Terrorismo doméstico
Diana y Naser fueron las últimas de una larga lista negra que no deja de engrosar. Una contaba sólo 20 años, la otra 26. No hay semana que la lacra social de la violencia sobre las mujeres no salpique de sangre los informativos y la prensa española. En lo que va de año, ya han muerto 38 mujeres a manos de los que un día dijeron amarlas.
Este maltrato –no de género, ni doméstico, sino sobre las mujeres, porque se ejerce en ellas por el mero hecho de ser mujeres- no entiende de razas ni de clases sociales. Llega de manos que consideran a la mujer como un objeto del que se creen superior y poseedor.
Sobrerrepresentación de extranjeras
Este número es muy superior a otros asesinatos tan injustos y deleznables como las de víctimas del terrorismo, que movilizan a toda la sociedad. Sin embargo, según el director del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, José Sanmartín, todavía la mitad de los españoles considera el maltrato un asunto de la vida privada. Asunto que cuesta miles millones de euros al Estado cada año.
El perfil de la víctima es de una mujer de entre 25 y 34 años, española, con empleo no cualificado y que no había presentado denuncia alguna contra su agresor. Aunque es cierto que un 75% de las víctimas, según el CRS, es de nacionalidad española, las extranjeras están sobrerrepresentadas en la estadística, ya que el país aún no acoge el mismo porcentaje de foráneos en su censo.
Miedo a la denuncia
Según explican los expertos, tan sólo se interpone denuncia en un 10% de los casos de maltrato. Según el titular del juzgado de Violencia sobre las Mujeres número 1 de Valencia, el magistrado-juez José María Gómez Villora, la dependencia económica y emocional, unido al miedo al agresor, suele ser la causa que está tras esta escasez de denuncias, e incluso, de sus retiradas, que no son pocas.
La educación en igualdad y respeto es la única vía para poner solución. Muchas lagunas son las que todavía inundan la Ley Integral, pues las muertes siguen en aumento aún cuando el texto no existía. Inútil es crear un Ministerio de Igualdad cuando se trata de una problema que atañe a la Justicia solucionar -¿su propia lema no ‘Es de justicia’?-. Tan inútil como son los teléfonos para que los agresores se desfoguen en un momento de ira, cuando pueden hacerlo tan ricamente sobre la cara de su abnegada pareja.














Comment por Chema García el 11 de Agosto de 2008:
Cuando veo lo fácil que resulta hacer de un problema específico una causa común para todos los ciudadanos me entran escalofríos de ver la capacidad de manipulación que tienen los poderes públicos ante realidades que no se estancan en un compartimento que hay que ordenar porque el problema es el orden, no ese compartimento.
Me explico. En multitud de ocasiones he mantenido discusiones sobre la política que los sucesivos gobiernos han llevado a cabo con respecto a la mujer. Para mí no son otra cosa que políticas que rebozan machismo rancio y discriminatorio. Yo no soy de los que piensan que exista una discriminación positiva y otra negativa porque la discriminación nunca podría ser algo bueno, va en contra de su concepto.
Si el Gobierno lanza el mensaje de que los empresarios que contraten a mujeres van a poder disfrutar de una serie de ventajas la sociedad saltará, y saltó, de alegría porque el Gobierno defiende el trabajo de la mujer. Sin embargo, el mensaje subliminal que se lanza es que para que el empresario contrate a mujeres debe tener un incentivo que motive a ello y no la propia valía d elas mujeres en su puesto de trabajo.
Si el Gobierno saca una Ley que dice que es de equidad para que en los órganos de representación´política haya semejante número de hombres que de mujeres de nuevo todos aplauden de júbilo por esta nueva defensa de la mujer… y cualquiera no lo hace, lo acusan a uno de no sé qué. Disculpen pero a mí etso me irrita en exceso. Ojalá hubiera un 100 por 100 de mujeres validas y con capacidad suficiente superior a la del resto de hombres en el mismo partido para gobernar como este país se merece. ¿Está prevalenciendo el sexo sobre la capacidad de las personas para llevar a cabo una labor? ¿Me están diciendo que para que la mujer alcance esa “equidad” es necesario exigirlo porque dentro del mismo partido no se va a valorar la persona por encima del sexo? Sinceramente yo no lo comprendo… o sí y no quiero hacerlo.
Y si hablamos, por supuesto de la violencia… ¿por qué la violencia de un hombre a una mujer, independientemente de la relación que entre ellos, libremente, han escogido, tiene un valor social distinto a cualquier otro tipo de ciolencia? ¿No es la violencia el problema? ¿Están usando este tipo violencia como arma política como tantas veces lo han hecho con el terrorismo?
Por supuesto que hay que acabar con la violencia denominada doméstica, pero también hay que hacerlo con la violencia en los colegios, de alumnos entre sí, de alumnos a profesores, de vecinos entre sí, de delicuentes que asesinan también en la calle y sin mediar palabra, de policías que se exceden en sus funciones, de jóvenes que aprenden a odiar a los diferentes, de la violencia por la violencia…
Yo no quiero ni una víctima de la violencia, ni en el ámbito doméstico, ni en el laboral, ni en la escuela ni en el metro. Por favor, no prioricen un tipo de violencia sobre otro porque están insultando a la inteligencia de muchos. ¿Alguien sabe que si una persona que convive junto a otra en el mismo domicilio recibe de ésta una paliza, por el motivo que sea, la ley no le ampara ni ínfimamente en comparación a una pareja con una relación sentimental? ¿Por qué? Yo tengo la respuesta pero prefiero que cada uno la encuentre por sí mismo, me gusta hacer a los demás pensar y no darle las soluciones equivocadas según mi conveniencia.
Comment por Marina Díaz el 13 de Agosto de 2008:
Estoy de acuerdo con Chema en que los rollos estos de la paridad y el cupo para que haya el mismo número de hombre y mujeres en el Gobiernos o en puestos altos no es otra cosa más que machismo. Lo que hay que hacer es educar a la sociedad para que se valore a las personas por su valía, no en función de su sexo.
En cuanto a la violencia doméstica es un problemón para el que no se están encontrando soluciones adecuadas, pues no vemos que haya menos casos. Una vez entrevisté a una forense especializada en malos tratos y me comentó que todos pensamos que la mayoría de víctimas se dan en las clases sociales bajas, pero que eso no es cierto, pues puede haber incluso más en las clases altas lo que pasa que por miedo, vergüenza… todavía lo denuncian menos.
Comment por Bego el 13 de Agosto de 2008:
Efectivamente Chema, la discriminación positiva no deja de ser discriminación, y no sé si hablo por todas (al menos, sí por muchas) cuando digo que en absoluto nos hace ningún favor ese tipo de postura, y aún menos si viene por parte de los poderes públicos.
Marina, como bien dices, ahí está la clave: en la educación. Pero, ¿no te parece muy complicado viendo imágenes de violencia entre menores y escolar? A mí se me ponen los pelos de punta.
Comment por Marina Díaz el 13 de Agosto de 2008:
Lo de la violencia escolar es un tema escalofriante. Esta claro que en los colegios siempre han habido peleas y siempre las habrá, pero de ahí a lo que se ve hoy en día, por ejemplo la moda de grbar palizas con el móvil… No sé si es cierto que ocurre más o es que ahora los medios de comuncicación se están fijando en esto y por eso nos damos más cuenta, lo que está claro es que las imágenes y relatos que nos llegan son sobrecogedores. Yo cada vez que veo una noticia de este tipo lo primero que pienso es donde están los padres de los chavales agresores porque desde luego gran parte de la culpa es de ellos, la educación se da en casa, no en la calle ni en el colegio.
Comment por Chema García el 13 de Agosto de 2008:
Uno de los problemas de la violencia es cuando ésta se convierte en un elemento sociabilizador e integrador dentro de un grupo. Estoy seguro que para muchs jóvenes, por ejemplo, lo que se está haciendo está llevando a pensar que golpear a una mujer en el ámbito doméstico es un crimen no comparable a hacerlo a un compañero “distinto” o a un sudamericano, o a un travesti o a un hombre mayor; o incluso que no tiene razón de ser si no es en un contexto en el que se vea reforzado como miembro de su grupo al demostrar con ello su fortaleza física y superioridad frente al ser inferior, sea por el motivo que sea…
Yo no dejo de insistir que señalar un tipo de violencia y hacer de ello cruzada aparte al resto de violencia y permitir que ésta no sea perseguida suficientemente con una educación adecuada desprotegiendo, en muchos casos, a profesores o padres frente a hijos sólo trae y tarerá más problemas y más serios.
La protección social del más débil es otro punto que hiela la sangre. ¿A qué padre no se le ha escuchado decir que no se atreve a dar un cachetazo a su hijo por miedo a que piensen que es un maltratador? ¿Y quién no mira de alguna vez pensando tal cosa en el caso de que un padre o madre grita por encima del tono habitual a su hijo recriminando su comportamiento…
No nos engañemos, hoy en día la violencia sobre el “más débil” es una cuestión que vende y usada y machacada desde los gobiernos. Sin embargo los jóvenes crecen en un ambiente en el que la violencia les sociabiliza con los semejantes y donde la violencia a alguien mayor o diferente no es “mala violencia” sino una demostración de superioridad y fortaleza… ¿Qué mundo estamos permitiendo?