cinco Premios Emmy): Pelucas revolucionarias

‘John Adams‘ es una miniserie histórica de la HBO centrada en el segundo presidente de los EEUU, tradicionalmente tapado en los libros de texto por otras figuras clave de los orígenes del país de la mantequilla de cacahuete.
Interpretado por Paul Giammatti (’La joven del agua‘, ‘Entre copas‘), John Adams se nos presenta como un hombre de estado de fuertes convicciones patriotas, a la vez que un librepensador con (para su tiempo) ideas de izquierda incendiaria. Cuidadísima dirección artística, guiones con la garra propia del buen thriller político y al menos dos complejos de inferioridad que asaltarán al españolito que se atreva a verla. Primero, que los americanos ruedan ficción histórica como nunca podremos soñar con hacerla y segundo, constatar que mientras nosotros seguíamos con la Inquisición y los Autos de Fe, al otro lado del Atlántico ya había elecciones y tribunales populares.
La época dorada de Hollywood dio comienzo inmediatamente después del crack del ‘29. Crucemos los dedos para que la historia se repita y estas tres series sólo sean el principio de un largo reinado de televisión de enorme calidad que nuestros nietos dirán que empezó con la crisis de 2008.
Comment por Mameluco el 29 de Septiembre de 2008:
Primer mandamiento AB: Amaremos a Tina sobre todas las cosas…
Algo bueno tenía que tener yo. Recomendar buenas series y a Tina, jejeje…
Lo mejor que he visto de Paul Giammatti es “American Splendor”, que es lo que deberías haber metido entre paréntesis…
Una cosa por la otra, pero como soy tan tonto comentando puedo poner todas las paridas que quiera.
Comment por Ramón Rodríguez el 29 de Septiembre de 2008:
A mí también es la que más me gusta pero la ha visto poca gente. Los paréntesis son para que quien no sepa quién es Paul Giamatti se oriente. Tiene sentido lo que acabo de escribir?
Abrazo
Comment por Mameluco el 29 de Septiembre de 2008:
Si, tiene sentido.
Comment por Araceli Ocaña el 29 de Septiembre de 2008:
Y a Jeremy Piven, o lo que es lo mismo, Ari Gold le han dado otro, una vez más. Yo con su emmy cada año, me pongo más contenta que unas castañuelas (aunque esta última temporada… uff).
Vivan Vicent Chase y sus chicos!!
Comment por Armand Guerra el 04 de Octubre de 2008:
A buscar John Adams para bajar (y los subtítulos). Aquí con Física y Química, Sin tetas no hay paraíso y Los Serrano. Pues eso, Ramón, que España es un erial.