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David Gómez nació en Madrid en 1989, sin pan debajo del brazo, pero con una vocación en la sangre: ser un comunicador. Con la esperanza de conseguirlo, estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III. Amante de la actualidad y de las nuevas tecnologías, completó un máster en Diseño Web y analiza el mundo de los medios en Circo Mediático.

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¿Hubo sensacionalismo en la cobertura del accidente de Barajas?

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Tanto los primeros avances e informativos en televisión como los artículos publicados en la prensa online en los primeros momentos de la cobertura del fatal accidente aéreo sucedido la tarde del día 20 en el madrileño aeropuerto de Barajas han dejado impresiones contradictorias en el sentir más profundo de los internautas. Son numerosas las voces que acusan a los medios de comunicación de sensacionalismo, de tratar la información con frivolidad, buscando el morbo como una macabra y degradante estrategia de merchandising, pero tampoco escasean los que se ponen en la piel de los periodistas y aseguran que el tratamiento fue correcto, si tenemos en cuenta las limitaciones con que tuvieron que lidiar los medios para obtener y contrastar cualquier tipo de información en momentos de confusión y pánico como los que se vivieron en nuestro país la tarde del miércoles.

La cara y la cruz de la cobertura del accidente

En la blogosfera son mucho más abundantes las críticas que los halagos, aunque habría que tener en cuenta que la herida del accidente aún está abierta y que encuestas como la elaborada por ADN.es revelan que el público en general tiene la impresión de que la cobertura mediatica ha sido amarillista.

Encuesta del diario ADN.es

Entre aquellos que advierten de una posible deriva sensacionalista por parte de los medios de comunicación podemos citar al dibujante JR Mora (en dos ocasiones), al periodista Iñigo Sáenz de Ugarte en su blog Guerra Eterna, al joven periodista Raúl Salgado (que hace una pormenorizada y afiladísima crítica al tratamiento televisivo de la catástrofe), al periodista de La Voz de Galicia Nacho Mirás, al periodista Nacho de la Fuente, al guionista Jose A. Pérez en Mi mesa cojea, a la periodista Marta Alcudia en Kaleidoskopia (más conocida en la red como Kialaya), a la escritoria María Antonia Seguí, a la agencia de comunicación Atrium Media, a Enrique Castro (Director Gerente de EblogTV), a la Chica de la tele, a La tele que me parió, a ¡Vaya Tele!… Incluso el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Fernando González Urbaneja, ha recomendado una mayor separación entre información y entretenimiento, cuestionando si los magacines de las diferentes cadenas deben ser los encargados de informar de semejantes tragedias.

Entre los que se defienden de las acusaciones se alzan por encima de todas las voces de periodistas como Ignacio Escolar (gratificante su cura de humildad en un panorama mediático repleto de directivos afectos al ombliguismo y la superioridad moral), Enric González en su artículo “Catástrofes” publicado por el diario El País, o Pablo Múñoz Beleña (que defiende el trabajo de su medio, Diario Crítico, pero se muestra menos condescendiente con los fallos de la competencia, especialmente los de determinados fotoperiodistas y reporteros gráficos). Algo similar sucede en el caso de Arcadi Espada, que desde el blog El Mundo por Dentro hilvana algunos comentarios bastante acertados sobre los claroscuros del tratamiento ofrecido en su propio diario y en algunos medios de la competencia.

Por otro lado, nos encontramos con comentaristas que acusan a los responsables de los medios, o de ciertos medios en particular, sin dejar de reconocer la excelente labor periodística del grueso de los profesionales de la información involucrados en la cobertura del accidente. Entre estos últimos, cabe mencionar a Juanjo Amorín (que dio su opinión a través de Facebook y ha sido recogida por Manuel Almeida en el blog Mangas Verdes) o a Charlie Torres, del blog Sin futuro y sin un duro, que reconoce la labor de sus compañeros periodistas y asegura en un interesante artículo de recopilación que la culpa “fue del productor”.

Las portadas del día después

Otro elemento que puede ayudarnos a responder a la pregunta que da título a este artículo son las portadas que los distintos diarios españoles lucieron al día siguiente. Todas ellas tienen, por descontado, un denominador común: reflejan el dolor de una catástrofe que ha impactado como un dardo en el corazón de los españoles. Pero, más allá de este sentir general, revelan diferencias en el tratamiento que pueden arrojar pistas sobre el tipo de cobertura que cada medio decidió dar a la catástrofe.


Lejos de pretender una clasificación académica, a continuación se agrupan en función de sus tendencias en cuanto al diseño y contenido que pudimos ver en los kioskos la mañana del jueves 21 de agosto:

  • Portadas “estándar”: el tipo de portada mayoritario, utilizado entre otros por medios como El País o El Mundo. Se caracterizan por un tratamiento bastante aséptico de la información, por la seriedad y la rigurosidad de los datos y por complementar la información con imágenes de carácter puramente informativo. Dos son las más comunes: la fotografía de la cola calcinada del aparato (presente en la citada portada de El País) y la que muestra la única parte del avión que no resultó incendiada, aquella en la que viajaban los supervivientes de la tragedia (preferida por medios como el diario El Mundo).
  • Portadas “viewspaper”: son numerosos los medios de comunicación que se adhieren a la moda de las portadas póster cuando tienen lugar sucesos de gran calibre informativo. Es el caso de este lamentable accidente. Podemos encontrar el tratamiento visual de un ‘viewspaper‘ en las primeras páginas de Público o La Razón, por citar sólo dos ejemplos.
  • Portadas “sensacionalistas”: es un terreno algo más resbaladizo, pues la distinción tiene más que ver con el contenido que con el tratamiento visual de las portadas, que pueden a su vez presentar el aspecto externo de una primera página “estándar” o de una “viewspaper”. Aunque en este caso la distinción es notablemente más subjetiva, se podría englobar en este apartado las portadas que incluyen fotografías de los heridos en gran tamaño, así como aquellas que por el mensaje que lanzan pueden despertar polémicas que apartan de la auténtica labor informativa y degradan en algunos casos la responsabilidad social del medio. Esto último es lo que comentaristas como Iñigo Sáenz de Ugarte, en su blog Guerra Eterna, han denunciado que sucede con el caso del diario El Mundo.

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11 comentarios. »

  1. Gracias por citarme ( has citado mi nombre “oficial” del DNI, no el que firma mis escritos como escritora y periodista), y considerar de interés el artículo “el periodismo indecente”.
    No conocía la página pero en todo caso te agradezco sinceramente la cita.
    Has hecho un resumen muy claro y muy aclaratorio a la vez.
    Un cordial saludo.

  2. Te van a poner matrícula en Periodismo en Red éste año: todas las prácticas eran de este estilo. Acabé odiando a muerte hacerlas pero es un placer leer las tuyas. Que de verdad, me aburren un montón casi todas las demás.

    Saludos

  3. ¿Por qué funcionan Burger King y McDonals?
    Porque ofrecen lo que la gente quiere, grasas saturadas y un sabor muy suculento.

    Lo mismo sucede con la prensa. La gente opina en ADN, luego lo vio. Luego estaba deseosa de ver esas primeras llamadas de familiares, quería ver ese morbo, esas historias de por qué fulanito no cogió el avión o lo que fuere.

    No creo que haya sido sensacionalista, creo que cada día más, simplemente ofrecen lo que saben que la gente quiere.

    Carne… a de cualquier calidad. Los paladares exquisitos son un mito.

  4. Excelente artículo. Creo que la clave la da González Urbaneja. ¿Deben ser programas habitualmente frívolos los que informen? No son equiparables las fiestas de no se qué pueblo en Esta pasando y un accidente tan dramático como el de Barajas Eso es lo que produce la sensación de mezcla absurda entre entretenimiento e información. Se deben hacer especiales informativos y desconectar. Creo que como en la publicidad se diferencia el publirreportaje, convendría diferenciar en momentos oportunos lo que es información de lo que es puro relleno de horas muertas, como son algunos programas vespertinos.

  5. Para mí sí hubo sensacionalismo, especialmente el día después de la tragedia. No me gustó ver a los periodistas en los pasillos del aeropuerto de Gran Canaria preguntando con frivolidad a los familiares a quien habían perdido en el accidente, como si fuera una encuesta. Peor todavía fue lo de los vespertinos ‘Está pasando’ y toda la tropa. Lamentable empezar a construir hipótesis con las que rellenar programa. Otra oportunidad perdida para ellos.

  6. Alena: Decidí buscar tu nombre de pila para atribuir apropiadamente la citas de cara a que los lectores tengan una referencia más exacta, pero bien pensado hubiera sido aún más correcto citar también tu seudónimo. Lo tendré en cuenta para la próxima vez.
    Me alegro de que el artículo te haya parecido interesante y espero que ahora que has descubierto la revista llegues a seguirla con el mismo gusto que yo sigo tu blog. De verdad que el trabajo que están haciendo todos los compañeros merece la pena.

    Ramón: Ojalá te escuche el profesor/a de Periodismo en Red¡¡ Aunque la verdad es que a esa asignatura no la tengo mucho respeto. Como sea igual que TAP… xD
    A pesar de todo seguro que yo también acabaré odiando las prácticas de esa asignatura, igual que de todas. No me gusta nada hacer las cosas por obligación. Me ha pasado este año con los libros de Mov.Literarios, que los leía sin gusto aunque algunos eran auténticas joyas.
    Me alegro de que mis artículos te resulten menos tediosos. Ya sabes que a mí tus historias sobre cine me encantan. Son un soplo de aire fresco entre tantos y tantos blogs y comentaristas que se limitan a producir en masa críticas de estrenos sin aportar nada nuevo.

    Raúl: Aquí entramos en la típica discusión de “pescadilla que se muerde la cola”. ¿Las cadenas de televisión ponen en antena y mantienen sólo lo que la audiencia le pide o son los espectadores los que no tienen más remedio que tragarse lo que les pongan en la caja tonta?
    Es un debate eterno y estéril. En mi opinión, lo más razonable es que las televisiones ofrezcan variedad de productos (informativos y de entretenimiento) para que cada cual pueda elegir lo que más le guste. Es un poco el modelo de los canales temáticos de la televisión por cable y – ¿quién sabe? – tal vez se convierta en el modelo del futuro con la TDT.
    Ahora bien, lo que desde luego esta claro es que tiene que haber fronteras entre lo que unos y otros programas pueden abordar, y aquí entra en juego lo que decía el comentario de Jesús.

    Jesús: Totalmente de acuerdo en que Urbaneja lleva razón. Es indignante que los mismos programas que dan noticias del corazón – que llevan como exclusiva la boda de la duquesa de Alba o la nariz de doña Letizia – y que se dedican a ir de pueblo en pueblo en busca de noticias de crónica negra cuyo lado morboso puedan explotar, sean los encargados de la cobertura de sucesos como el accidente de Barajas, usurpando la función de los informativos.

    Javier: Para mí lo más degradante fue la forma en que alguno de los tertulianos de “El método Gonzo” (no todos, bien es cierto) interrogaron a los pobres familiares de víctimas que entraron en directo vía telefónica en el programa para dar su versión, seguramente llevados por la impotencia y la necesidad de desahogarse. Dichos tertulianos se dedicaron a confundirles para que hicieran afirmaciones polémicas que ellos mismos – ¿por temor a problemas con la justicia? – no se atrevían a hacer en alto. De vergüenza ajena.

  7. [...] 25/08/2008 (1) [...]

  8. Gracias por mencionarme, me has dejado impresionada con tanta información (y también con que escribieras el nombre de mi blog correctamente ;-) )
    Te he añadido como enlace en mi post porque me parece que haces un estupendo resumen de los posts interesantes de la blogosfera y sobre todo me ha gustado mucho las portadas de los diarios que has incluido. Nos da una visión general muy buena de lo que hicieron los medios aquel día.

  9. [...] ¿Qué pasa cuando pones a corrillos, tertulianas y aves de rapiña periodística a comentar noticias de cierto calado? ¿Cuando confías un contenido netamente informativo a gente que está acostumbrada a llevar, en el mejor de los casos, talk shows o programas de sucesos? Pasa que la ‘información’ resultante es una mierda y que lo que debería ser una actuación resposable y ponderada acaba siendo objeto de debate sobre si hubo o no un tratamiento sensacionalista. [...]

  10. [...] David Gómez se ha dado también un paseo por la blogosfera en busca del trato sensacionalista que este tema ha recibido.  Concluye que “son mucho más abundantes las críticas que los halagos, aunque habría que tener en cuenta que la herida del accidente aún está abierta”. [...]

  11. meses después he encontrado la referencia que hiciste a mi artículo sobre el tema. Gracias mil por tu interés y enhorabuena David por tu trabajo.

    Pablo.

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