Escrito con tinta del futuro
Hace unas semanas, en esta misma revista, José Manuel Serra analizaba en clave tecnológica las bondades e inconvenientes de los readers de libros electrónicos, unos dispositivos que, a pesar de estar todavía en fases muy tempranas de su desarrollo, nos permiten soñar con una auténtica revolución en el futuro. Los más optimistas hablan de importantes aplicaciones en sectores como la medicina, la biotecnología, la expansión de la cultura e, incluso, la protección medioambiental, ya que la popularización de la tinta electrónica podría ser un primer paso encaminado a reducir las millones de toneladas de papel que se consumen en el mundo cada año.
A sabiendas de que las buenas intenciones a menudo se quedan sólo en eso, los factores para la evolución de esta tecnología debemos buscarlos en campos mucho más cotidianos (y rentables) que la filantropía o la ecología. Entre otras cosas, la tinta electrónica podría ser la solución de algunos de los problemas de las pantallas TFT, como su gran tamaño y el reducido rango de visión que permiten, lo que las hace poco aptas para lecturas prolongadas. También, como veremos más adelante, pueden convertirse en un auténtico filón para la industria de los medios de comunicación, que atraviesa en estos momentos una preocupante crisis de lectores y anunciantes.
Tinta electrónica: esa gran desconocida
Excepto si ha pasado los últimos meses aislado herméticamente en una burbuja, quien más y quien menos habrá captado ecos y rumores acerca de este revolucionario adelanto tecnológico. Algo que resulta especialmente sorprendente teniendo en cuenta la escasez de ejemplos reales de funcionamiento que de momento han alcanzado cotas de consumo masivo. De hecho, el Kindle de Amazon es uno de los pocos representantes de esta tecnología que ha tenido verdadero éxito entre el gran público.
O al menos este era el panorama hasta que la archiconocida revista estadounidense de tendencias Esquire se ha decidido a acercar esta tecnología a sus lectores, utilizando los desarrollos de E-Ink -la misma empresa que ofrece la tecnología del Kindle- para confeccionar la portada de su número de octubre, que pasará a la historia como la primera en utilizar la tinta digital para mostrar imágenes en movimiento.
‘Esquire’ y el futuro de la prensa escrita
No podían ser otros. Definitivamente esta iniciativa tenía que ser cosa de Esquire, una revista con fama de estar entre las más vanguardistas y experimentales de la historia, siempre a la cabeza de las corrientes más arriesgadas y futuristas en materia de diseño y elaboración de portadas. Una fama justamente merecida, como demuestran los audaces cambios que ha venido introduciendo en la tipografía de sus cubiertas a lo largo de los últimos años.
Sobre todo, no es de extrañar que esta ola de renovación estética provenga de Esquire si la totalidad de su equipo directivo comparte la filosofía de su editor jefe, David Granger, quien asegura que su publicación lleva años buscando “formas para crear algo que demuestre que los [medios] impresos son un producto particularmente vital”, porque tiene la convicción profunda de que son “los más emocionantes y gratificantes que existen” dentro del amplio abanico de posibilidades que el periodismo ofrece en nuestros días.
“El siglo XXI empieza ahora”
“The 21st Century begins now”. Éste es el mensaje de cambio que muestra la edición americana de la revista Esquire en el panel electrónico de su portada de octubre, la que conmemora los 75 años de vida de la revista. Y qué mejor manera de celebrarlo que ofreciendo a sus lectores una exclusiva de futuro. Aunque no todos los que traten de hacerse con ella tendrán la fortuna de conseguirlo, ya que solamente 100.000 de los 720.000 ejemplares que distribuye habitualmente Esquire incorporarán la tinta electrónica en sus portadas.
Según informa el diario El País, la revista lleva más de un año trabajando para hacer posible la publicación de este número, cuyos ejemplares han viajado más que Labordeta hasta llegar a los afortunados kioskos seleccionados para su comercialización. Varios de sus componentes se ensamblaron en Shanghai, desde donde fueron enviaron a Dallas. De allí se transportaron en camiones refrigerados (para preservar la vida útil de las baterías) hasta México, donde se insertaron de manera manual en las portadas antes de regresar a los Estados Unidos justo a tiempo para su puesta de largo.
¿La portada de ‘Esquire’? En realidad no es para tanto
A pesar de que la mayoría de los analistas coinciden en señalar el carácter histórico de esta iniciativa para el futuro de la prensa escrita y su distribución (”una mezcla entre ver la televisión y leer”, según Iosublog), los geeks más exigentes han manifestado a través de sus blogs una cierta decepción por el ínfimo progreso tecnológico que, en su opinión, supone la portada electrónica de la revista Esquire.
Entre las principales carencias que le achacan se encuentran las siguientes:
- Elevado precio: el proyecto ha sido tan caro que ha sido necesario reducir la tirada y contar con Ford como sponsor para no disparar su precio en los kioskos.
- No toda la portada es electrónica: la pantalla no puede controlarse píxel a píxel, sino que está dividida en unos pocos segmentos que cambian de color.
- Contenido estático: no tiene acceso inalámbrico a internet, y por lo tanto no puede ser actualizada en determinados hotspot, algo que se considera imprescindible para la implantación de este sistema en la distribución de publicaciones tradicionales.
- Estrategia publicitaria: se trata más de un movimiento de marketing que de un uso real de la tecnología E-Ink.
Todas estas razones son las que han llevado a una de las bitácoras tecnológicas más reconocidas de la blogosfera hispana, Xataka, a manifestar que esperaba “algo aún más espectacular” y a la revista tecnológica on line Muy Computer a decir que todavía estamos más bien ante “fuegos de artificio” que frente a “realidades palpables”.
¿Será para acallar a los más reticentes que Esquire ha retado a los hackers a “encontrar formas imaginativas” de mejorar su tecnología? Parece que la revista ha decidido contestar a sus críticos con un sonoro “si eres tan listo, enséñanos algo que no sepamos”.
Más información:
Comment por Adolfo Ventura el 22 de Septiembre de 2008:
Me parece un avance grandioso, ya era hora.
Hubiera preferido que en vez de Esquire, lo hubiera hecho Wired, que siempre ha sido más “modelna” en mi opinión, pero bueno.
Nos quedan muchos anuncios que tragarnos en este formato antes de ver demos de juegos o trailers de peliculas en una revista, pero ya keda menos.
Muy interesante, gracias.
Comment por Óscar Bustos el 22 de Septiembre de 2008:
Genial! Desde que salió en España la compro y la revista no tiene desperdicio alguno. Os la recomiendo!